Mostrando las entradas con la etiqueta necrológica. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta necrológica. Mostrar todas las entradas

domingo, octubre 07, 2012

Adiós al Oso hormiguero


Desde hace algún tiempo se rumoreaba que Antonio Cisneros, uno de nuestros poetas mayores autor de libros imprescindibles como Canto ceremonial contra un oso hormiguero y Como higuera en una campo de golf, padecía de cáncer. El mes pasado, en una entrevista con su colega Enrique Sánchez Hernani, confirmó que se encontraba luchando contra esta enfermedad. Lamentablemente, ayer en la mañana perdió la batalla falleciendo a la edad de 69 años.

El año pasado, en un reportaje que concedió al diario oficial El Peruano, comentaba con el tono irónico que le caracterizaba, que se encontraba escribiendo el último libro de su vida. Confesó que ya tenía avanzado algunos versos y el tema sería uno que nunca había tratado: su madre.

Nuevos rumbos
La importancia de este escritor para las letras nacionales es grande. Según señala el crítico Ricardo González Vigil, Cisneros es el autor que más ha influido en las nuevas promociones de poetas.

Según el estudioso, la literatura peruana vivió en los años 60 y 70 un proceso de abrir el lenguaje poético a nuevas posibilidades, siendo Antonio Cisneros "el que ha tenido mayor presencia en las generaciones siguientes".

González Vigil añadió que es fuera de nuestras fronteras el más reconocido vate nacional surgido en la década de 1960. Recordó que es el que tiene más premios y ediciones en el extranjero.

De acuerdo al crítico, ha valido para esta preferencia en otros países la originalidad de la obra de Cisneros. "Hay varios escritores hispanoamericanos que han aprendido de la poesía en lengua inglesa pero él es distinto. Tiene un tratamiento del lenguaje más elíptico, sugerente, caústico, no es tan verboso como varios", subrayó.

Su singularidad lo reconocen diversos colegas suyos. Por ejemplo, Rocío Silva Santistevan señaló a la Agencia Andina al conocer su deceso que "ha sido una figura cuya obra rompió con la manera de hacer poesía, introduciendo un poesía con toques narrativos".

Pero también añadió que "fue un hombre conversador, ameno y amiguero, al punto que practicaba 'fulbito' y ciclismo con frecuencia, al margen de sus múltiples actividades diarias". Similar impresión es generalizada, en especial sus dotes para la charla.

Sin embargo, más allá de su siempre presente ironía, se sentía en él un cariño especial hacia las letras. Como él mismo declaró al recibir la medalla José de la Riva Agüero el año pasado, "hay pocas cosas que se hacen por amor al arte. La poesía es una de ellas". Descanse en paz, poeta.

Nota en el diario El Peruano

Entrevista a Antonio Cisneros en noviembre del 2011

jueves, octubre 04, 2012

El legado de César Bolaños

Esta semana se inició con una triste noticia para los amantes de la música en el Perú: el compositor César Bolaños falleció luego de meses internado en una casa de reposo.
El artista, uno de los últimos representantes de la llamada generación de 1950 que quedaba vivo y pionero de la música experimental y electrónica nacional, dejó abundante material pendiente de ser publicado. Asimismo, se anuncia para el próximo año un homenaje de la Orquesta Sinfónica Nacional.
El director de este elenco, Fernando Valcárcel, declaró al Diario Oficial El Peruano que desea interpretar una obra de Bolaños, Ñacahuasu. Explicó que por lo complejo de la obra, no se podrá montar este año sino el próximo. "No es para ensayar en un par de semanas. Demanda de un esfuerzo, pues no es un compositor fácil", mencionó Valcárcel. La obra no está escrita en el pentagrama tradicional, sino con una grafía libre.
Homenaje sinfónico
El director de la Orquesta Sinfónica –hijo de Edgar Valcárcel, otro destacado miembro de la generación de 1950– alabó de Bolaños también su interés como investigador. Justamente, ha quedado inédito material de esta vertiente de su trabajo.
Luis Alvarado, crítico musical y coautor de Tiempo y obra de César Bolaños, dijo que ha quedado sin publicar investigaciones sobre músicos nacionales. Pero, además, el artista tiene relatos y una autobiografía que aún no llega a imprenta.
También está pendiente de ver la luz sus grabaciones de campo. Como recuerda Alvarado, hace unos años se editó como disco compacto por el conservatorio el material que había recogido de la música de los aguarunas, pero todavía queda más en manos de sus herederos.
Por otra parte, trascendió que el sello Pogus de Nueva York publicará dentro de poco un disco con temas de César Bolaños junto con el de otros artistas de vanguardia peruana.



(Foto proporcionada por Luis Alvarado)

Artículo publicado en el diario El Peruano

jueves, junio 07, 2012

Ray Bradbury: Adiós al cronista de Marte


"Es un gran autor que no necesita de etiquetas para ser importante. Trasciende la ciencia ficción y la literatura de fantasía tal como lo hace Raymond Chandler con el policial". Así describió Iván Thays ayer a Ray Bradbury, escritor norteamericano que falleció el martes a los 91 y que deja libros imprescindibles como la novela Farenheit 451 y la selección de relatos Crónicas marcianas.
Thays declaró  que el desaparecido autor abordaba temas del espacio o de Marte como otros ambientan sus ficciones en medio de coyunturas políticas. Sobre su título favorito de este autor - Farenheit 451, novela en que se describe una sociedad en la que se persiguen y queman los libros - indicó que "no sé si se llegue a cumplir las profecías de la novela pero el desprecio que hay hoy al libro es más nocivo que el fuego".
Profundidad
Por su parte, Elton Honores, organizador del coloquio de narrativa fantástica, y el autor de ciencia ficción Daniel Salvo coincidieron en señalar que un rasgo que lo describe es su densidad humanística. Honores explica que el impacto de Crónicas marcianas, traducida tempranamente al español y con prólogo de Jorge Luis Borges, fue tal que su impronta se deja percibir en autores peruanos como José B. Adolph o Juan Rivera Saavedra.
Salvo, quien comenta en las páginas de El Peruano a autores que transitan temas similares a Bradbury, añade que "sus cuentos no se sustentan tanto en la rigurosidad científica como en el enfoque humanista respecto a ciertos temas claves del devenir humano". Puso como ejemplo la libertad de leer en el caso de Fahrenheit 451 o los efectos de la expansión desordenada y amoral del hombre en el cosmos en el de Crónicas marcianas.
Gonzalo Portals, ganador del Copé en poesía en 1993 y autor de La estirpe del ensueño, antología de narrativa fantástica peruana, recuerda a su vez que el propio Bradbury rehuyó la etiqueta de autor de ciencia ficción, prefiriendo la de fantasía.  
"Otro elemento que diferencia a Bradbury de otros es la poesía contenida en sus textos. Esto se percibe en Crónicas marcianas, su primer libro de cuentos, publicado en 1950", indicó Portals. El intelectual concluyó diciendo que libros como Farenheit 451 deberían ser de lectura obligatoria en los colegios.


Algo más
Comentario a adaptación cinematográfica de Cazador de dinosaurios.



lunes, abril 02, 2012

Interpretarán pieza recuperada de Leopoldo La Rosa


La partida del maestro Leopoldo La Rosa en la madrugada del miércoles impidió que el conocido compositor peruano pudiera disfrutar de ver en escena una de las piezas de su autoría. El director de la Orquesta Sinfónica Nacional, Fernando Valcárcel, informó que en el concierto que tienen planificado para mayo se ha incluido una obra del desaparecido artista.

Se trata del poema sinfónico La Achirana. Según explica Valcárcel, esta pieza tiene la peculiaridad de no haber sido ejecutada desde la década de 1980, por lo que el público joven local que asiste a recitales y conciertos aún no ha tenido la suerte de escuchar esta obra en vivo.

Explicó que han querido interpretar esta pieza desde hace un tiempo, pero que por distintos motivos se fue postergando. Sin embargo, han decidido adelantar este reestreno en vista del fallecimiento del maestro para un concierto cercano de los que se tenía planificado para la temporada de otoño.

Un detalle para tener en cuenta es que la partitura que se utilizará para esta función la proporcionó la hija del músico, Rosa La Rosa, quien la encontró entre los papeles de su padre. Ella indicó al diario El Peruano que ha colaborado en proporcionar material a Fernando Valcárcel para que él pueda ejecutar piezas de su progenitor.

Respecto a que si en el estudio del maestro La Rosa se encuentre alguna obra inédita o aún no interpretada la heredera indicó que "aún no he tenido tiempo de ordenar sus cosas pero pienso hacerlo pronto".
  

Destacan su legado
Luis Peirano, titular de la cartera de Cultura, tuvo el jueves 29 palabras de halago hacia el desaparecido compositor Leopoldo La Rosa. "Fue un maestro singular. Si tuviera que buscar recuerdos en mi mente de Leopoldo La Rosa, a quien conocí y con quien trabajé en varias ocasiones, se haría verdad esa frase que dice que sin música la vida sería un error", señaló el ministro.

Estas expresiones las dio momentos antes del homenaje privado preparado en el auditorio Los Inkas en el Museo de la Nación por la Orquesta Sinfónica Nacional hacia quien fuera por casi veinte años su director permanente. El titular del portafolio indicó que La Rosa, fallecido en la madrugada del miércoles, fue un maestro en la intimidad y también en los medios de comunicación, haciendo referencia al programa que tenía en IRTP, actual TvPerú. "Muchos se acercaron a la música clásica gracias a él", indicó.

El homenaje de la Orquesta Sinfónica consistió en ejecutar un tema del compositor arequipeño Roberto Carpio titulado Nocturno. El director de este elenco, Fernando Valcárcel, indicó que le rendían tributo tal como al maestro le hubiera gustado: "interpretando obras de autores peruanos". En otro momento, Valcárcel comentó que conoció a La Rosa de pequeño pues su padre, el recordado Edgar Valcárcel fue su compañero de generación, y que lo recordará siempre por su impulso al arte nacional.

Similares palabras dio también Jorge Garrido Lecca, director del Festival de música contemporánea de Lima. Él indicó que para la edición de este año, que se realizará en setiembre, se estaba preparando un homenaje. Con tal motivo se había reunido con La Rosa hacía un mes, por lo que la noticia lo ha tomado por sorpresa.

Mencionó que continuarán los preparativos, aunque le aflige que el reconocimiento ahora sea póstumo. Sobre la obra de La Rosa mencionó que tuvo una gran trayectoria como director de orquestas, pero que también ha dejado composiciones de interés. Subrayó principalmente su papel como promotor de la música contemporánea nacional. "Es el que más conciertos programó con la Orquesta Sinfónica Nacional con temas de compositores peruanos", aseguró.

lunes, marzo 19, 2012

Fallece Luis Figueroa, director de Kukulí

El cineasta cusqueño Luis Figueroa falleció en la madrugada del domingo, informó Numitor  Hidalgo, cercano colaborador del artista. El sábado por la mañana, aprovechando su estadía en Lima, el hombre de cine de 83 años había sido operado de la próstata. Aunque había respondido bien a la intervención quirúrgica, según Hidalgo, a medianoche tuvo complicaciones que desembocaron en su muerte a la una de la mañana.

Luis Figueroa fue uno de los tres directores de Kukulí, filme que cumplió el año pasado medio siglo de estrenado y que es el primer largometraje peruano a color. Los otros dos son Eulogio Nishiyama y César Villanueva. Esta película fue filmada en las alturas cusqueñas, contiene diálogos en quechua y es señalada como ejemplo de cine indigenista y de la “Escuela del Cusco”.

En esta cinta participó Delfina Paredes dando su voz para los diálogos. La actriz lamentó el deceso de Figueroa destacando la productividad del cineasta. “Él nunca ha dejado de crear, siempre ha tenido proyectos que realizar”, mencionó Paredes. Indicó que para ella era una tradición que cada vez que iba al Cusco encontrarse con él en el conocido café El Ayllu y que le sorprende que ya no lo pueda volver a hacer.

Luis Figueroa tenía varios proyectos pendientes, según declaró Numitor Hidalgo. De acuerdo con él, tenía dos guiones listos para iniciar su rodaje. Estos eran El supay y Manco Segundo. También se alistaba el estreno de Chiaraje, batalla ritual, cinta que filmó en la década de 1970 pero que tuvo trabas para llegar a ser proyectada.  

Pero antes, Luis Figueroa se había abocado a preparar el montaje de una muestra dedicada a la trayectoria de su padre, el fotógrafo y pintor cusqueño Juan Manuel Figueroa Aznar, que se inaugurará en el marco de la primera Bienal de Fotografía de Lima. Numitor Hidalgo indicó que el cineasta será cremado el martes, esperando la llegada de las hijas del director quienes viven en el extranjero. Además comentó que las cenizas del artista estarán en la capital hasta el día de la inauguración de la muestra el 24 de abril.

martes, noviembre 22, 2011

QEPD Leo Bacteria (1974/2011)

Del facebook de Ernesto Heidersdorf
Por Petit Thouars, mi avenida favorita no hay otra igual
Pestaña

LA MUERTE..el cerrar los ojos..la no existencia...no mas pollos muertos en el merkado..no mas pedofilia...no mas ejercito..no mas pobreza..no mas depresion...SOLO CERRAR LOS OJOS Y NO RESPIRAR..teman cristianos..los ateos no le tememos a la muerte...al kontrario es excitante su posibilidad.
Publicado por Leo Bacteria en su facebook

Leo Bacteria, figura representativa de la escena musical peruana y líder del grupo electropop Pestaña, falleció este fin de semana. Artistas como Miguel Costas (ex Siniestro Total) o Rosa Costas Peón (Aerolíneas Federales) de España, o Adri Vainilla, su compañera en las bandas Pestaña y Paladar, han expresado su dolor por esta partida. Asimismo, se supo que dejó varios proyectos pendientes.


Leo Bacteria – nombre artístico de Leonardo del Castillo – se hizo conocido en la escena underground local desde mediados de los noventa con grupos como M.D.A. o Insumisión que cultivaban variantes del noise. Sus últimas bandas fueron Pestaña y Paladar. También se le recuerda por su labor de difusión musical, al haber sido promotor de varias antologías y de la llegada al Perú de grupos emblemáticos como Aviador Dro y Aerolíneas Federales.


En memoria
Adri Vainilla comentó que la noticia de la muerte de Leo Bacteria la sorprendió el domingo en Arequipa, cuando terminaba el rodaje de Ana de los Ángeles, cinta en la que actúa. Ella recuerda que nunca quiso dejar Pestaña, a pesar de las varias diferencias que tuvieron.


Mencionó que se mantenían en contacto y que la última vez que hablaron fue la semana pasada cuando él le pidió comentar unos cuentos suyos. Confiesa con cariño que era difícil trabajar con él, pero “no era malo, solo estaba algo loco”. Agregó que extrañará compartir escenarios con él.


Desde España, a través de las redes sociales, han llegado muestras de condolencia por esta temprana partida. Las más significativas son las de los miembros de Aerolíneas Federales, grupo de culto de los años 80 y que, después de una para de más de una década, se volvió a reunir debido a las insistencias del músico peruano.


Miguel Costas, cantante del grupo y ex integrante de Siniestro Total, escribió que “vivía para lo que más amaba: la música”. “Se había puesto el nombre de Leo para cumplir sus sueños, y sin medios económicos, ni campañas de marketing, ni falsedades consiguió lo imposible”, agregó.


Rosa Costas, otra integrante de Aerolíneas Federales, afirmó que Leo Bacteria era “una persona maravillosa que compartió con nosotros una fantástica semana llena de experiencias increíbles”.


Tareas pendientes
Leo Bacteria dejó material inédito. No solamente canciones sino también cuentos. Hace poco había publicado el cuento “Patricia y yo” a través de un blog. El poeta John Martínez, quien le sirvió de corrector, comenta que tiene en su poder un texto de mayor extensión con una suerte de continuación de la historia. “En ese material se nota el espíritu de Leo, con toda la vehemencia que él tenía”, opina Martínez. Indica que buscará con algunos amigos hacer una plaqueta – edición de tiraje reducido – con ese material en honor al artista.
Por otro lado, Ernesto Zumaeta, miembro de la productora Latigazo, donde trabajaba Leo Bacteria, informó que un proyecto que estaba por concretarse era la grabación de un tema del artista peruano interpretado por Aerolíneas Federales.


Mi recuerdo de Leo Bacteria
Hace algo más de un año, en la antesala del concierto de La Monja Enana en La Noche de Barranco, un flaco con gorra y lentes subió al escenario y se puso a cantar un tema dedicado a la avenida de sus amores: Petit Thouars.

Esa fue la primera vez que veía a Pestaña. Desde hace unos años ya no soy asiduo a conciertos de rock peruano como era de soltero y sin hijos. Estaba desconectado de lo nuevo que se hacía y desconocía esta aventura musical. Me sorprendió ver la performance de Leo – primero solo y después acompañado – con una propuesta tan distinta a lo que yo conocía o recordaba de la escena local.


Recuerdo que esa misma noche estuve buceando en la web para saber más de ese grupo. Un poco por que el concierto de La Monja Enana estuvo, para mi gusto, espectacular y quería revivir, aunque sea con su telonero, parte del encanto de esa noche. Pero también porque me había impactado esa propuesta de electropop con letras de aparente ingenuidad.

Colgué algo en mi facebook y allí descubrí algo que adicional: lo polarizante que podía ser el grupo. Bromas sobre sus letras y comentarios sobre ese gusto en particular no se hicieron esperar.


Tiempo después, debido a mi empleo de periodista, tuve cierto trato con él por su empeño en traer grupos y promocionar sus nuevas creaciones. No lo recuerdo de los años noventa, mal haría en comentar sobre sus otros grupos. Pero en una vieja agenda encontré su número con la seña de Leonardo Bacteria, Insumisión. De cualquier forma, la última década del siglo XX es una época un poco borrosa para mí.


Pero más allá de lo vehemente que él podía ser para algunas cosas, tuvimos un trato cordial. Siempre le voy a estar agradecido que me haya permitido colar en el ensayo de Aerolíneas Federales junto a mi hija – tal vez la fan más pequeña del grupo gallego. Hicimos, recuerdo, la previa al concierto de La Honorable Sociedad, junto a mis patas Julio Montero y Jean Paul Ramírez. Esa noche me dio, ironías de la vida, algunas pistas sobre su Por Petit Thouars sentados en un banco de la avenida Arequipa.


Algo que no se puede olvidar era su pasión por la música. Sus comentarios eran – acertados o no – categóricos, y su dominio de caleturas impresionante. Nunca entendí por qué no trascendió su trabajo más allá de un círculo reducido. Lo último que supe de él era que estaba entusiasmado con su proyecto literario. Aunque no éramos amigos cercanos, me pidió que lo leyera y se lo comentara. Unos días antes de su muerte me llamó para que le diera qué tal me parecía su texto. No quiero echarme la parte, estoy seguro que en esos días llamó a muchos más. Fue una conversa rápida, marcada por las horas de cierre del diario, en la que le di al vuelo mis impresiones y en las que le llegué a invitar un café para conversar con más tranquilidad. Un café que quedará pendiente.

Otros enlaces
Entrevista
Perfil

lunes, septiembre 12, 2011

Manuel Jesús Orbegozo: Una vida tras la noticia

(Nota publicada en abril del 2006 cuando MJO estaba por presentar un par de libros)
En el despacho de Manuel Jesús Orbegozo, tres elementos abundan: los libros, las credenciales de prensa y los búhos de cerámica. "Estos tres estantes contienen publicaciones sobre periodismo", señala. Sin embargo, agrega que son inútiles sin la práctica, pues con ella se aprende el ejercicio de la prensa.
            Respaldado por más medio siglo dedicado al negocio de la información, Orbegozo sabe de lo que habla. La Crónica, Expreso, El Comercio y El Peruano son algunos de los medios en los que ha trabajado firmando siempre con sus iniciales: MJO. Actualmente es director de la Escuela de Comunicación de la Facultad de Letras de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Su vocación docente también la expresa a través de publicaciones como los dos títulos que hoy presenta: Testigo de su tiempo y Vallejo periodista.
            En el primero recoge recuerdos de más de cincuenta años de vida profesional; en el segundo rescata un papel algo olvidado del autor de Los heraldos negros, el César Vallejo reportero. Indica Orbegozo que en los artículos del escritor se encuentran lecciones que aún poseen validez.
            "Vallejo, en cada nota que hizo, da un ejemplo de ética y pulcritud a la hora de redactar", afirma. El veterano periodista comenta como muestra que ha hallado un artículo al que el poeta hizo más de setenta correcciones para su segunda publicación. "Buscaba la concreción en el lenguaje, lo que hoy es poco frecuente".

Periódico de ayer
Escoger al vate de Santiago de Chuco como tema de libro no es casual. Para Manuel Jesús Orbegozo, la época en la que brilló el periodismo peruano ocupa las décadas de 1910 y 1920. Las firmas de personalidades como José Carlos Mariátegui, Abraham Valdelomar o Luis Fernán Cisneros eran frecuentes en la prensa diaria.
            "A comienzos del siglo XX había mayor interés intelectual en las redacciones. Pero desde hace unas décadas la prensa está en decadencia", asegura Orbegozo. No obsante, admite que revisa los llamados diarios "chichas" pero con afán de estudio. "El periodismo tiene como una de sus metas la docencia, lo que esto medios, por el lenguaje que utilizan, no cumplen. No es excusa decir que así habla la gente", añade.
            Pero no todo son quejas para el recorrido hombre de prensa. Su trayectoria profesional le ha dado la oportunidad de conocer una gran cantidad de países y entrevistar a personajes de distinto cuño, desde Pol Pot hasta Gabriel García Márquez, pasando por Ernest Hemingway, Pablo Neruda y Pelé.
            Es imposible conversar con Orbegozo sin escuchar anécdotas de trabajo. Por ejemplo, la manía del escritor mexicano Juan Rulfo de romper fósforos mientras declaraba; la triste realidad a la que se enfrentaba la Madre Teresa de Calcuta; o como Guayasamín, de joven, se incluía entre los mejores pintores de la historia. Orbegozo con Testigo de su tiempo, nos hace cómplices de su experiencia.

domingo, agosto 14, 2011

Adiós al Eternauta

Para el peruano Juan Acevedo, la muerte del argentino Francisco Solano López sucedida este viernes, dibujante de El Eternauta, es como la partida de un hermano mayor.
Solano López publicó a fines de la década de 1950 esta novela gráfica con argumento de Héctor Germán Oesterheld, artista posteriormente desaparecido por la dictadura argentina. El Eternauta, que ha tenido varias versiones, es considerada pieza central de la ciencia ficción y el cómic de América Latina.
El conocido autor de El Cuy comentó a la Agencia Andina que tuvo la suerte de conocerlo personalmente y descrubrió que era un hombre muy paternal, que no le molestaba ser didáctico con quienes le rodeaban.
Agregó que le sorprendía su cultura general que podía versar desde historia del arte a cualquier otro tema.
Acevedo hizo notar además que El eternauta debe estar obligadamente en cualquier selección de mejores novelas gráficas del mundo. También recordó que era de lectura obligada en Argentina para el colegio.
El legado de esta novela gráfica se mantiene hasta ahora. Críticos variados han expresado que se encuentra en el centro del canon del cómic no sólo de Argentina sino también de América Latina.
Prueba de ello son las muestras de duelo que ha generado. Una de ellas es del conocido dibujante Liniers, compatriota de Solano López. Él ha publicado en los diarios donde colabora un dibujo alusivo a la muerte de su colega con un texto en el que cuenta su experiencia. Remata su obra con un “Adiós y gracias al maestro Solano López”.
Hay que recordar que Lucrecia Martel, tal vez la cineasta joven argentina más renombrada, estuvo interesada en llevar este libro a la pantalla grande. Ella señalaba que le motivaba la forma en que se describen las ciudades en esta conocida ficción
.

miércoles, abril 27, 2011

Soy un posero y no me importa

El título de este post lo he tomado de una canción de X Ray Spex y es parte de mi soundtrack vital desde mis últimos años del cole. Hace unas horas, al abrir el facebook, me enteré de la muerte de su cantante, Poly Styrene. Y estoy apenado.

No voy a hablar como crítico musical, que no lo soy, sino como simple aficionado. Y, la verdad, no sé en qué lugar del escalafón de grupos más influyentes esté X Ray Spex ni qué tan trascendente es el aporte de Poly Styrene. Ya habrá quien se tome el trabajo y nos ilustre.

Yo descubrí a X Ray Spex de casualidad. El hermano de un amigo remataba sus casets de grupos punks, y yo le compraba cuando la propina alcanzaba. Entre ellos, estaba esta banda. Recuerdo que era en una cinta regrabada – originalmente villancicos o tal vez rancheras.

La calidad del audio no era la mejor. Pero no fue impedimento para que me conquiste la voz chillona de Poly Styrene. Más aún con los arreglos para saxo, una excentricidad en un grupo punk, responsabilidad de Lora Logic – el nombre de esta artista lo acabo de averiguar de wikipedia, no soy tan hincha, tampoco.
Cuidaba como or
o esa grabación. Gozaba de cada escuchada como si fuera la última. En mi alucine mi imaginación me hacía percibir cómo se iba deteriorando la cinta magnética con cada vuelta que daba.

Era otra época. Ahora basta con bucear por internet para encontrar videos y audios de casi cualquier grupo imaginable. Pero en ese tiempo no era tan sencillo. Se podía ir a una tienda de música y rogar que tuvieran lo que uno quería. Ese no era mi caso en la mayoría de ocasiones.

Otra opción, grabar canciones de la radio. Pero esta alternativa, como la anterior, servía más a quienes se conformaban u optaban por lo que estaba de moda. Quienes, como yo, tenían gustos distintos, teníamos que peregrinar a las afueras de la Villareal u otros sitios similares en pos del caset deseado. Y a ver si dabas con la meta.

Conseguir una copia del grupo que uno quería no era siempre fácil. Por lo que perder uno afligía singularmente. Una zambullida en el mar de Naplo tuvo consecuencias inevitables para un caset con 999 por un lado y The Business por el otro. Años después escuché a estos últimos en Bilbao y me recuperé en algo esa aflicción.

No era tan fácil acceder a la variedad musical que ahora está a la distancia de un click. Por suerte, tuve la fortuna de cruzarme con una buena banda sonora. Recuerdo, de esos años, casets piratas a los que le di una y mil vueltas. Sólo por mencionar al azar los primeros que se me vienen a la memoria: el London Calling de The Clash, El Regreso de Siniestro Total y End of the century de Ramones. Perseguía en sus temas, aunque suene ingenuo, algo de seguridad ante un mundo siempre amenazante, cada vez más amenazante. Y aún lo hago.

En esas cintas, ahora refundidas entre juguetes viejos y demás cachivaches, se esconden temas que aún me sirven para hacer llevadera la vida. Incluso mi hija tararea alguna que otra canción de mi adolescencia, pero ese es otro cantar. No serán los ritmos más populares del planeta. No habré hecho muchos amigos por tener estos gustos – pero los que he hecho, excelentes. Siempre habrá Beatles, Justin Bieber o algo así antes en las preferencias de la mayoría, pero me da igual. Muchos de mis recuerdos están asociados a esos ritmos y no pienso eliminarlos.

En un lugar importante de mi lista de grandes éxitos personal estará siempre mi mala copia de Germ free adolescent de X Ray Spex. Y cada vez que escucho los temas de ese disco, regresa algo de aquellos años. Quiero creer que he comprendido, al fin, que no se va a deteriorar más mi cinta, y que cada vez la voz de Poly Styrene sonará mejor.

Descansa en paz, amiga.


jueves, marzo 24, 2011

La última reina


Ayer los amantes del cine amanecimos con una triste noticia. Uno de los íconos del Hollywood más glamoroso, Elizabeth Taylor, falleció a los 79 años de edad. Tras ella deja medio ciento de títulos, varios de ellos joyas imprescindibles para entender la historia del sétimo arte.

Las generaciones más jóvenes tal vez tengan una imagen muy magra de ella. La recordarán por su amistad con Michael Jackson, la cantidad de sus maridos o por su lamentable adiós de la grande con la olvidable película Los Picapiedras (1994). Pero ella es más, mucho más que eso.

Ella participó en cintas que han marcado el imaginario de los cinéfilos y del público en general. Por ejemplo, al buscar en Internet Cleopatra entre los primeros resultados siempre están enlaces a la película que protagonizara en 1963 y en la que compartiera el protagonismo con su dos veces esposo Richard Burton.

Son varios los filmes que no se pueden obviar en su trayectoria como La gata sobre el tejado caliente (1958), Butterfield 8 (1960) o El padre de la novia (1950). Elizabeth Taylor compartió pantalla con James Dean en la última cinta de éste, Gigante (1956).

En lo personal, me impactó en ¿Quien le teme a Virginia Woolf? (1966), papel por el que ganaría su segundo Oscar (el anterior fue por Butterfield 8). En esta película de Mike Nichols ella da vida a una esposa dominante, casada con un profesor alcohólico, y que convierte en un infierno lo que iba a ser una rutinaria velada con otra pareja.

Elizabeth Taylor se inició muy joven en el mundo del cine, a unos tempranos 10 años. Pero sería entre las décadas de 1950 y 1960 en que se convertiría en una de las más cotizadas estrellas de Hollywood. Recordemos que por su actuación en Cleopatra llegó a cobrar un millón de dólares, un récord para esa época, comparable a las astronómicas sumas de la actualidad. Se ha ido una grande. El mejor homenaje será volver a ver sus películas.



martes, enero 12, 2010

Buscando un rayo


La obra de Eric Rohmer la conocí de forma casual. Una noche de mis primeros años de universidad, junto con un par de amigos, fui a conocer la Filmoteca del Museo de Arte de Lima, más con la idea de hacer algo de tiempo que otra cosa. Ni había prestado atención qué película proyectaban.
Tuve la suerte que ésta fuera El rayo verde, cinta que Rohmer estrenara a mediados de la década de 1980. La historia era sencilla. Una joven con dificultad para relacionarse con los demás, Delphine (Marie Rivière), tiene problemas para encontrar a alguien con quien pasar sus vacaciones. Ella vive obsesionada con un libro de Julio Verne: El rayo verde. En esta novela se cuenta la leyenda de que, si dos personas ven a la caída del sol un rayo verde en el horizonte, ellas estarán unidas de por vida. Con esta premisa, la protagonista va dando tumbos de balneario en balneario tras el amor ideal.
Descubrir que se podían contar simples historias de amor lejos de las manidas fórmulas que poblaban los cines comerciales de aquellos años (y de ahora) fue una fortuna. Me aficioné a ir a la Filmoteca a ver cine tan variados como el decálogo de Krzysztof Kieslowski hasta las clásicas de Buñuel, pasando por cintas en ese tiempo nuevas como El día de la Bestia de Álex de la Iglesia. Obviamente, intenté seguir las películas de ese director tan intimista que me había causado tan grata impresión, casi como si quisiera ver algún rayo verde en pantalla.
Hoy, que los aficionados al sétimo arte lamentamos su partida, sólo nos queda regresar a su filmografía y recordarlo. Para quien aún no lo conoce, será la oportunidad de explorar en la decena de obras imprescindibles que nos dejó. Lamentablemente, ya no hay Filmoteca en el Museo de Arte de Lima donde ver sus películas.