Mostrando las entradas con la etiqueta Giovanni Ciccia. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Giovanni Ciccia. Mostrar todas las entradas

lunes, septiembre 19, 2011

Bolero de noche: Cuidado con el Coco

El Trovador (Giovanni Ciccia) sueña con ser el autor de un bolero inmortal, tanto que es dispuesto a vender su alma al diablo. Pronto, gracias al Coco (Leonardo Torres Vilar) se le presenta la oportunidad de escribirlo, pero tendrá que escoger entre su sueño con el amor de la Gitana (Vanessa Terkes).

La película, cuya trama es una variante de la clásica historia de Fausto, tiene muy buenos momentos con otros que no lo son tanto. Las más logradas escenas corresponden al Trovador atrapado en su universo nostálgico. Desde su comportamiento hasta la ropa que usa recuerdan a esas cintas mexicanas en las que el bolero y otros ritmos latinos eran la banda sonora obligada, pero en clave ligeramente estilizada.

Y si el protagonista es un bohemio de la vieja escuela, su diablo no podía desentonar. Leonardo Torres Vilar, uno de los mejores actores teatrales de la escena local, se luce en su rol. Le imprime al papel un cinismo de encantador de serpientes bien replicado por Ciccia.

Pero este buen nivel decae enormemente durante la historia de amor. Los diálogos y acciones encargados a la Gitana ya no son tan afortunados como los de el Coco o el Trovador. Terkes no tiene además un registro tan variado como sus compañeros. El romance, salvo uno que otro momento, es convencional y poco sugerente. Quedan esbozos a medio camino no explotados como, por ejemplo, el contraste entre el mundo discotequero de la Gitana con el del bolero.

Un filme con buenos aciertos pero que no logra mantener el buen nivel en todo momento. Sin embargo, quedan varias imágenes recordables. El demonio de Leonardo Torres Vilar es uno de ellos. Teddy Guzmán acompañada de Los Morunos, es otro.

Ficha técnica
Bolero de noche
Dirige Eduardo Mendoza
Actúan Giovanni Ciccia, Vanessa Terkes, Leonardo Torres Vilar, Teddy Guzmán, y otros.

jueves, septiembre 08, 2011

Eduardo Mendoza: Nostalgia y romanticismo


La próxima semana se estrena Bolero de noche. Eduardo Mendoza, responsable de las taquilleras Mañana te cuento, comenta sobre esta nueva aventura.
Tus dos primeras cintas, exitosas en taquilla, son más de género. En esta nueva vas más por la experimentación. ¿Por qué el cambio?
- Siempre la idea es explorar nuevos lenguajes y no sólo contar nuevas historias. Uno puede encontrar muchas maneras de narrarlas. Si uno siguiera repitiendo una forma de contar, no avanzarías. Es una onda diferente con lo que he hecho.
¿Bolero de noche lo sientes más personas y experimental que tus anteriores largometrajes?
- Sí. Lo que sucede con Mañana te cuento es que la gente, cuando una novela, serie o película, tiene mucho éxito no se acuerda de otras chambas. Pero sí, Bolero de noche tiene otra onda, desde la estructura narrativa y hasta el género de la película. Tiene de historia de amor, pero también de cuento fantástico, de aventuras. Es un poco un mix de géneros. No es una película habitual en la filmografía peruana.
¿No te incomoda que se te haya encasillado con las dos entregas de Mañana te cuento y no recuerden tus cortos como TQ1992 ó 303?
- No, tampoco, porque finalmente les fueron bien. Imagínate que una película peruana está llevando dos mil, tres mil personas. Mañana te cuento, la saga, llevó más de 500 mil. Tampoco me puedo quejar. Uno sigue haciendo cosas. Va formando parte de tu filmografía. De hecho Bolero es otra cosa. Dentro de poco empezaré a filmar El evangelio de la carne, que es mi proyecto más personal y que escribí con Úrsula Vilca. Tampoco tiene nada que ver con TQ1992, Bolero de Noche o Mañana te cuento.
¿Qué te atrajo de esta película?- Dirigir Bolero de noche me pareció un desafío porque, a pesar de no ser una película de época, sí juega con dos tiempos. Por un lado tenemos al Trovador, el bar de la Barona, con personajes un poco congelados en el tiempo. Se visten y comportan, construyen sus frases, de una forma antigua. Todo un ritual para enamorarse, visto desde el género del bolero. Por el otro lado, tenemos a la Gitana, que representa al mundo de la música electrónica.
¿Cómo llegaste a esta historia? El universo del Trovador recuerda a las cintas mexicanas antiguas
- Hay un poco de eso. En México es muy fuerte el bolero, pero en el resto de Latinoamérica también. Es un género que siempre está presente. Teníamos la historia original de un guión mexicano que ganó un premio, y a partir de allí la reescribí con Úrsula Vilca. Nos pasamos tres, cuatro meses, adaptándolo a lo que acá se podía hacer.
¿Cómo te preparaste para contar una historia sobre boleros?
- A mí ya me gustaba un poco el bolero por mi papá. A mi productor le encanta el bolero. Y, bueno, estuve escuchando un montón. Trabajamos con Los Morunos. Gracias a ellos conocimos más grupos. Fue muy interesante conocer el mundo del bolero.
¿Fue adrede que el segundo tema que se escucha en la película sea Motivos de Los Morunos, canción que usara Francisco Lombardi en Caídos del cielo? ¿Una especie de cita u homenaje?
- No, porque es la canción icónica de Los Morunos. Nos parecía paja ponerla en el bar. La idea era presentarlos como el grupo del bar de la Barona. Esos locales tienen una pequeña banda que siempre tocan allí.
Por el tipo de propuesta de este largometraje es posible que no vaya a tener tal éxito de taquilla que tus dos anteriores.
- Mi primera preocupación como director es que la película me guste a mí. Ya la vi y me gustó, es novedosa para nuestra filmografía. Tiene además el elemento de la historia romántica, que trasciende edades. Una historia de amor puede funcionar. Tal vez no tenga un gancho comercial tan evidente como Mañana te cuento. Pero al ser una historia de amor tan diferente de las de Hollywood, puede ser atractiva, se pueden sorprender. Hay además un buen elenco con Giovanni Ciccia, Vanessa Terkes, Leonardo Torres. Yo sí le tengo fe. Si se logra que el público vaya los primeros días, el boca a boca será muy positivo.
Hablando del elenco, fuera de los protagonistas, sorprende el nivel de Leonardo Torres.
- Sí, está espectacular. Estábamos buscando al actor para el Trovador. Una de las opciones era Leonardo Torres. Y, de repente un día, conversando con Diego Lombardi, con quien hice el casting, se nos ocurrió probarlo como el diablo. Hicimos el casting y se quedó. Es un diablo que tiene una elegancia, ironiza, tiene sarcasmo. Logra engancharte, enredarte. Le ha dado un aire de misterio y humor, súper interesante.
Hace unos meses te quejaste por la forma en que te premiaron en Conacine. ¿Consideras que te perjudicaron para difundir tu cinta?
- No, para nada. Imagínate quién se va a acordar. Ni yo me acuerdo quiénes eran. Y más bien me va a dar gusto que vean la película. Me pareció un apresuramiento o, simplemente ignorancia. Si tú participas en un concurso de postproducción, tú mandas tu cinta en el punto en el que la tienes.

lunes, marzo 14, 2011

Ahora el verano es para ti

En el cumpleaños número 35 de Renzo (Bruno Ascenzo), una llamada lo hará recordar un fin de semana de hace ya una década, en la que se unió a la celebración de los 35 de un amigo de su pareja de entonces. Trae a su memoria esos días de planificado relajo en una casa de playa, en los que en medio del aparente ambiente de fiesta, un grupo de adultos ya no tan jóvenes se confrontaron con los problemas de su edad, problemas que él no entendía.

Una de las virtudes de la obra es la riqueza de matices de los personajes, apoyados en un bello texto, habitual en las obras de Adrianzen. Cada uno tiene un conflicto con varias aristas. Desde los compinches perdonavidas, triunfadores y machistas hasta sus respectivas parejas pasando por el gay del grupo y la amiga más dada a la diversión, todos tienen una historia que contar.

Curiosamente, el que se nota menos trabajado o logrado es el de Renzo, quien confronta con su juventud al resto. Se nota forzado, problema no achacable a Ascenzo, un talentoso artista improvisado de emergencia para este papel ante la ausencia por problemas de salud de Andrés Wiese, sino a la menor fortuna de las líneas que le toca, muy aleccionadoras y sin matices.

La escenografía es parca pero efectiva. Por ejemplo, en uno de los momentos más logrados, cuando se develan los secretos de un matrimonio “perfecto”, las tumbonas tienen un papel central. Otro punto a destacar es en los encuentros de pareja, tratados con gran honestidad y crudeza.

Una obra imperdible. Para quienes siguen la obra de Adrianzén no se deben perder el guiño a Respira* en el momento en que uno de los personajes confronta a la muerte.

Ficha técnica
La tercera edad de la juventud
Dirige Giovanni Ciccia
Escrita por Eduardo Adrianzén
Actúan Óscar López Arias, Karina Jordán, Gustavo Mayer, Melissa Giorgio, Gonzalo Molina, Paloma Yerovi y Bruno Ascenzo.
De jueves a domingo a las 20:00 horas en el Lugar Teatro Mario Vargas Llosa. Entradas entre 15 y 20 nuevos soles.
*Spoiler
En una de las escenas más emotivas de La tercera edad de la juventud, uno de los personajes entra al mar y se deja llevar por la corriente. En medio del riesgo a morir ahogado, éste reflexiona sobre su vida. Años después de montada esta obra por primera vez, se llevó a escena Respira. En dicha obra la posibilidad de muerte y el agua - en este caso una piscina y no el mar - es uno de los motores principales de la historia. Consultado sobre este parecido, el autor, Eduardo Adrianzén, me comentó que el momento del casi ahogo en La tercera... es una suerte de Génesis de Respira.

miércoles, septiembre 23, 2009

El regreso de La Chunga

Después de dos décadas se vuelve a montar en Lima La Chunga de Mario Vargas Llosa. Hablamos con Giovanni Ciccia responsable de esta puesta en escena.
¿Cómo surgió el proyecto de de estrenar La Chunga en Lima después de tanto tiempo?
- Pensamos que era importante montar una obra de Mario Vargas Llosa en el local que lleva su nombre, el teatro de la Biblioteca Nacional, casi como un requisito. Para mí fue un proceso largo que empezó en la búsqueda de una obra de Vargas Llosa y terminó en un enamoramiento personal con su obra La Chunga de parte mía. Es mi proyecto y va más allá del nombre del teatro. Es un interés profundo por una obra maravillosa. Más allá de hacer obras de un autor particular, nuestro interés es montar obras que nos gusten. Y en lo posible, hacer teatro peruano que se hace poco a veces.
¿Qué es lo que te llamó la atención de esta obra?
- Vargas Llosa dice que no es un drama ni una comedia, es una obra algo erótica. Es correcta esa idea. Pero hay una profundidad humana en la obra que me cautivó desde el primer momento. Sucede en Piura, región del Perú en la que tengo raíces familiares, en un ambiente muy pobre, muy machista. Para mí es la historia de varios personajes y sus deseos personales, en especial de dos mujeres y su enfrentamiento con un mundo hostil y machista. Me parece una pieza muy pertinente porque hablan de un montón de temas que aún son relevantes para nuestra sociedad. Lo que más me gusta es que es sumamente humana y emotiva. Tiene mucho humor, es muy criolla, llena de valses, boleros, cervezas, pero tiene una profundidad muy linda.
¿Cómo ideaste este montaje? ¿Revisaste material de anteriores montajes?
- Mi punto de partida es cero. Por lo general trato de no mirar versiones previas. Yo creo que cada momento y generación tiene su expresión propia. Lo bonito del teatro es que se mantiene vivo y se debe hacer siempre. Las obras no son para hacerlas una sola vez. Creo que es importante que veinticinco años después nuevas generaciones puedan ver la obra y una nueva propuesta. Yo no tengo idea de cómo fue la anterior puesta. Cuando leí la obra me imaginé a una mujer de cuarenta años muy endurecida y muy guapa y sensual, y una chiquilla de veinte, dieciocho años, muy linda. Mi primera imagen fue Mónica Sánchez y Stephanie Orúe. Mónica es una gran actriz y es una mujer madura y recontra atractiva y sensual. He tenido que afearla con maquillaje y una peluca para que no se le vea tan guapa. Y Stephanie es de las nuevas actrices de las mejores. Mi propuesta es una mujer inteligente, roble, muy fuerte y seca y rebelde respecto al machismo. He visto en los afiches que se han hecho ponen a una mujer vieja. En el Perú lo hizo Delfina Paredes, que no era tan mayor, pero era bastante más grande que Mónica. Cuando leí la obra me pareció una obra muy sensual. No quisiera que pareciera una relación maternal, sino apasionada. Mi montaje pretende ser muy erótico y muy emotivo.
¿Con Vargas Llosa se cumple el dicho que el mejor dramaturgo es el muerto porque no interfiere con la obra?
- En mi caso yo he descubierto una persona increíblemente generosa en Vargas Llosa. Yo no tenía la oportunidad de conocerlo hasta la inauguración del teatro. Me acerqué para decirle que tenía interés en montar su obra, y desde ese momento no ha dejado de tener contacto conmigo. Incluso se ha mostrado triste por no poder venir a los ensayos. Ha sido muy generoso porque me ha permitido ver sus archivos de prensa sobre La Chunga. Hemos conversado mucho sobre la obra. La verdad que el mejor autor es el autor que no se aferra a sus ideas. Vargas Llosa me dijo que si se justificaba en el montaje, podía hacer lo que quisiera. Él estaba muy interesado en el elenco. Cuando le mencioné que la protagonista sería Mónica Sánchez me escribió una carta que le reenvié a Mónica. Quedó muy contento y agradecido que sea ella.


Algo más
Se estrena en el teatro Mario Vargas Llosa de la Biblioteca Nacional el jueves primero de octubre.