Mostrando las entradas con la etiqueta música. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta música. Mostrar todas las entradas

jueves, octubre 04, 2012

El legado de César Bolaños

Esta semana se inició con una triste noticia para los amantes de la música en el Perú: el compositor César Bolaños falleció luego de meses internado en una casa de reposo.
El artista, uno de los últimos representantes de la llamada generación de 1950 que quedaba vivo y pionero de la música experimental y electrónica nacional, dejó abundante material pendiente de ser publicado. Asimismo, se anuncia para el próximo año un homenaje de la Orquesta Sinfónica Nacional.
El director de este elenco, Fernando Valcárcel, declaró al Diario Oficial El Peruano que desea interpretar una obra de Bolaños, Ñacahuasu. Explicó que por lo complejo de la obra, no se podrá montar este año sino el próximo. "No es para ensayar en un par de semanas. Demanda de un esfuerzo, pues no es un compositor fácil", mencionó Valcárcel. La obra no está escrita en el pentagrama tradicional, sino con una grafía libre.
Homenaje sinfónico
El director de la Orquesta Sinfónica –hijo de Edgar Valcárcel, otro destacado miembro de la generación de 1950– alabó de Bolaños también su interés como investigador. Justamente, ha quedado inédito material de esta vertiente de su trabajo.
Luis Alvarado, crítico musical y coautor de Tiempo y obra de César Bolaños, dijo que ha quedado sin publicar investigaciones sobre músicos nacionales. Pero, además, el artista tiene relatos y una autobiografía que aún no llega a imprenta.
También está pendiente de ver la luz sus grabaciones de campo. Como recuerda Alvarado, hace unos años se editó como disco compacto por el conservatorio el material que había recogido de la música de los aguarunas, pero todavía queda más en manos de sus herederos.
Por otra parte, trascendió que el sello Pogus de Nueva York publicará dentro de poco un disco con temas de César Bolaños junto con el de otros artistas de vanguardia peruana.



(Foto proporcionada por Luis Alvarado)

Artículo publicado en el diario El Peruano

martes, abril 03, 2012

Juan Diego desea hacer dúo con Tongo


La próxima semana Juan Diego Flórez volverá a cantar en el Perú. En este concierto, que se realizará en el Jockey Plaza, contará como invitado con la compañía de Marco Zunino, quien recientemente protagonizó el musical Chicago en Broadway. El recital será en beneficio de la ONG que apoya el tenor Sinfonía por el Perú.

¿Luego de actuar en escenarios de Nueva York, qué significa para ustedes hacerlo juntos en Lima?
- Significa unir nuestras artes para disfrutar. Yo disfruto de su arte, y él de la mía. Y podemos cantar juntos, que es lo principal. Yo me voy a acercar un poco a su repertorio de Broadway, él a canciones italianas, típicas de mi género. Yo ya disfruté del arte de Marco y me quedé impresionado.

¿Tiene un sabor especial cantar en el Perú que en el extranjero?
-  No tiene precio. Hay una ilusión, un nervio diferente. Marco Zunino está en la meca del musical y yo en la de la ópera. Pero después cuando cantas en tu país siempre es algo especial.

¿Cómo escogieron el repertorio de esa noche?
- Conversando qué queremos cantar. Marco me daba ideas, yo también. Nos vamos a atrever con algunos temas difíciles, que serán sorpresa. Pero ya hemos anunciado que él cantará All I care about is love de Billy Flynn, el personaje principal de Chicago. El arreglo es proporcionado por el mismo compositor de Chicago para orquesta sinfónica.

Siempre comenta que en sus conciertos en el Perú interpreta géneros que normalmente no los hace. ¿Cuál está pendiente?
- Yo crecí con el rock. Tenía mi grupo. Cantaba nueva trova, pop, componía mis baladas. Mi papá interpretaba música clásica. Luego, entré al conservatorio en el Perú y me encaminé con la música clásica. En el Perú tengo la oportunidad de hacer esta otra música, y la paso muy bien.

En sus recitales en el Perú aprovecha para hacer dúos con diferentes artistas nacionales. ¿Con quién sueña cantar luego?
- Ahora mi sueño es Marco Zunino. Eso lo voy viendo. No sólo es invitar, sino ver si quieren cantar conmigo. En el Perú hay muchos talentos. Ya son quince años de cantar profesionalmente, y veo que hay un relevo increíble. Con Tongo me falta cantar, queda pendiente. He cantado con Carlos Álvarez "O sole mio".

¿Cuáles son las metas para la ONG Sinfonía por el Perú?
-  Este año vamos a tener quince núcleos donde los niños donde los niños realizan su práctica orquestal y coral. Al final, todo esto es para los niños que es lo importante.

lunes, abril 02, 2012

Interpretarán pieza recuperada de Leopoldo La Rosa


La partida del maestro Leopoldo La Rosa en la madrugada del miércoles impidió que el conocido compositor peruano pudiera disfrutar de ver en escena una de las piezas de su autoría. El director de la Orquesta Sinfónica Nacional, Fernando Valcárcel, informó que en el concierto que tienen planificado para mayo se ha incluido una obra del desaparecido artista.

Se trata del poema sinfónico La Achirana. Según explica Valcárcel, esta pieza tiene la peculiaridad de no haber sido ejecutada desde la década de 1980, por lo que el público joven local que asiste a recitales y conciertos aún no ha tenido la suerte de escuchar esta obra en vivo.

Explicó que han querido interpretar esta pieza desde hace un tiempo, pero que por distintos motivos se fue postergando. Sin embargo, han decidido adelantar este reestreno en vista del fallecimiento del maestro para un concierto cercano de los que se tenía planificado para la temporada de otoño.

Un detalle para tener en cuenta es que la partitura que se utilizará para esta función la proporcionó la hija del músico, Rosa La Rosa, quien la encontró entre los papeles de su padre. Ella indicó al diario El Peruano que ha colaborado en proporcionar material a Fernando Valcárcel para que él pueda ejecutar piezas de su progenitor.

Respecto a que si en el estudio del maestro La Rosa se encuentre alguna obra inédita o aún no interpretada la heredera indicó que "aún no he tenido tiempo de ordenar sus cosas pero pienso hacerlo pronto".
  

Destacan su legado
Luis Peirano, titular de la cartera de Cultura, tuvo el jueves 29 palabras de halago hacia el desaparecido compositor Leopoldo La Rosa. "Fue un maestro singular. Si tuviera que buscar recuerdos en mi mente de Leopoldo La Rosa, a quien conocí y con quien trabajé en varias ocasiones, se haría verdad esa frase que dice que sin música la vida sería un error", señaló el ministro.

Estas expresiones las dio momentos antes del homenaje privado preparado en el auditorio Los Inkas en el Museo de la Nación por la Orquesta Sinfónica Nacional hacia quien fuera por casi veinte años su director permanente. El titular del portafolio indicó que La Rosa, fallecido en la madrugada del miércoles, fue un maestro en la intimidad y también en los medios de comunicación, haciendo referencia al programa que tenía en IRTP, actual TvPerú. "Muchos se acercaron a la música clásica gracias a él", indicó.

El homenaje de la Orquesta Sinfónica consistió en ejecutar un tema del compositor arequipeño Roberto Carpio titulado Nocturno. El director de este elenco, Fernando Valcárcel, indicó que le rendían tributo tal como al maestro le hubiera gustado: "interpretando obras de autores peruanos". En otro momento, Valcárcel comentó que conoció a La Rosa de pequeño pues su padre, el recordado Edgar Valcárcel fue su compañero de generación, y que lo recordará siempre por su impulso al arte nacional.

Similares palabras dio también Jorge Garrido Lecca, director del Festival de música contemporánea de Lima. Él indicó que para la edición de este año, que se realizará en setiembre, se estaba preparando un homenaje. Con tal motivo se había reunido con La Rosa hacía un mes, por lo que la noticia lo ha tomado por sorpresa.

Mencionó que continuarán los preparativos, aunque le aflige que el reconocimiento ahora sea póstumo. Sobre la obra de La Rosa mencionó que tuvo una gran trayectoria como director de orquestas, pero que también ha dejado composiciones de interés. Subrayó principalmente su papel como promotor de la música contemporánea nacional. "Es el que más conciertos programó con la Orquesta Sinfónica Nacional con temas de compositores peruanos", aseguró.

viernes, septiembre 30, 2011

Nevermind de Nirvana: Adolescencia eterna

El 24 de setiembre de 1991 un grupo desconocido que tocaba en la ciudad de Seattle lanzaba al mercado su segundo álbum. Ni su disquera ni ellos mismos tenían mucha fe en la repercusión que pudiera tener esa producción. Pocos meses después, los temas de ese larga duración desplazaban al mismísimo Michael Jackson, el llamado rey del Pop, de las listas de más pedidos.

A comienzos de 1992 ya los amantes del rock de todo el orbe se habían familiarizado con el nombre del grupo – Nirvana – y, como mínimo, reconocían un par de canciones de su álbum Nevermind. El video de la canción Smell like teen spirit era de los más solicitados. Las declaraciones que Kurt Cobain, el líder de la agrupación, diera empezaron a tener tanta cobertura como las de las figuras más famosas del circuito comercial. Pero, ¿quiénes eran estas estrellas recién llegadas al firmamento musical?

El estilo de Nirvana no era el que se acostumbraba a escuchar en las radios. Las listas de éxitos las dominaban, en la fecha de lanzamiento, artistas como Paula Abdul, C + C Music Factory y Mariah Carey, compartiendo espacio de forma excepcional, con bandas como R.E.M. o E.M.F.

Formados en las canteras del rock alternativo, tenían como ídolos a grupos poco conocidos por el público masivo como Pixies o Melvins. Su anterior entrega discográfica, Bleach, transitaba por ritmos cercanos al punk y al hard core, logrando una acogida ínfima en el mercado. Sin embargo, con Nevermind, con un sonido ligeramente más melódico, cosecharon lo que ningún otro grupo de su estilo esperaba.


Su éxito le abrió la puerta de la difusión masiva a agrupaciones que tenían similares motivaciones. En cadenas de videos como MTV fue frecuente encontrarse con Pearl Jam o Red Hot Chili Peppers, Smashing Pumpkins – grupos que, dicho sea de paso, recién llegaron para tocar en el Perú en los últimos meses. Una frase atribuida a uno de los integrantes de Nirvana dice que la década de los 80 acabó cuando salió el Nevermind al mercado. Y mucho de eso hay.


Pero el éxito al que no aspiraban afectó más a Kurt Cobain, el cerebro y rostro de la banda. Demasiada exposición a la que no estaba preparado, sumado a sus aficiones a las drogas, lo fue empujando a una espiral autodestructiva que terminaría con su suicidio en 1994. Pero entre su ascenso al estrellato y su muerte, tuvo tiempo para dejarnos otras joyas musicales más.

miércoles, junio 29, 2011

Alicia Maguiña: El sol de nuestra música

La cantante, música y estudiosa de nuestra tradición, Alicia Maguiña, recibió ayer la Orden El Sol en el grado de Gran Oficial. La ceremonia, realizada en Torre Tagle y presidida por el canciller José Antonio García Belaunde, fue singularmente emotiva.





Entre los asistentes, además de los familiares, se congregó a importantes figuras de la música peruana. Susana Baca, ganadora del Grammy, y Pepita García Miró, se colaron al área de prensa para seguir mejor la entrega de la distinción. En primera fila se dejó ver después de tiempo la gran Edith Barr. A un lado, José Escajadillo esperaba concluyera el evento protocolar para darle un ramo de rosas a la homenajeada. También estaban presentes el ministro de Cultura, Juan Ossio, y el guitarrista Javier Echecopar, entre otros.
El Canciller, al explicar las razones de esta condecoración, indicó que era un privilegio entregar en especial esta Orden El Sol. Mencionó que la artista ha sido una gran estudiosa y difusora de nuestra tradición. Uno de los méritos que resaltó es el haber llevado la música peruana a las salas de teatro. Bromeó recordando que su relación con Maguiña era especial, pues fueron vecinos en la infancia. El Canciller José Antonio García Belaunde calificó a Alicia Maguiña como parte del pilar de nuestra tradición musical junto Felipe Pinglo y Chabuca Granda
Regreso

Por su parte, Alicia Maguiña se mostró desde un inicio sumamente regocijada con la condecoración. “La palabra emocionada queda corta, estoy conmovida”, fueron sus primeras declaraciones de agradecimiento.
La artista recordó cómo, siendo aún una estudiante del colegio Santa Úrsula, ganó casi a escondidas su primer premio en una radio. Indicó que la Orden El Sol concedida ayer era la coronación de una historia iniciada en ese entonces.
Sin embargo, confesó que nunca en su carrera trabajó pensando en medallas o condecoraciones. Alicia Maguiña comentó que sus viajes por el país los hizo con sus medios investigando sobre las diferentes tradiciones nacionales. Asimismo, hizo notar que su familia se opuso en sus inicios a que siguiera su vocación, por temor a que terminara en las tablas.
Paradójicamente, Maguiña admite que tiene nostalgia de los escenarios. Hace poco ella fue la encargada de dar un pequeño recital en la inauguración de un coloquio de Arguedas. Desde ese momento, confiesa, tiene la tentación de preparar algo más grande como un concierto.

viernes, junio 10, 2011

No hay edad para el rock

Mikel Erenxtum, miembro del recordado grupo ochentero Duncan Dhu, vuelve al Perú para tocar en el Scencia de La Molina el primero de julio. A pocas semanas de su concierto, conversamos con él.


¿A qué cree que se deba que la generación de rockeros surgida en la década de 1980 aún tenga vigencia?
–En concreto, en España sucedió una especie de explosión. Nunca antes hubo tantas libertades, tantos grupos, tantas estaciones de radio. Fue una eclosión importante, la primera vez. Las siguientes no tuvieron tanto impacto.
Usted se inició en una época en que aún había vinilos. Ahora se está pasando del CD al mp3. ¿Cómo ve el futuro de la industria de la música?
–Digamos que no son buenos tiempos para la música. La industria, tal como la hemos conocido, está tocando fondo. Debemos buscar nuevas maneras para sacar el coche adelante. Estamos en una etapa de transición. Lo veo un poco pesimista.
En su reciente disco interpretas un tema de Diego Vasallo y esta semana cantas con él en un concierto. ¿Puede haber una reagrupación de Duncan Dhu?
–No, estamos por caminos separados. Lo que pasa es que a veces se cruzan y estamos haciendo propuestas similares. Además, nos apetece compartir escenarios. Vamos a interpretar cada uno sus canciones. No es Duncan Dhu, exactamente. Es un experimento nuevo.
¿Cómo ve la música latinoamericana actual?
–Antes eran muy pocas cosas las que llegaba a España. Algunas cosas me gustan más, y otras menos, como es natural. Lo que sí es cierto que hay una movida importante, sobre todo de rock. Cada vez se les escucha más. Antes España exportaba más, ahora importamos más de lo que vendemos.
¿Cómo seguir en el rock después de tanto tiempo?
–No sé si se relaciona el rock con la juventud. En todo caso con la juventud de espíritu. Yo me siento con las mismas ganas y energía de hacer música de cuando empecé. Los años pasan, pero sólo para sumar, no restan.
Las vivencias cambiarán un poco.
–Hombre, antes era un chaval y ahora soy padre de familia. Todo eso te cambia tu forma de ver la vida. Pero no creo que haya edad para el rock.
¿Cómo es que surgen artistas en el País Vasco, región donde existe polarización por el tema indepentista, grupos como Duncan Dhu y la Oreja de van Gogh, que escapan en sus temas a este ambiente?
–Tampoco es tan enconado como lo pintan. Además, los grupos que mencionas son de San Sebastián, que siempre ha sido un oasis dentro del país. La situación ya no es tan así. Las cosas ya están bastante calmadas.

jueves, junio 02, 2011

El electro pop diferente






Un grupo de la escena local que desata encendidas pasiones – a favor y en contra – es Pestaña. Su propuesta combina música electrónica en distintas variantes con letras llenas de ironía. Esta semana han presentado su nuevo disco, “Yo no me enamoro doce veces por disco”. Conversamos con su cantante y líder Leo Bacteria.

¿Cómo de formar Insumisión, que es música más fuerte, pasa a Pestaña?
- Pestaña nace porque ya estábamos cansados de Insumisión. Queríamos hacer algo distinto. Queríamos hacer algo más distinto. A mí siempre me había gustado el pop tipo The Sacados, Ace of Base, Mecano. Cayó en nuestras manos un disco de Aerolíneas Federales, Tomando Tierra, y pensé “hay que hacer algo como ellos”. Eso fue en un primer instante, porque luego la cosa se volvió más electrónica. La cosa ha ido cambiando, mutando.

Algo que llama la atención de Pestaña es que, a pesar de su rollo sobre electroestupidez o tontipop, sus letras son elaboradas.- Las letras del grupo es algo que nos tomamos en serio, a pesar de que sea difícil de creer. Pensamos que hacemos letras interesantes, que quieran decir algo. Rompemos con el rollo del pop vacío que sólo habla de amor. La gente que piensa que es estúpido, nos generaliza por un tema que se llama “Tu maleta”, pero esa es una canción entre muchas que no quisimos decir nada. En otras decimos bastantes cosas. No nos pueden juzgar por una canción. El rollo del grupo es hacer algo cómico, pero con algo detrás.
Tú hablas de Pestaña en plural. Al final, ¿Pestaña eres tú o son más?- Yo siempre le he huido al tema de los solistas. Yo no he querido ser Leonardo Bacteria y nada más. Siempre he tenido una banda. En Insumisión era claro que era solista con músicos que apoyaban, porque así se planteó desde un inicio. Pero en Pestaña no. Cada persona que ha entrado ha dado lo que ha podido. Los hombres siempre han compuesto. Las chicas no, pero han puesto bastante de su parte. Al final las cosas se han dado, y ahora estoy solo con alguien que me apoye. Ahora no me pongo a pensar cual es el futuro del grupo. Vamos a ver qué pasa.
¿Por qué hay tanta rotación de miembros en Pestaña?- Todos los miembros de la banda se han ido. No es que yo haya botado a alguno. Siempre los problemas han sido con Adriana (Adri Vainilla), con quien ha habido discusiones. Siempre al final nos volvíamos a juntar porque queríamos hacer música. Pero ya cuando juegas a dos proyectos, y le das prioridad al otro que es lo que ella está haciendo, y no quieres ni ensayar para grabar un disco, no se puede tener una banda.
Noto que hay cierto prejuicio hacia Pestaña. ¿Por qué crees que se da?- Yo lo tengo claro. Es obvio que nos conoce mucha gente, que nuestros discos funcionan, pero también que no logramos entrar en otros circuitos como la televisión. No sé por qué somos incómodos. Ves grupos que no tienen ni la mitad de la convocatoria nuestra y siempre los verás allí. A nosotros siempre nos han discriminado. Es algo que me da bastante cólera, porque tenemos un techo del que no podemos salir.






jueves, mayo 05, 2011

La otra movida

En los años 80 se hizo popular en las radios peruanas grupos de la llamada movida madrileña. Pero más allá de la capital española hubo grupos que también supieron tener seguidores por estos lares. Uno de ellos es Aerolíneas Federales de Galicia, que hacían pop con toques de punk y letras hilarantes. Ellos se presentan por primera vez en el Perú este 17 de mayo. Como un adelanto, Luis Santamarina, integrante del grupo, nos responde estas preguntas con el humor típico de sus canciones.

Ustedes se vuelven a reunir luego de una buena cantidad de años. ¿Qué tal la experiencia de enfrentarse con canciones compuestas décadas atrás?
- Algunas se han dejado dominar sin oponer resistencia. A otras las hemos tenido que atacar y golpear sin piedad, con los inevitables daños y secuelas que las han dejado en bastante mal estado, je, je…

¿El paso del tiempo les ha hecho variar la valoración de sus temas?
- En aquel tiempo pensábamos que eran canciones buenísimas pero tal vez musicalmente mediocres. Hoy en día pensamos que son canciones musicalmente mediocres pero buenísimas.

Un componente importante en las letras de Aerolíneas Federales es el humor. ¿Cómo lo manejaban al momento de hacer las canciones?
- Directamente nos manejaba él a nosotros, se apoderaba de nuestra inspiración y así salían las canciones, Miguel solía también acompañarse de un buen bocadillo de salchichón. No se nos pasaba por la cabeza componer una canción sin sentido del humor.

¿Cuando se iniciaron se imaginaban que grupos gallegos como Aerolíneas Federales y Siniestro Total llegaran a tener tanta acogida y fans fuera de España?
- Por supuesto, es pura lógica pues los gallegos (de Galicia) somos la civilización que realmente hemos dominado el mundo de forma silenciosa, estamos establecidos en los 5 continentes desde hace más de 60 años…

En el Perú en la primera mitad de los años 80 un grupo - Delirios Krónicos - hizo un cover de un tema suyo. ¿Es el primero que le hicieron fuera de España o hay otros más de esa primera época?
- Pues no sabíamos lo de ese grupo pero nos gustaron mucho las versiones del tributo que se hizo hace pocos años ahí desde Perú.

En este tiempo en que han estado ensayando, ¿ha surgido algún nuevo tema?
- ¡No tuvimos tiempo!

¿Qué grupos actuales escuchan?
- Bueno, siempre hemos escuchado de todo… no se puede vivir sin música.

Datos
Estarán presentes todos los integrantes originales de la banda: Rosa Costas, Silvino Diaz,Luis Santamarina, Coral Alonso y Miguel Costas.
Este último también fue la voz representativa de Siniestro Total, el grupo español más conocido del ambiente punk.


miércoles, abril 27, 2011

Soy un posero y no me importa

El título de este post lo he tomado de una canción de X Ray Spex y es parte de mi soundtrack vital desde mis últimos años del cole. Hace unas horas, al abrir el facebook, me enteré de la muerte de su cantante, Poly Styrene. Y estoy apenado.

No voy a hablar como crítico musical, que no lo soy, sino como simple aficionado. Y, la verdad, no sé en qué lugar del escalafón de grupos más influyentes esté X Ray Spex ni qué tan trascendente es el aporte de Poly Styrene. Ya habrá quien se tome el trabajo y nos ilustre.

Yo descubrí a X Ray Spex de casualidad. El hermano de un amigo remataba sus casets de grupos punks, y yo le compraba cuando la propina alcanzaba. Entre ellos, estaba esta banda. Recuerdo que era en una cinta regrabada – originalmente villancicos o tal vez rancheras.

La calidad del audio no era la mejor. Pero no fue impedimento para que me conquiste la voz chillona de Poly Styrene. Más aún con los arreglos para saxo, una excentricidad en un grupo punk, responsabilidad de Lora Logic – el nombre de esta artista lo acabo de averiguar de wikipedia, no soy tan hincha, tampoco.
Cuidaba como or
o esa grabación. Gozaba de cada escuchada como si fuera la última. En mi alucine mi imaginación me hacía percibir cómo se iba deteriorando la cinta magnética con cada vuelta que daba.

Era otra época. Ahora basta con bucear por internet para encontrar videos y audios de casi cualquier grupo imaginable. Pero en ese tiempo no era tan sencillo. Se podía ir a una tienda de música y rogar que tuvieran lo que uno quería. Ese no era mi caso en la mayoría de ocasiones.

Otra opción, grabar canciones de la radio. Pero esta alternativa, como la anterior, servía más a quienes se conformaban u optaban por lo que estaba de moda. Quienes, como yo, tenían gustos distintos, teníamos que peregrinar a las afueras de la Villareal u otros sitios similares en pos del caset deseado. Y a ver si dabas con la meta.

Conseguir una copia del grupo que uno quería no era siempre fácil. Por lo que perder uno afligía singularmente. Una zambullida en el mar de Naplo tuvo consecuencias inevitables para un caset con 999 por un lado y The Business por el otro. Años después escuché a estos últimos en Bilbao y me recuperé en algo esa aflicción.

No era tan fácil acceder a la variedad musical que ahora está a la distancia de un click. Por suerte, tuve la fortuna de cruzarme con una buena banda sonora. Recuerdo, de esos años, casets piratas a los que le di una y mil vueltas. Sólo por mencionar al azar los primeros que se me vienen a la memoria: el London Calling de The Clash, El Regreso de Siniestro Total y End of the century de Ramones. Perseguía en sus temas, aunque suene ingenuo, algo de seguridad ante un mundo siempre amenazante, cada vez más amenazante. Y aún lo hago.

En esas cintas, ahora refundidas entre juguetes viejos y demás cachivaches, se esconden temas que aún me sirven para hacer llevadera la vida. Incluso mi hija tararea alguna que otra canción de mi adolescencia, pero ese es otro cantar. No serán los ritmos más populares del planeta. No habré hecho muchos amigos por tener estos gustos – pero los que he hecho, excelentes. Siempre habrá Beatles, Justin Bieber o algo así antes en las preferencias de la mayoría, pero me da igual. Muchos de mis recuerdos están asociados a esos ritmos y no pienso eliminarlos.

En un lugar importante de mi lista de grandes éxitos personal estará siempre mi mala copia de Germ free adolescent de X Ray Spex. Y cada vez que escucho los temas de ese disco, regresa algo de aquellos años. Quiero creer que he comprendido, al fin, que no se va a deteriorar más mi cinta, y que cada vez la voz de Poly Styrene sonará mejor.

Descansa en paz, amiga.


jueves, abril 14, 2011

Diferentes rostros de la ficción

Está participando en el Festival Eñe en Lima el escritor español Benjamín Prado. Muchos lo conocen por ser el coautor de las canciones del disco Vinagre y rosas de Joaquín Sabina. Otro tanto lo tiene presente por sus inicios en la poesía y sus recientes incursiones en la novela.

¿Cómo convive la poesía y la narrativa en su obra?

- Yo creo que tengo la misma cantidad de poemarios que novelas. Nunca pensé que iba a ser novelista. Trabajaba en Diario 16 de España, y el editor me propuso escribir una novela. Me pareció una excentricidad absoluta. Hice una y descubrí que era la mejor manera de seguir haciendo poemarios era escribir novelas en el medio, y viceversa. Antes Neruda, Onetti, Lorca, escribían dos poemas al día y daban la solución a todo. Ya no creo que exista algún autor así, la verdad. Yo redacto un poema cada cuatro meses y soy feliz. Ese tiempo lo relleno con narrativa. En una novela siempre avanzas un poquito. Pareces un escritor de verdad.

Hay el prejuicio que se es más profesional en la novela que en la poesía. ¿Es cierto?

- No, no creo. Los poetas serios pelean por cada verso. Suelen ser buenos conocedores del resto. Elliot decía que cuando uno hace un poema debe hacer una imitación de toda la poesía en general. Parece la frase de un megalómano, pero si la piensas, tiene su sentido. O sino, hay muchos descubridores del Mediterráneo por allí. Conviene leer mucho, conocer el oficio. Lo que hay muchos más lectores de novelas que de poesía.

Tengo la impresión que el tema de la Guerra Civil y el franquismo es un tema muy recurrente en la literatura española reciente.
- Pero desde hace no tanto, eh. Yo creo que la Guerra Civil no tiene tantas ficciones como tienen los norteamericanos con la Guerra de Secesión, por ejemplo. En España había poco de eso durante los años de la dictadura. Aunque se escribía de forma sibilina para evitar la censura. Son momentos de la historia de España que tienen un anclaje y un eco. De allí salen todos los horrores.

¿Cómo fue escribir letras con Joaquín Sabina? Sus canciones son muy literarias.
- Por eso mismo se animó a escribir a medias con un poeta. Joaquín es un escritor muy literario. No en el sentido que sus canciones tengan poesía, que la tienen, sino en la forma que las trabaja. Toda escritura es una discusión. Pasas horas discutiendo contigo mismo o con otro. Por lo demás, hay pocas diferencias. No podría hacerlo con otro que no sea Joaquín. Hay muchas claves comunes, muchos versos le robaría para hacer un poema mía. Siempre he soñado con que en mi obra haya gotitas de Rockandroll.

¿Se pensó primero en la música o en la letra?
- Nos fuimos a hacer las canciones a Praga y ni siquiera nos llevamos ni una guitarra. Sólo escribíamos la letra. La letra lleva su propia música. Una experiencia fue descubrir que las canciones, a la hora de musicalizarse, sonaban como me imaginaba.
(Foto de El País)

viernes, enero 07, 2011

Me aman, me odian



La internet ha dado al espectáculo varios personajes. Un caso peruano es el de Adri Vainilla, quien fue enrolada como cantante en Pestaña, grupo referente del electro local. Con ellos ha teloneado a artistas como Chimo Bayo o Christina Rosenvinge y fue de gira por Argentina. Ahora, anuncia, sin abandonar Pestaña, el inicio de su carrera solista.
Se le conoce más por tu imagen de internet. Pero entre broma y broma, siempre comenta de grupos poco conocidos, mostrando cultura musical.
–O sea, es porque me encanta la música de los ochenta, en especial la española. El pata con el que canto en Pestaña, Leonardo Bacteria, sabe mucho de eso y me enseñó. Me gusta mucho, aunque ahora estoy haciendo otra cosa con mi proyecto solista. Pero igual reconozco su influencia, porque yo no compongo. Yo soy la imagen que me creé.
¿Le desagrada que le conozcan más por su imagen que por su proyecto musical?
–Lo que pasa es que al entrar en Pestaña, sabía que en algún momento me iba a ir del grupo. Con el que hago eso se lleva mal con todos los músicos de Lima. Yo no quería que me conocieran como Adri Pestaña. Por eso creé el personaje en Facebook, y de la nada empezó a crecer, crecer, crecer. Todo el mundo se divierte con lo que hago. Me odian y me aman. Es un cague de risa. Lo hice para que cuando haga música, ya ser alguien. Pero hoy me conocen más por Adri Vainilla, que por lo que voy a hacer ahora. Tengo que invertir la cosa.
¿Cuál es su propuesta como solista? ¿Los cover de Thalía?
–Esas cosas son caseras. Quiero hacer pop, algo producido pero sincero. Que todas las canciones sean diferentes. Siempre he ido por diversos lados y no quiero encasillarme con algo. Porque necesito abarcarlo todo. No me gusta la música por género sino por grupo. Me gusta hacer todo.
¿Qué es lo que vamos a encontrar en su concierto debut?
–Queremos que se plasme mi imagen en el escenario. Tuve un concierto en el que canté sola, pero no fue así. Ahora, queremos algo más producido. Voy a cantar mis temas y luego habrá una fiesta que se llamará "Stereosexual", el nombre de mi disco.
¿Los temas que interpretarás son suyos?
–No. Son de Alessandra Robertson y de Julio Andrade, hijo del cantante del mismo nombre. Pero algunas son mis letras. Me gusta escribir, pero no compongo, no toco instrumentos. Pero todo pasa por mis manos.
¿Qué tal la experiencia en Argentina?
–Bravaza. Allá, a la gente sí le gusta lo que tocamos. O sea, de verdad la vive. Acá es un grupo pequeño que escucha electro, y cuando lo hace, siempre critica, porque la gente es así. Lo que no entiende, lo critica, y no sabe algo nuevo. Son como ganado, pero no todos.
¿Hay prejuicio ante la propuesta de Pestaña?
–Sí. Siempre se cae en ese prejuicio, ese odio, ante grupos más pequeños. Porque hay mucha envidia. Cuando ves que a Libido le va a bien, dices "¿por qué le va así si hace música mala?, porque se ha comercializado". Normal, que se comercialice. Se lo merecerá. Yo creo que lo mejor es ser sincero y que se venda. Por eso debo hacer algo sola.
Foto: Juan Carlos Guzmán / El Peruano

jueves, octubre 02, 2008

Por qué detesto a los Beatles

En defensa del mal gusto

Tal vez el título de este post – el primero que hago en exclusiva para mi blog – sea un poco exagerado y arbitrario. No es que deteste a los fab four de una manera fundamentalista. Simplemente mi acercamiento a ellos no ha sido igual de agradable que la que he tenido con otros grupos de rock. Por ejemplo, Rolling Stones, para no ir muy lejos en el tiempo y de barrio. Pero quizás lo peor de mi experiencia con los Beatles no sean ellos, sino sus fans.

Me explico. Mi primer contacto con los Beatles fue a través de mis padres. Ellos, con todo el cariño del mundo, intentaron inculcarme algunos valores y gustos que ellos consideraban los correctos. Mi afición a la música criolla[1], la pasión por la lectura y mi amor por cierta escuadra porteña que pasa por un transitorio mal momento derivan casi directamente de ellos. Pero algunas labores de propaganda dentro del hogar no funcionaron del todo bien. Mis padres, que crecieron en medio de la efervescencia por los Beatles, me repitieron como un mantra que John, Paul, Ringo y el otro que no me acuerdo eran los mejores músicos de todos los tiempos, que el rock llegó a su punto más sublime cuando ellos tocaron juntos, y que todo lo demás era repetición de ellos, y toda repetición es ofensa.

Por una extraña razón, este axioma musical, que lo he escuchado a lo largo de toda mi vida en boca de las más disímiles personas con aire de perdonavidas, no me ha llegado a convencer. Mis razones, si es que la tengo, son sólo subjetivas, personales, infantiles si se quiere. No es que Love me do me parezca un asco ante un tema de Scorpions o Enrique Iglesias – primo de Jair, creo – por mencionar artistas que no me gustan. Pero me siento abrumado ante tanta gente repitiendo lo mismo. Más que abrumado, acosado.

Me cuesta explicar qué tiene de malo la música de estos cuatro liverpuleños como para que no me entusiasme. Un fan suyo, que nunca falta, me dirá que no hay nada de malo en sus canciones, que el malo es mi oído. Sí, pues, de seguro. Tengo mal gusto. Pero qué a gusto me siento con mi gusto, déjenme decirles. ¿Conformista? Pues no lo creo. Me gusta buscar, rebuscar, bucear entre recomendaciones, pistear, hasta dar con los grupos que me agraden. Pero nunca han sido los Beatles[2].

Yo recuerdo cuando, hace miles de años, empecé a coleccionar cintas mal grabadas y uno que otro disco. Otros adolescentes como yo se iniciaban también con los mismos menesteres. Por azares del destino, los otros imberbes proyectos de coleccionistas que se especializaron en Beatles y que tenía la desdicha de cruzármelos hablaban con tal soberbia sobre música que resucitaron con poco esfuerzo mis traumas infantiles, esa especie de pataleta melómana destinada a mis padres.

En esa época no me importaba si el álbum blanco era el súmmum de lo ya no ya rockero, yo prefería escuchar a Julio Montero desgañitarse cantando “seis cuatro, sesenticuatro, muertos en Ayacucho, bingo, bingo” con Delirios Krónicos. Y aún ahora, cuando escucho mis viejos casets de grupos subtes (¿dónde estás, Salón Dada, que no te encuentro?), no echo de menos las virtuosas composiciones de Lennon y mancha. Es más, oírlos a los cuatro de Liverpool es como oír la lluvia para mí. Lo considero cercano al ruido de fondo, que no mueve ninguna fibra interna, no genera una emoción fuerte que me haga saltar. Lo único que me genera es temor. Sí, temor. Temor a que un sabelotodo se acerque y me diga “eso que suena es lo mejor que se ha hecho en toda la historia del rock y de la música en general”. Cuando llegan esos fan barra brava del oído refinado, dan ganas de decirle “sí, claro que sé que son el mejor grupo de rock. Yo también leo wikipedia”. Debe haber algo satánico en los temas del Abbey Road que numerosos fans de estos ingleses se sienten tan arrogantes como si fueran sus mismos ídolos. Así no son todos los beatlemaniacos, supongo. Pero bien que lo disimulan.

Hace poco, un viejo amigo sintió lástima de mi gusto musical por confesar mi poco aprecio por los Beatles. Otro amigo me citó a Borges para convencerme de la pérdida de tiempo que significaba oír al Grupo 5 en detrimento de bandas de rock como R.E.M. Pues la verdad que les agradezco sus recomendaciones de todo corazón. Como buen melómano, escucho los consejos con cariño. Por allí que hay un dato que me interesa seguirle la pista. Pero si quieren levantar la aguja de mi tornamesa y ponerme un vinilo que no he escogido y desechar el que he puesto, les digo “un momentito”. Las dos únicas personas que están autorizadas a alterarme mi espacio sonoro vital son mi hija y mi sobrina (bienvenida Hanna Montana, fuera Beatles). Si tengo mal gusto, tengo mal gusto, y punto. Es mi defecto. Posiblemente lo pueda superar con terapia. Pero en este momento de mi vida, la verdad como que no me apetece.

[1] Una curiosidad. A mi padre le encantan los valses y demás ritmos criollos. Pero nunca le agradó ni la voz ni las canciones de Chabuca Granda. Cuando me interesé por este tipo de música pasó que a mí tampoco me enamoró esta artista. ¿Serán los genes? ¿El medio ambiente?

[2] Quizás sea poco consecuente admitirlo, pero algunos “clones” de ellos me agradan. Dave Clark Five, Oasis, gente así. La vida es así, no la he inventado yo.