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martes, noviembre 22, 2011

QEPD Leo Bacteria (1974/2011)

Del facebook de Ernesto Heidersdorf
Por Petit Thouars, mi avenida favorita no hay otra igual
Pestaña

LA MUERTE..el cerrar los ojos..la no existencia...no mas pollos muertos en el merkado..no mas pedofilia...no mas ejercito..no mas pobreza..no mas depresion...SOLO CERRAR LOS OJOS Y NO RESPIRAR..teman cristianos..los ateos no le tememos a la muerte...al kontrario es excitante su posibilidad.
Publicado por Leo Bacteria en su facebook

Leo Bacteria, figura representativa de la escena musical peruana y líder del grupo electropop Pestaña, falleció este fin de semana. Artistas como Miguel Costas (ex Siniestro Total) o Rosa Costas Peón (Aerolíneas Federales) de España, o Adri Vainilla, su compañera en las bandas Pestaña y Paladar, han expresado su dolor por esta partida. Asimismo, se supo que dejó varios proyectos pendientes.


Leo Bacteria – nombre artístico de Leonardo del Castillo – se hizo conocido en la escena underground local desde mediados de los noventa con grupos como M.D.A. o Insumisión que cultivaban variantes del noise. Sus últimas bandas fueron Pestaña y Paladar. También se le recuerda por su labor de difusión musical, al haber sido promotor de varias antologías y de la llegada al Perú de grupos emblemáticos como Aviador Dro y Aerolíneas Federales.


En memoria
Adri Vainilla comentó que la noticia de la muerte de Leo Bacteria la sorprendió el domingo en Arequipa, cuando terminaba el rodaje de Ana de los Ángeles, cinta en la que actúa. Ella recuerda que nunca quiso dejar Pestaña, a pesar de las varias diferencias que tuvieron.


Mencionó que se mantenían en contacto y que la última vez que hablaron fue la semana pasada cuando él le pidió comentar unos cuentos suyos. Confiesa con cariño que era difícil trabajar con él, pero “no era malo, solo estaba algo loco”. Agregó que extrañará compartir escenarios con él.


Desde España, a través de las redes sociales, han llegado muestras de condolencia por esta temprana partida. Las más significativas son las de los miembros de Aerolíneas Federales, grupo de culto de los años 80 y que, después de una para de más de una década, se volvió a reunir debido a las insistencias del músico peruano.


Miguel Costas, cantante del grupo y ex integrante de Siniestro Total, escribió que “vivía para lo que más amaba: la música”. “Se había puesto el nombre de Leo para cumplir sus sueños, y sin medios económicos, ni campañas de marketing, ni falsedades consiguió lo imposible”, agregó.


Rosa Costas, otra integrante de Aerolíneas Federales, afirmó que Leo Bacteria era “una persona maravillosa que compartió con nosotros una fantástica semana llena de experiencias increíbles”.


Tareas pendientes
Leo Bacteria dejó material inédito. No solamente canciones sino también cuentos. Hace poco había publicado el cuento “Patricia y yo” a través de un blog. El poeta John Martínez, quien le sirvió de corrector, comenta que tiene en su poder un texto de mayor extensión con una suerte de continuación de la historia. “En ese material se nota el espíritu de Leo, con toda la vehemencia que él tenía”, opina Martínez. Indica que buscará con algunos amigos hacer una plaqueta – edición de tiraje reducido – con ese material en honor al artista.
Por otro lado, Ernesto Zumaeta, miembro de la productora Latigazo, donde trabajaba Leo Bacteria, informó que un proyecto que estaba por concretarse era la grabación de un tema del artista peruano interpretado por Aerolíneas Federales.


Mi recuerdo de Leo Bacteria
Hace algo más de un año, en la antesala del concierto de La Monja Enana en La Noche de Barranco, un flaco con gorra y lentes subió al escenario y se puso a cantar un tema dedicado a la avenida de sus amores: Petit Thouars.

Esa fue la primera vez que veía a Pestaña. Desde hace unos años ya no soy asiduo a conciertos de rock peruano como era de soltero y sin hijos. Estaba desconectado de lo nuevo que se hacía y desconocía esta aventura musical. Me sorprendió ver la performance de Leo – primero solo y después acompañado – con una propuesta tan distinta a lo que yo conocía o recordaba de la escena local.


Recuerdo que esa misma noche estuve buceando en la web para saber más de ese grupo. Un poco por que el concierto de La Monja Enana estuvo, para mi gusto, espectacular y quería revivir, aunque sea con su telonero, parte del encanto de esa noche. Pero también porque me había impactado esa propuesta de electropop con letras de aparente ingenuidad.

Colgué algo en mi facebook y allí descubrí algo que adicional: lo polarizante que podía ser el grupo. Bromas sobre sus letras y comentarios sobre ese gusto en particular no se hicieron esperar.


Tiempo después, debido a mi empleo de periodista, tuve cierto trato con él por su empeño en traer grupos y promocionar sus nuevas creaciones. No lo recuerdo de los años noventa, mal haría en comentar sobre sus otros grupos. Pero en una vieja agenda encontré su número con la seña de Leonardo Bacteria, Insumisión. De cualquier forma, la última década del siglo XX es una época un poco borrosa para mí.


Pero más allá de lo vehemente que él podía ser para algunas cosas, tuvimos un trato cordial. Siempre le voy a estar agradecido que me haya permitido colar en el ensayo de Aerolíneas Federales junto a mi hija – tal vez la fan más pequeña del grupo gallego. Hicimos, recuerdo, la previa al concierto de La Honorable Sociedad, junto a mis patas Julio Montero y Jean Paul Ramírez. Esa noche me dio, ironías de la vida, algunas pistas sobre su Por Petit Thouars sentados en un banco de la avenida Arequipa.


Algo que no se puede olvidar era su pasión por la música. Sus comentarios eran – acertados o no – categóricos, y su dominio de caleturas impresionante. Nunca entendí por qué no trascendió su trabajo más allá de un círculo reducido. Lo último que supe de él era que estaba entusiasmado con su proyecto literario. Aunque no éramos amigos cercanos, me pidió que lo leyera y se lo comentara. Unos días antes de su muerte me llamó para que le diera qué tal me parecía su texto. No quiero echarme la parte, estoy seguro que en esos días llamó a muchos más. Fue una conversa rápida, marcada por las horas de cierre del diario, en la que le di al vuelo mis impresiones y en las que le llegué a invitar un café para conversar con más tranquilidad. Un café que quedará pendiente.

Otros enlaces
Entrevista
Perfil

jueves, junio 02, 2011

El electro pop diferente






Un grupo de la escena local que desata encendidas pasiones – a favor y en contra – es Pestaña. Su propuesta combina música electrónica en distintas variantes con letras llenas de ironía. Esta semana han presentado su nuevo disco, “Yo no me enamoro doce veces por disco”. Conversamos con su cantante y líder Leo Bacteria.

¿Cómo de formar Insumisión, que es música más fuerte, pasa a Pestaña?
- Pestaña nace porque ya estábamos cansados de Insumisión. Queríamos hacer algo distinto. Queríamos hacer algo más distinto. A mí siempre me había gustado el pop tipo The Sacados, Ace of Base, Mecano. Cayó en nuestras manos un disco de Aerolíneas Federales, Tomando Tierra, y pensé “hay que hacer algo como ellos”. Eso fue en un primer instante, porque luego la cosa se volvió más electrónica. La cosa ha ido cambiando, mutando.

Algo que llama la atención de Pestaña es que, a pesar de su rollo sobre electroestupidez o tontipop, sus letras son elaboradas.- Las letras del grupo es algo que nos tomamos en serio, a pesar de que sea difícil de creer. Pensamos que hacemos letras interesantes, que quieran decir algo. Rompemos con el rollo del pop vacío que sólo habla de amor. La gente que piensa que es estúpido, nos generaliza por un tema que se llama “Tu maleta”, pero esa es una canción entre muchas que no quisimos decir nada. En otras decimos bastantes cosas. No nos pueden juzgar por una canción. El rollo del grupo es hacer algo cómico, pero con algo detrás.
Tú hablas de Pestaña en plural. Al final, ¿Pestaña eres tú o son más?- Yo siempre le he huido al tema de los solistas. Yo no he querido ser Leonardo Bacteria y nada más. Siempre he tenido una banda. En Insumisión era claro que era solista con músicos que apoyaban, porque así se planteó desde un inicio. Pero en Pestaña no. Cada persona que ha entrado ha dado lo que ha podido. Los hombres siempre han compuesto. Las chicas no, pero han puesto bastante de su parte. Al final las cosas se han dado, y ahora estoy solo con alguien que me apoye. Ahora no me pongo a pensar cual es el futuro del grupo. Vamos a ver qué pasa.
¿Por qué hay tanta rotación de miembros en Pestaña?- Todos los miembros de la banda se han ido. No es que yo haya botado a alguno. Siempre los problemas han sido con Adriana (Adri Vainilla), con quien ha habido discusiones. Siempre al final nos volvíamos a juntar porque queríamos hacer música. Pero ya cuando juegas a dos proyectos, y le das prioridad al otro que es lo que ella está haciendo, y no quieres ni ensayar para grabar un disco, no se puede tener una banda.
Noto que hay cierto prejuicio hacia Pestaña. ¿Por qué crees que se da?- Yo lo tengo claro. Es obvio que nos conoce mucha gente, que nuestros discos funcionan, pero también que no logramos entrar en otros circuitos como la televisión. No sé por qué somos incómodos. Ves grupos que no tienen ni la mitad de la convocatoria nuestra y siempre los verás allí. A nosotros siempre nos han discriminado. Es algo que me da bastante cólera, porque tenemos un techo del que no podemos salir.






viernes, enero 07, 2011

Me aman, me odian



La internet ha dado al espectáculo varios personajes. Un caso peruano es el de Adri Vainilla, quien fue enrolada como cantante en Pestaña, grupo referente del electro local. Con ellos ha teloneado a artistas como Chimo Bayo o Christina Rosenvinge y fue de gira por Argentina. Ahora, anuncia, sin abandonar Pestaña, el inicio de su carrera solista.
Se le conoce más por tu imagen de internet. Pero entre broma y broma, siempre comenta de grupos poco conocidos, mostrando cultura musical.
–O sea, es porque me encanta la música de los ochenta, en especial la española. El pata con el que canto en Pestaña, Leonardo Bacteria, sabe mucho de eso y me enseñó. Me gusta mucho, aunque ahora estoy haciendo otra cosa con mi proyecto solista. Pero igual reconozco su influencia, porque yo no compongo. Yo soy la imagen que me creé.
¿Le desagrada que le conozcan más por su imagen que por su proyecto musical?
–Lo que pasa es que al entrar en Pestaña, sabía que en algún momento me iba a ir del grupo. Con el que hago eso se lleva mal con todos los músicos de Lima. Yo no quería que me conocieran como Adri Pestaña. Por eso creé el personaje en Facebook, y de la nada empezó a crecer, crecer, crecer. Todo el mundo se divierte con lo que hago. Me odian y me aman. Es un cague de risa. Lo hice para que cuando haga música, ya ser alguien. Pero hoy me conocen más por Adri Vainilla, que por lo que voy a hacer ahora. Tengo que invertir la cosa.
¿Cuál es su propuesta como solista? ¿Los cover de Thalía?
–Esas cosas son caseras. Quiero hacer pop, algo producido pero sincero. Que todas las canciones sean diferentes. Siempre he ido por diversos lados y no quiero encasillarme con algo. Porque necesito abarcarlo todo. No me gusta la música por género sino por grupo. Me gusta hacer todo.
¿Qué es lo que vamos a encontrar en su concierto debut?
–Queremos que se plasme mi imagen en el escenario. Tuve un concierto en el que canté sola, pero no fue así. Ahora, queremos algo más producido. Voy a cantar mis temas y luego habrá una fiesta que se llamará "Stereosexual", el nombre de mi disco.
¿Los temas que interpretarás son suyos?
–No. Son de Alessandra Robertson y de Julio Andrade, hijo del cantante del mismo nombre. Pero algunas son mis letras. Me gusta escribir, pero no compongo, no toco instrumentos. Pero todo pasa por mis manos.
¿Qué tal la experiencia en Argentina?
–Bravaza. Allá, a la gente sí le gusta lo que tocamos. O sea, de verdad la vive. Acá es un grupo pequeño que escucha electro, y cuando lo hace, siempre critica, porque la gente es así. Lo que no entiende, lo critica, y no sabe algo nuevo. Son como ganado, pero no todos.
¿Hay prejuicio ante la propuesta de Pestaña?
–Sí. Siempre se cae en ese prejuicio, ese odio, ante grupos más pequeños. Porque hay mucha envidia. Cuando ves que a Libido le va a bien, dices "¿por qué le va así si hace música mala?, porque se ha comercializado". Normal, que se comercialice. Se lo merecerá. Yo creo que lo mejor es ser sincero y que se venda. Por eso debo hacer algo sola.
Foto: Juan Carlos Guzmán / El Peruano