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martes, agosto 09, 2011

Damián Alcázar: Camaleón latinoamericano

Un viejo conocido del Festival de Lima, el mexicano Damián Alcázar, está una vez más con nosotros. Pero ahora el motivo no es disputar otra vez el trofeo a mejor actor, sino el de ser uno de los tres principales homenajeados de esta edición.

Algo que llama la atención en su filmografía es la gran cantidad de lugares en los que ha trabajado, incluido Hollywood. ¿Qué diferencias encuentra?

- Alguna vez lo dije en broma, pero es cierto. La diferencia es que ellos tienen para una sola cosa en el set cuarenta personas, mientras que nosotros tenemos una persona para cuarenta cosas. La diferencia es el presupuesto. También todo funciona para conseguir la mejor toma. Por otro lado, nosotros tenemos historias reales qué contar. Mientras que ellos se van por el lado comercial, se olvidan de su realidad. Van más por el divertimento. La emoción más que la reflexión.

¿Cree que el cine de Hollywood es esclavo del éxito, mientras que en América Latina hay más libertad?

- La gran mayoría de las películas que se hacen en Hollywood responden a eso, a querer ser un éxito. Hay grandes cineastas, por supuesto, que son otra cosa. Los Coen, Jarmuch, el mismo Woody Allen, quieren contar historias. Claro que les interesa que se venda su película, pero que no es su objetivo ser un éxito sino contar una historia. En ese sentido, tenemos ventaja. Contamos mejores historias, más interesantes e inteligentes. Debemos encontrar la infraestructura económica.

¿Dónde te ha sido más difícil adaptarte? ¿En cualquier país latinoamericano distinto al tuyo o en una gran producción de Hollywood?

- El desafío como actor es el mismo. Lo mismo hice en El último comandante en Costa Rica, donde hacía de nicaragüense sandinista. Un desafío fuerte, por el acento. O en Colombia, hacer de un violador de niños en Crónicas. Encontrar al personaje. Él es de allí, habla diferente. Como otras cosas, camina esas ciudades. Tienes que ir allí, para darte cuenta cómo es e intentar darle vida. Todos los personajes implican cierto grado de dificultad, no hay que menospreciar ninguno. En el caso de Crónicas de Narnia, el desafío era hacerlo en inglés. A pesar de ser de fantasía, yo quería hacer un personaje complejo, tocado por el poder que hace que este hombre muera. Había que destacar algunas cosas, y entenderlas en inglés.

¿Tiene algún proyecto en el Perú?

- Sí. Salvador del Solar me propuso en Bogotá participar en una película suya y he aceptado. Es la adaptación de una novela que habla de una chica que se escapa tras sufrir el abuso de un militar. El guión es excelente. No sé cómo va el tema de la producción, pero participaré. Por otra parte, siempre le digo a Francisco Lombardi que, cada vez que vaya a hacer una película, me avise para auditar. Ya que después él decida si le sirvo o no.

¿Cómo haces para escoger papeles y cómo has hecho para acabar en varios sitios?

- Primero es leer la historia. Mucha gente me habla que quiere hacer sus películas conmigo, y yo les digo que me manden el guión. Si a mí me parece que vale la pena, que tienen contenidos que me interesan, que puedo decir yo ciertas cosas, entonces lo hago. Normalmente los directores jóvenes son sensibles e interesantes. En cambio, a veces me dan cosas superficiales, que quieren ser comerciales. Te das cuenta cuando hablas con ellos, con qué actores quieren contar. Eso me hace ser muy selectivo, de donde me llamen.

Coméntame dos películas que me gustaron de tu filmografía. Satanás y La ley de Herodes.

- Los jóvenes de Colombia me vieron en Crónicas de Sebastián Cordero, y me ofrecieron hacer Satanás. Leí el guión, me pareció formidable, leí la novela. Además me encanta Colombia. El personaje era muy interesante, ver en qué condiciones queda un hombre después de ir a una guerra, que como todas las guerras, idiota, estúpida. Cómo lo sueltan en una ciudad y él no puede adaptarse. La ley de Herodes, es, sin lugar a dudas, una de las mejores películas que he hecho. No le sobra absolutamente nada. Era muy importante hacerla en ese momento, porque hay una reflexión sobre los setenta años que estuvo sobre nosotros un solo partido. Era muy divertido. La única manera de enfrentar una tragedia como esa es con el divertimento. Yo le di vuelo parafraseando las frases de los políticos.

jueves, julio 21, 2011

Damián Alcazar: “Me gustaría trabajar con Lombardi”


(Esta entrevista la publiqué en el 2008 con motivo de la edición de ese año del Festival de Lima. Hoy se ha anunciado que este artista será uno de los homenajeados de la edición número 15 que empieza en un par de semanas)

Una de las figuras más carismáticas que llegaron al Festival de Cine de Lima fue el actor mexicano Damián Alcázar. Él fue el encargado de recibir el segundo premio del público otorgado a la cinta colombiana Satanás, película en la que interpreta a un veterano de la guerra de Vietnam apunto de perder el control. Conversamos con él sobre su vocación por la actuación.

¿Es difícil en Latinoamérica dedicarse a la actuación y no terminar haciendo novelas y televisión?
- Es difícil pero depende de los objetivos de cada persona. Hay muchos actores que se niegan a hacer televisión y a mí me parece muy acertada su negativa. Pues la televisión normalmente hace cosas pésimas. Es un negocio en donde no importa la calidad. Muy pocas propuestas son interesantes e inteligentes, y respetan la inteligencia del público. La gran mayoría de las productoras solo quiere hacer negocio, aún atentando contra la dignidad del individuo.


Supongo que si se tiene la opción de hacer cine se le va a preferir a la televisión.
- Por supuesto. Te cuesta, porque tu cuenta bancaria no pasa de los números rojos, pero es mucho mejor porque la gente te lo agradece.

¿Siente que ahora, que es solicitado para actuar fuera de México, su opción está dando sus frutos?
- Sí. Es debido a lo que vas haciendo constantemente. No me lo propuse como estrategia. Pero creo en hacer buenas historias, en cualquier lugar. Hacer malas historias, ni en casa.

¿Alguna vez le ha provocado a pasar detrás de cámaras y dirigir?
- No, nunca lo he intentado. Aún tengo muchas cosas por aprender como actor. Pero si alguna vez lo hago, será por el puro placer de intentarlo.

¿Con qué director de los que ha trabajado con quién ha aprendido más?
- Yo creo que con todos se aprende, y se disfruta el trabajo cuando lo sabes disfrutar. Yo te puedo hablar de cualquiera de mis directores, y me encanta trabajar. Acabo de trabajar con uno de los más importantes cineastas mexicanos, y encantado de la vida de volver a hacerlo. He trabajado varias veces con Luis Estrada, quien me dirigió en La ley de Herodes, y haría cualquier cosa por volver a trabajar con él. No sería justo sólo mencionar a unos de ellos. Me va a encantar trabajar aquí alguna vez con Lombardi o con quien me ponga.