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martes, julio 12, 2011

Diecisiete camellos: “Nosotros éramos los cartuchos”

Tres jóvenes, huérfanos de padre, deben enfrentar el hecho que su madre los deje para irse a vivir con un chileno. El hecho significa para ellos una doble afrenta, pues no es sólo que los abandone y olvide a su progenitor, sino que lo haga con el “enemigo” que odian casi genéticamente.

El mayor es un historiador que hace taxi, el del medio un soldado lisiado y el menor es un prospecto de pandillero. Los tres, a su manera, procesan sus frustraciones y las enseñanzas del padre ausente, quizás el gran tema escondido detrás de la retórica patriótica.

La trama tiene de telón de fondo la clase que nunca dictará el primogénito, teniendo a la Madre Patria de oyente. Intercalado, se representa la crisis de hijos y madre y algunos episodios de la Guerra del Pacífico.

El escenario, el hogar familiar, con libros y cachivaches en casi todos los rincones, es una metáfora del estado de los personajes. La falta de decisión ha hecho que se acumule en ellos resentimientos y rencores. Torturados por una lógica machista, en la que como varones deben vivir sólo por el éxitos o la revancha, se ven arrastrados por la inacción.

“Un hombre no se aguanta, así decía mi padre, o lo escuché por allí” dice en algún momento el menor. Es una frase clave, pues nos revela cómo el padre va construyéndose a la medida de los complejos de sus vástagos. Como el hijo militar, que busca en un superior una figura a la cual seguir.

Los diálogos, como es costumbre en Adrianzén, son muy logrados y poéticos. El título de la columna es parte de una frase – pronunciada por un “soldado desconocido” sobre la batalla de Árica – que revela cómo están los protagonistas: sacrificándose por una figura borrosa y quizás cruel.


Otro elemento para tomar en cuenta es el de la "Madre Patria", que, como el origen de las palabras puede sugerir, tiene de padre y madre. Es cínica con sus "hijos" y sus sufrimientos, pero a la vez les rinde discreto y silencioso homenaje al saber de sus sacrificios.

Aunque creo que no era necesario revelar la razón de la muerte del padre – el personaje ausente sobre el que giran los conflictos – pocos son los peros que se le encuentran a esta pieza. Incluso su final, optimista a su manera, tiene una particular belleza.

Ficha técnica
Diecisiete camellos
De Eduardo Adrianzén
Dirige Gustavo López Infantas
Actúan Sonia Seminario, Irene Eyzaguirre, Mario Ballón, André Silva y Emanuel Soriano
Los miércoles a las 20.00 horas en el nuevo teatro Larco.
Entrada general 25 nuevos soles.

lunes, marzo 14, 2011

Ahora el verano es para ti

En el cumpleaños número 35 de Renzo (Bruno Ascenzo), una llamada lo hará recordar un fin de semana de hace ya una década, en la que se unió a la celebración de los 35 de un amigo de su pareja de entonces. Trae a su memoria esos días de planificado relajo en una casa de playa, en los que en medio del aparente ambiente de fiesta, un grupo de adultos ya no tan jóvenes se confrontaron con los problemas de su edad, problemas que él no entendía.

Una de las virtudes de la obra es la riqueza de matices de los personajes, apoyados en un bello texto, habitual en las obras de Adrianzen. Cada uno tiene un conflicto con varias aristas. Desde los compinches perdonavidas, triunfadores y machistas hasta sus respectivas parejas pasando por el gay del grupo y la amiga más dada a la diversión, todos tienen una historia que contar.

Curiosamente, el que se nota menos trabajado o logrado es el de Renzo, quien confronta con su juventud al resto. Se nota forzado, problema no achacable a Ascenzo, un talentoso artista improvisado de emergencia para este papel ante la ausencia por problemas de salud de Andrés Wiese, sino a la menor fortuna de las líneas que le toca, muy aleccionadoras y sin matices.

La escenografía es parca pero efectiva. Por ejemplo, en uno de los momentos más logrados, cuando se develan los secretos de un matrimonio “perfecto”, las tumbonas tienen un papel central. Otro punto a destacar es en los encuentros de pareja, tratados con gran honestidad y crudeza.

Una obra imperdible. Para quienes siguen la obra de Adrianzén no se deben perder el guiño a Respira* en el momento en que uno de los personajes confronta a la muerte.

Ficha técnica
La tercera edad de la juventud
Dirige Giovanni Ciccia
Escrita por Eduardo Adrianzén
Actúan Óscar López Arias, Karina Jordán, Gustavo Mayer, Melissa Giorgio, Gonzalo Molina, Paloma Yerovi y Bruno Ascenzo.
De jueves a domingo a las 20:00 horas en el Lugar Teatro Mario Vargas Llosa. Entradas entre 15 y 20 nuevos soles.
*Spoiler
En una de las escenas más emotivas de La tercera edad de la juventud, uno de los personajes entra al mar y se deja llevar por la corriente. En medio del riesgo a morir ahogado, éste reflexiona sobre su vida. Años después de montada esta obra por primera vez, se llevó a escena Respira. En dicha obra la posibilidad de muerte y el agua - en este caso una piscina y no el mar - es uno de los motores principales de la historia. Consultado sobre este parecido, el autor, Eduardo Adrianzén, me comentó que el momento del casi ahogo en La tercera... es una suerte de Génesis de Respira.

lunes, febrero 07, 2011

Un poeta frente al pelotón de fusilamiento

Servirse de una figura histórica y conocida y recrear con cierta libertad sus últimos momentos, es un recurso apelado con diferentes grados de éxito por muchos. Es el caso del Federico García Lorca de Sangre como flores, obra dirigida por Alberto Isola y escrita por Eduardo Adrianzén. Este último ha recorrido anteriormente similar camino con piezas dedicadas a Pier Paolo Pasolini y Javier Heraud.

Aunque un par de flashbacks nos muestren al artista andaluz – interpretado por Franklin Dávalos – en su niñez e inicios de su carrera, la obra está consagrada a sus momentos de mayor popularidad y a su muerte a manos de franquistas. García Lorca sufre entre el amor a un escultor arribista que lo manipula o a un seguidor que lo idolatra. Uno le esculpe su cabeza casi como un trofeo, el otro se limita a cuadrarle las cuentas y complacerlo.

Esta entrega es ambiciosa y exigente por los variados temas a los que apunta los reflectores. Aunque la acción gire alrededor del poeta español, los ejes de la trama trascienden su figura. Por ejemplo, la homofobia, la soledad del éxito, los problemas de familia, la reflexión sobre la creación artística, el compromiso político. Este último quizás no es abordado de manera tan redonda como los demás, pero no deja de tener interés.

La pieza confirma el buen nivel que le vimos en Medea a Sofía Rocha, quien da vida ahora a la madre del vate. Su personaje sirve de contrapunto con el del protagonista, siendo severa o protectora dependiendo del momento. Otro punto a destacar es la belleza del lenguaje de muchos de los parlamentos, en el que se percibe el eco de los versos de García Lorca. Una recomendable alternativa. Momentos imperdibles: las invitaciones al público a participar de la acción.

Ficha técnica
Sangre como flores o la pasión García Lorca de Eduardo Adrianzén
Dirigida por Alberto Isola
Actúan Franklin Dávalos, Sofía Rocha, André Silva, Mario Ballón, Carlos Mesta y otros.
De jueves a lunes a las 20.00 horas en el Icpna de Miraflores (avenida Angamos oeste 120). Entrada general 30 nuevos soles.

viernes, enero 28, 2011

Releyendo a Lorca


La próxima semana se estrenará Sangre como flores: la pasión según García Lorca. La pieza es escrita por Eduardo Adrianzén y la dirige el experimentado Alberto Ísola.

La trama gira alrededor de la figura del poeta y dramaturgo español, asesinado por los franquistas durante la Guerra Civil española.

No es la primera ocasión en que la pluma de Adrianzén se inspira en la historia de creadores muertos de manera violenta.

Anteriormente, lo ha hecho con Demonios en la piel y Heraud, corazón volador, basados en Pier Paolo Pasolini y Javier Heraud, respectivamente. En ambas actuó Franklin Dávalos, quien en el nuevo montaje tiene a su cargo el papel protagónico.

Eduardo Adrianzén adelanta que con esta obra cierra un ciclo con este tema, confesando además que lo hace con uno de sus autores favoritos. "Siempre vuelvo a leer a Lorca", añade.

La muerte de García Lorca fue, según la lectura que da el dramaturgo peruano, un crimen de odio por la opción sexual del español.

Señala que en ese triste desenlace se conjugaron la envidia por su éxito y desenfado y la intolerancia hacia sus ideas políticas.

La obra describirá justamente el ambiente que llevó a la temprana muerte del autor de Romancero gitano. La historia se ambienta en la década de 1930, años en que García Lorca adquiere una gran notoriedad en el mundo de habla hispana.

Según se ha adelantado, en la pieza se narrará la difícil relación que tuvo el aplaudido artista con su madre y el triángulo amoroso que él protagonizó junto con otros dos amigos.

El papel de su progenitora recae en Sofía Rocha, actriz que representara a Medea en uno de los mejores montajes de 2010.

Adrianzén añade acerca de la pieza que "todos conocemos a García Lorca como gran poeta o dramaturgo; pero se habla muy poco de su faceta de hombre comprometido con las ideas de su época, y bastante menos de su lado mundano y nada convencional en sus amores y afectos".

Asegura, además, haberse informado a conciencia sobre García Lorca para escribir esta obra.

Añade que toda la vida del poeta se puede rastrear en las piezas de teatro y libros que escribió. "Todos los protagonistas de sus obras son él mismo", comenta.

jueves, enero 27, 2011

Escapando de la pantalla

El nombre de Eduardo Adrianzén está asociado para muchos al mundo de la televisión. Ha sido guionista o productor de éxitos como Los de arriba y los de abajo, Demasiada belleza, y otras novelas. Pero paralelamente a esta carrera en la pantalla chica, Adrianzén tiene en su haber casi diez obras de teatro estrenadas. En pocos días será el turno de su novena aventura en las tablas*.

Usted ha hecho el camino inverso a muchos. Comenzó en el cine, siguió en la televisión y luego hace teatro.
-Comencé actuando como una manera de entrar al medio en general [fue el esclavo en La ciudad y los perros de Francisco Lombardi]. No me interesaba la actuación sino escribir y eventualmente producir. Hace 22 años me inicié en la televisión. Una década después entre a hacer teatro. En el principio me sirvió el ser un poco conocido por hacer tele.

¿Cuáles fueron las ventajas y desventajas de empezar así?
-Desventajas creo que ninguna. Siempre me he sentido muy a gusto en el mundo del teatro. Ventajas sí. Me hacían un poco más de caso, al menos al principio. Me sirvió mucho al comenzar.

¿En dónde se sientes más cómodo? ¿En el teatro o la televisión?
-No tiene nada que ver. Son dos formas distintas de concebir un proyecto. La televisión es mi carrera, de eso vivo y me gusta. No hago televisión porque quiera hacer cine. La tele es un medio extraordinario. Nunca he hecho cosas que no me gusten. Pero teatro es otra cosa, otro disket que te pones. Es la oportunidad de tratar temas que no son masivos. Puedo tratar temas que le gusten a un reducido grupo de gente.

¿Qué vasos comunicantes hay entre su obra teatral y la televisiva?
-Espero que ahora ninguno. Al principio me decían que escribía muy televisivo. Pero desde mi obra El nido de las palomas (2000), en el que combinaba poesía con el lenguaje teatral, me quiero zafar de eso. No creo que la televisión deba invadir el teatro, me parece fatal. Con Demonios en la piel (próxima a estrenarse) no tiene ninguna referencia a nada.

¿De qué trata Demonios en la piel?
-El pretexto es la vida del cineasta Pier Paolo Pasolini, pero en realidad gira en torno a la pregunta de qué es lo bello. También habla de las contradicciones. Pasolini es símbolo de las contradicciones del siglo XX. Es, además, la historia del rodaje de una película. La trama es simple. Se trata de tres chicos que son extras en una escena de una cinta de Pasolini.

Cuatro claves sobre Eduardo Adrianzén
A fines de la década de 1980 publicó el libro de cuentos Sonrisa para persona equivocada.
Realizó por un corto periodo de tiempo críticas de cine para el diario El Peruano.
Alista para el próximo año su décima pieza teatral, la cual se inspira en un tema religioso
Demonios en la piel toma como telón de fondo la última escena de la película Los cuentos de Canterbury de Pier Paolo Pasolini

*Esta entrevista es de setiembre de 2007, cuando se estaba por estrenar Demonios en la piel. Ahora será el turno de Sangre como flores. La pasión según García Lorca.