sábado, octubre 07, 2006

El escritor como masoquista

Entrevista. Ignacio del Valle

  • Escritor es considerado como una de las promesas de la literatura española


En estos días se está lanzando al mercado hispanohablante la novela El tiempo de los emperadores extraños. La publicación ha generado expectativa por la gran cantidad de premios que su autor, Ignacio del Valle, ha cosechado en el rubro de cuentos.
¿La Guerra Civil y la época posterior están muy presentes en la literatura española?
- Yo no lo veo como un tópico. Estoy convencido que da igual la época histórica porque las preguntas van cambiando conforme pasan los años. Haciendo un símil con el cine, depende de donde pongas la cámara encontrarás respuestas nuevas. No es lo mismo escribir sobre la Guerra Civil en 1960, 1980 ó 2006.
¿Qué periodo de la historia le interesa?
- Los temas van surgiendo. Los libros nacen de obsesiones. La lectura es mi pasión, me gusta leer historia. Los temas me los encuentro, yo no busco nada. Me interesa mucho la época de la Guerra Civil española y de la II Guerra mundial. Cuando acabe de escribir los libros que quiero sobre esa época, buscaré otra época histórica. Me gusta mucho cambiar, tanto la temática como la escritura. Sino, se vuelve un poco aburrido escribir y eso debes evitar.
¿Entonces para usted la escritura es diversión?
- No, la escritura es pasión. Eso no implica siempre diversión, la escritura nunca ha sido diversión. Es un trabajo masoquista. Comenzar y terminar una novela requiere un periodo de dedicación intenso en el que convives con gente que no existe.
Ha ganado muchos premios de cuentos, pero no los ha publicado como libro. ¿Por qué?
- Supongo que son etapas. Yo he escrito muchos relatos cortos pero ahora estoy más interesado en la ingeniería de la novela. Espero que más adelante vuelva a escribir relatos. Ahora mismo la novela me ha capturado. De todas maneras no puedes estar en muchos frentes a la vez.
¿A quién admira como escritor?
- Me he nutrido de muchos autores de América Latina. Admiro mucho a Juan Carlos Onetti. También a varios escritores contemporáneos norteamericanos. Por otro lado, en España tenemos gente muy válida como Enrique Vila Matas.
¿Qué le parecen las aproximaciones a la Guerra Civil española autores extranjeros?
- Son interesantes los puntos de vista diferentes que aporta cada uno. Supongo que un norteamericano no hubiera dicho lo mismo que un ruso, alemán o un belga sobre el mismo hecho.
Este periodo lo ha tratado varias veces. ¿Su familia tuvo alguna historia particular?
- No, nada particular. Ninguna historia heroica. Sólo fue gente que sufrió. La historia divide a la gente entre las personas que toman las decisiones y las personas que las sufren.
¿La visión sobre España de qué escritor extranjero le gusta?
-De George Orwell. El estuvo combatiendo con en Barcelona con los voluntarios internacionales. También me gustan mucho los cronistas soviéticos. Tienen opiniones muy sabrosas sobre diversos temas.
La literatura española del lado fascista no se recuerda mucho. ¿Rescatas algún nombre?
- Hay muy buenos escritores fascistas como Rafael Sánchez Mazas o Agustín de Foxá. Incluso superan a los republicanos en calidad. Lo que pasa es que la historia dependiendo de la época se inclina para un lado o para el otro. A mí no me interesa la cuestión política.
¿Cuánto le demanda trabajar en una novela histórica?
- Tanto El tiempo de los emperadores extraños como mi novela El arte de cazar dragones, ambientadas en la misma época del fin de la Guerra Civil española, me demandaron muchas horas de estudio en la Biblioteca Nacional de Madrid. Yo calculo que me habré leído unos 80 títulos entre libros de historia, novelas, ensayos. Repasé los puntos de vista de todos, no sólo de los republicanos sino del lado de los franquistas.
La literatura española del lado fascista no se recuerda mucho. ¿Rescatas algún nombre?
- Hay muy buenos escritores fascistas como Rafael Sánchez Mazas o Agustín de Foxá. Incluso superan a los republicanos en calidad. Lo que pasa es que la historia dependiendo de la época se inclina para un lado o para el otro. A mí no me interesa la cuestión política.
¿Qué le parecen las aproximaciones a la Guerra Civil española autores extranjeros?
- Son interesantes los puntos de vista diferentes que aporta cada uno. Supongo que un norteamericano no hubiera dicho lo mismo que un ruso, alemán o un belga sobre el mismo hecho.
Este periodo lo ha tratado varias veces. ¿Su familia tuvo alguna historia particular?
- No, nada particular. Ninguna historia heroica. Sólo fue gente que sufrió. La historia divide a la gente entre las personas que toman las decisiones y las personas que las sufren.
¿La visión sobre España de qué escritor extranjero le gusta?
-De George Orwell. El estuvo combatiendo con en Barcelona con los voluntarios internacionales. También me gustan mucho los cronistas soviéticos. Tienen opiniones muy sabrosas sobre diversos temas.
La literatura española del lado fascista no se recuerda mucho. ¿Rescatas algún nombre?
- Hay muy buenos escritores fascistas como Rafael Sánchez Mazas o Agustín de Foxá. Incluso superan a los republicanos en calidad. Lo que pasa es que la historia dependiendo de la época se inclina para un lado o para el otro. A mí no me interesa la cuestión política.

Perfil
Ignacio del Valle
/ Oviedo (España), 1971
Tiene en su haber más de 40 premios de literatura por cuentos y novelas. Entre los más significativos se encuentran el García Miró, NH Hoteles y Asturias Joven. Sus cuatro primeras novelas han cosechado elogios en la prensa española. Se confiesa admirador de la técnica de Mario Vargas Llosa. El tiempo de los emperadores extraños, su quinto libro, es su debut bajo el sello Alfaguara.

Detectives de guerra
En pleno cerco de Leningrado, durante la II Guerra Mundial, un regimiento de voluntarios españoles a servicio de los nazis comienza a sufrir enigmáticos y sangrientos asesinatos. Un soldado y un sargento son encargados de develar el misterio.
Esta es la trama de El tiempo de los emperadores extraños, novela que forma parte de una trilogía ambientada en las décadas de 1930 y 1940.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Onetti tiene un decálogo, así como Quiroga, donde aconseja no limitarse a leer los libros ya consagrados (dice que Proust y Joyce fueron despreciados cuando asomaron la nariz y hoy son genios).

Aunque no creo en decálogos y además no soy escritora, últimamente pensé en esto porque Jorge Lafforgue defendió a Quiroga cuando los estudiosos lo consideraban un escritor menor y la semana pasada me encontré al mismo Lafforgue apostando por un escritor nuevo... y en mi cabecita empezaron a pasar cosas.

O sea que el tipo, con una trayectoria de medio siglo, no tiene miedo en decir lo que piensa y levanta a un escritor que hasta ahora solamente ha publicado un libro.

Yo me hice con el libro y lo leí porque si para Lafforgue es bueno debe ser bueno y pensé después de leerlos que sí, que es bueno, pero que no sé si yo sola me hubiese animado a decirlo sin la autoridad de un groso que me abra la puerta antes. Y esto me dejó pensando.

Lo que quiero decir es cómo yo que no tengo ningún prestigio para perder nunca me animé a levantar a alguien que nadie haya consagrado antes. Ya sé que no me puedo comparar con Lafforgue que soy una lectora casi del montón, pero justamente por eso ¡¡¡¿por qué tenerle miedo a equivocarse?!!!

Bueno... que por todo esto abrí un blog en http://misescritorespreferidos.blogspot.com con la idea de que la gente haga conocer a sus buenos escritores en las sombras, para que los compartamos y encontremos a los futuros Quirogas, Onettis, Cortázares y Borges por nosotros mismos. ¿Demasiado delirante? No será la primera vez que me lo dicen pero quiero hacerlo y creo que está bien que lo hagamos.

Ojalá visiten el blog y opinen algo al respecto. Gracias.

Lau.