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viernes, noviembre 04, 2011

El vino arequipeño durante la Colonia

En estos tiempos, en los que se vive una reivindicación de nuestra tradición gastronómica, es interesante ver los antecedentes históricos de ella. Un área a explorar es la referida a nuestra industria vitivinícola, más aún si tomamos en cuenta que de ella surge nuestra bebida de bandera, el Pisco. Es lo que hace Carlos Buller en Vinos, aguardientes y mercado, libro que acaba de salir de imprenta.

El historiador y diplomático comenta que su intención al iniciar su investigación era documentar el cambio de élite en la Arequipa del siglo XVIII. Sin embargo, luego de revisar bastante documentación de la época, no encontraba el filón por donde abordar el tema. Hasta que descubrió de forma casual en el Obispado mistiano registro del pago de diezmo en los valles de la región.

Lo interesante es que en estos documentos, que encontró casi en su totalidad entre los años 1770 y 1853, se encuentra con bastante detalle la cantidad y tipo de producción que se tenía en esas zonas. Buller hace notar que la información que se maneja de esa época por otras fuentes es muy general y no es precisa.


Viñas y mercado


La importancia de esta veta es que, por un lado se da luces de cómo van cambiando de manos las tierras arequipeñas por una nueva clase dirigente en el siglo XVIII, y por otro, revela un pasado poco conocido de esta región: su tradición vitivinícola.


Buller menciona que en su estudio documentó que los valles de Vítor, Majes y Moquegua eran el origen de la mayor parte de vino y aguardiente que se consumía en la colonia en las minas del sur peruano y Bolivia. Un dato que no hay que perder de vista que nos proporciona el estudioso es que en Potosí sólo hay registro de consumo de productos vitivinícolas de estos valles y de una zona del en ese entonces Alto Perú, más no así de Chile.


El historiador también indica que la información reunida, en la que se habla de haciendas dedicadas en exclusividad a la industria vitivinícola, es una señal de la existencia de un mercado interno, en el que cada zona produce lo que necesitan otras áreas.


De la viña a la mina


Las actividades económicas se dan dentro de un contexto. Por ejemplo, el auge de la industria vitivinícola de los valles de Arequipa se dio en paralelo con el boom de la minería del Alto Perú. Así lo señala el estudio de Carlos Buller, en el cual se proporciona otro dato a tomar en cuenta: la reducción extrema de las vides se da a partir de la independencia.


El historiador considera que eso se debe a que, por un lado, existía una gran tensión política que dificultaba los negocios. Pero por otro, a una serie de hechos ocasionados con la llegada de la República.


El tener que pagar impuestos para vender a Bolivia y la competencia del aguardiente de caña – prohibido durante el Virreinato – hicieron poco rentable al vino y demás. Productos como el maíz y el ganado fueron desplazando a las vides. El siguiente reto de Buller es ver la evolución de las actividades agrícolas en estos valles en el marco de la economía global.

miércoles, agosto 31, 2011

Nuestra historia de las ideas

Cuáles fueron las condiciones o circunstancias para que determinados intelectuales terminen opinando de cierta forma. Esta interrogante se busca responder Osmar Gonzales en Ideas, intelectuales y debates en el Perú. Este interesante volumen reúne artículos - algunos inéditos - sobre el lado privado de la historia de las ideas en el país.
¿Cómo surge este libro?
- Es el trabajo de quince años. He tratado de especializarme en la sociología crítica de intelectuales. Entender al intelectual como un sujeto social, sus funciones, qué representa, por qué piensa de cierta forma en un momento determinado, en qué contexto social. Entrar un poco a la trastienda de la producción intelectual, y eso tiene que ver con las fuentes que utilizo. Muchas veces uso cartas personales o memorias, autobiografías.
¿El contexto ayuda a entender la obra de los intelectuales?
- Claro, porque además ayuda mucho a entender el proceso de formación de las ideas. Por ejemplo, en el artículo sobre la correspondencia de Riva Agüero con García Calderón uso algunas cartas inéditas. Uno puede ver allí que Francisco le dice a Riva Agüero que está escribiendo un libro sobre el Perú, pero que tiene dudas. El libro sería El Perú contemporáneo. Allí exponen sus ideas, debaten entre sí. Hasta que salen los libros públicos que todos conocemos. Ese debate previo de ideas es muy interesante. El proceso anterior a los libros me interesa conocer a mí.
En el libro cuenta datos curiosos sobre la relación entre Mariátegui y Haya de la Torre o la evolución de Luis Alberto Sánchez.
- En la compilación que hace Pinto se ve cómo Sánchez era un arielista. Después el mismo Sánchez cuenta cómo se unió a Riva Agüero y tomaba las notas de las clases. Compartían con Riva Agüero la mala calificación a Bolívar. Pero después, se acerca más a Mariátegui y ve el tema de la insurgencia de las masas en la política. Al mismo tiempo que se volvió un estudioso de Bolívar. Esa evolución de Sánchez a su militancia aprista es indicativo de la evolución intelectual del país. El paso de la política de salones a la de la calle. De la idea que sólo los intelectuales pueden cambiar la vida, a la política activa, militante.
Es curioso cómo se ha centrado en los intelectuales que están activos a principios del siglo XX.
- Yo creo que después de la guerra con Chile hasta la caída de Leguía, y tal vez unos años más, hasta Sánchez Cerro, se concentra la inteligencia en el Perú. Si tú ves, existen periodos en diferentes países en los que está concentrada su inteligencia. La Atenas de Pericles, el Siglo de Oro español. En nuestro caso es de 1890 a 1932. Yo quisiera entender por qué hay momentos en la historia de las sociedades en los que el pensamiento confluye. Eso no significa que todos piensen parecido o participen del mismo proyecto. García Calderón no tiene relación con Haya de la Torre, o Sánchez con Clovis. Pero hay un entorno social, un conjunto de redes que hace posible su interacción. Es un momento en que aparecen obras claves. Paradigmas de interpretación. ¿A qué se debe? No sé.
¿El 900 fue nuestro siglo de Oro?
- Efectivamente. Los clásicos están allí. La primera interpretación integral del país es de García Calderón, el primer balance de la historiografía es de Riva Agüero, la discusión sobre la literatura nacional es de Gálvez, Riva Agüero y Mariátegui, la fundación del pensamiento social cristiano con Víctor Andrés Belaunde y La Realidad nacional, la fundación del aprismo con Haya y del socialismo con Mariátegui. O sea, no sólo son obras importantes que uno lee con deleite sino que funda movimientos sociales y políticos, corrientes de opinión y sociales. El liberalismo, si fueran honestos los liberales, deberían recuperar a García Calderón.
Son curiosas, en particular, las anécdotas que revela sobre personajes como Riva Agüero.
- Es gracias a usar las cartas como fuente. En ellas el hombre público escribe sin poses, y más si le escribe a su mejor amigo, Francisco García Calderón. Antes había una ruptura entre vida pública con privada. No como ahora que legitimas la vida pública con la privada. Valdelomar era también un posero, irritaba a la burguesía, pero en su vida familiar era un niño de pecho, muy dulce y filial. Igual con Riva Agüero. Se decía que era muy frío, pero al contrario era muy cálido, recibía a mucha gente de otras generaciones y pensamientos. Incluso ayudó al Sánchez aprista. Ese lado humano es el que me interesa recuperar de los intelectuales.
Eso a pesar que se ha estigmatizado a algunas de estas figuras.
- Es que la lucha ideológica y política ha mediado perversamente para entender a los personajes. Si tú eres de otra tienda política, no te puedo conceder nada. De allí se han producido rupturas muy importantes. Al final los mismos protagonistas han debido aceptar. Fíjate, More se peleó con Ventura, y terminaron grandes amigos, Sánchez se peleó con Riva Agüero y en los años finales Sánchez escribe las mejores crónicas y biografías de Riva Agüero, además de sacar las obras escogidas de Ventura y Belaunde. Lo que da a entender que esas rivalidades, que en su momento fueron importantes, con el tiempo se dan cuenta que no eran tan fundamentales.

lunes, febrero 14, 2011

El esplendor de la burguesía

La semana pasada se presentó Política y burguesía en el Perú. El Partido Civil antes de la Guerra con Chile del investigador alemán Ulrich Mucke. Aprovechamos su estadía en Lima para conversar sobre la historia política peruana
¿Qué peculiaridades hay en la formación del partido Civil peruano?
- Un aspecto bastante normal que comparte con países europeos es que surge debido a las exigencias de las elecciones y debido al trabajo parlamentario. Pero lo peculiar acá son otros aspectos. Por ejemplo, que las elecciones del siglo XIX no son democráticas, sino son violentas. Se toman las mesas, hay luchas callejeras. Sin embargo, para ganar estas peleas se organiza el aparato político del Partido Civil para movilizar a la población urbana y artesana. En segundo lugar, a diferencia de Europa, acá el censo es mucho más amplio. Las personas no votan en realidad pero sí participan más.
Es curioso como el primer partido peruano trasciende a su fundador y no sea caudillista.
- Sí. Es porque precisamente el grupo social que organiza al Partido Civil viene de una experiencia de comercio internacional, tiene mucho dinero y posee una experiencia de sociedad civil. Para ellos les convenía mucho más desarrollar poder político a través de mecanismos que manejaban bien, mientras que otros actores no tenían ese talento por lo que confían más en la fuerza militar y otros.
¿Dónde está el legado del Partido Civil ahora?
- Es difícil decir que existe un legado de este partido ahora. Lo que se puede afirmar es que las elecciones y mecanismos electorales como el Congreso son instituciones que suelen democratizar a una sociedad aunque no funcionen bien. Aunque las votaciones en el XIX no eran democráticas hicieron surgir un partido que era mucho más moderno y tenían más medios participativos que las fuerzas políticas anteriores.
¿Cuáles son las mayores diferencias entre las experiencias de formación de partidos en el Perú con el de otros países de la región?
- La experiencia del Partido Civil es bastante peculiar y bastante temprano debido a la homogeneidad de la clase alta limeña y a su decisión de tomar el poder político. No creo que en otros países hubiera habido un partido de una clase urbana alta tan temprano. Son desarrollos que generalmente se dan más tarde con el ingreso de capital extranjero, a partir de los años de 1880. En el Perú se da la historia al revés. Es el momento cumbre de la burguesía limeña. No hay otro momento en que tenga tanto poder y tanta conciencia de sí misma que en la década de 1870.

martes, febrero 08, 2011

Valcárcel inédito

Una de las figuras centrales que acompañó gran parte del siglo XX peruano fue Luis E. Valcárcel. El intelectual un día como hoy de 1891 en Moquegua, y falleció a una edad avanzada en 1987 dejando, según indican sus herederos, numeroso material inédito.

Fernando Brugué Valcárcel, el menor de sus nietos y entusiasta organizador de los festejos por los 120 años del natalicio del pensador, indica que se viene conversando con varias instituciones para dar a la luz estos escritos. Lo más llamativo es el archivo de su correspondencia.

De acuerdo al familiar, el archivo supera las seis mil misivas debidamente catalogadas. Entre las personalidades con las que Valcárcel intercambiaba cartas están José Carlos Mariátegui, Víctor Raúl Haya de la Torre, José María Arguedas y Julio C. Tello, entre otros intelectuales peruanos.

Pero también se pueden leer las misivas que se cursó entre personalidades del extranjero como el etnólogo francés Paul Rivet o los arqueólogos Max Uhle y Hiram Bingham. Los textos relacionados a este último revisten singular interés pues Valcárcel formó parte de las autoridades peruanas que supervisaron la expedición del norteamericano a Machu Picchu.

Todo este archivo se encuentra catalogado en posesión del Museo de la Nación. Este material fue donado por la familia a la muerte del historiador peruano. Dentro de este lote también se encuentra su colección fotográfica de más de ocho mil imágenes. En ellas se puede ver el estado de una gran cantidad de sitios arqueológicos en los años 40 y 50. Estas tomas permiten hacerse una idea de la conservación de estas edificaciones en la primera mitad del siglo XX.

Otra parte importante son sus libretas en las que tomó apuntes para sus obras.
Burgué Valcárcel adelantó que existen instituciones interesadas en hacer la edición crítica del legado de su abuelo. Sin embargo, aún no se concreta este proyecto. Lo que sí está definido es la reedición de algunas de sus obras más conocidas. Varios de esos lanzamientos se verán este año.

lunes, enero 03, 2011

Nuestro primer partido

Apropiadamente en plena época electoral acaba de aparecer un libro de interés para entender la historia de las agrupaciones políticas en nuestro país. Bajo el título de Política y burguesía en el Perú. El Partido Civil antes de la Guerra con Chile el estudioso alemán Ulrich Mücke describe en él cuáles fueron las condiciones que facilitaron la creación de esta organización, la primera que postuló exitosamente a un político no militar a la presidencia de la República.
La lectura de esta obra permite tener una idea de las similitudes y diferencias entre cómo se hacía política hace más de un siglo y la actualidad. Asimismo, reivindica de cierta forma el siglo XIX peruano, como una época en la que, a pesar de la catástrofe de la Guerra del Pacífico, se iniciaron procesos beneficiosos como la creación de partidos cuya vida iba más allá de ganar una elección.
El análisis apunta a señalar que la riqueza del guano no fue del todo desaprovechada y sirvió para crear una clase dirigente. Además, muestra cómo el sistema político fue incluyendo a más sectores sociales. El retrato de la lucha política en el Congreso también vale la pena revisar.

Un valor agregado de este trabajo es la comparación con otros procesos similares en otras latitudes como los demás países de la región o Europa, así como el uso como fuente de la correspondencia de personajes de diversos orígenes involucrados en el Partido Civil. En contra se debe señalar que hay algunos contados problemas en la traducción – es una obra originalmente escrita en alemán – y cierto desorden al exponer la información. Más allá de eso, una buena opción.

Ficha técnica
Política y burguesía en el Perú. El Partido Civil antes de la Guerra con Chile. Ulrich Mücke (Instituto Francés de Estudios Andinos / Instituto de Estudios Peruanos).

jueves, noviembre 11, 2010

Sobre las olas

El Perú, qué duda cabe, es una potencia en el deporte de la tabla. Pero, ¿cómo llegó a serlo? ¿Cómo esta práctica nacida en Hawai llegó a nuestras costas? Eso trata de desentrañar Huellas en el mar, libro que acaba de publicar el conocido surfista Magoo de la Rosa.

El deportista nos cuenta que el proyecto de esta publicación lo perseguía desde hacía muchos años. Vio varios intentos de otras personas de abordar el tema, pero le parecía que les faltaba algo. Hasta que, hace unos tres años, decidió lanzarse él mismo al agua.

La Rosa descubrió que no era fácil la tarea que se había impuesto. Rastrear anécdotas, hechos, testimonios de los años de introducción de la tabla en el Perú le demandó tiempo y dedicación.

Por suerte, gracias a los contactos que forjó en su tiempo de tablista en activo, tuvo acceso a personas con valiosa información.

En el mar

La memoria de hechos que los tablistas veinteañeros –e incluso mayores– desconocen corrían el riesgo de perderse. Como por ejemplo, cómo llegaron los corredores de tabla a las playas del sur en la década de los 50.

En un capítulo, La Rosa cuenta que fue gracias a un piloto estadounidense Hal McNichols, asiduo concurrente a las costas miraflorinas, que surgió la necesidad de buscar las olas de Punta Hermosa. ¿La razón? Descubrió su perfección en un vuelo rutinario.

Otras playas como Punta Rocas, Chicama, Bermejo, también desfilan por sus páginas junto con linajes dedicados al deporte del mar como los Barreda o los Rey. Incluso le separa un espacio a contar un poco sobre esa forma originaria del Perú de surcar el mar: los caballitos de totora.

Su intención, asegura Magoo de la Rosa, es servir de nexo entre diversas generaciones y mantener viva la tradición de su deporte.

Un atractivo importante de este libro son las impresionantes imágenes que se presentan, muchas en calidad de primicia.

Fotografías pertenecientes a archivos familiares que muestran, no solo las primeras excursiones de surfistas en el mar peruano, sino el antiguo rostro de nuestra ribera. La Costa Verde antes que llegara a Chorrillos, la Herradura de los cincuenta o la deshabitada Punta Hermosa son algunas de las postales que dan forma a tantos recuerdos marinos.

martes, marzo 30, 2010

Recordando a Flores Galindo


En estos días ha aparecido Alberto Flores Galindo. Cartas de Francia1973-1974. Esta correspondencia ha sido compilada por Manuel Burga, colega y amigo del autor de Buscando un inca, fallecido hace ya dos décadas.

¿Cómo surgió este libro?
–Las cartas las tenía guardadas en mis archivos personales. Entre Navidad y Año Nuevo las encontré como una casualidad de quien ordena sus papeles de fin de año. Luego, tomamos conciencia de que se cumplían 20 años de su muerte. Nos parecía un buen pretexto escuchar de nuevo las palabras de Tito. Sobre todo, las palabras del 73 y 74, cuando tenía 24 años y estaba joven.

¿Al releer las cartas encontró ideas que aún mantienen actualidad?
–Sí. Por ejemplo, su interés desde esos años por la historia andina como un componente de la historia peruana y su decisión de estudiar la rebelión de Túpac Amaru II, entendida como uno de los puntos importantes de la constitución del Perú como nación. El otro mensaje que tiene valor es el pensar el Perú como posibilidad. En esos años descubre la historiografía moderna italiana, la influencia de Gramci, la que trata de entender la historia a partir de quien controla el poder.

Al hablar del Perú como posibilidad es difícil no pensar en Basadre.
–En las cartas mismas aparece el nombre de Jorge Basadre y la recomendación de Tito “acércate a Jorge Basadre”, “saluda a Jorge Basadre”. Esta propuesta de entender el Perú como la historia de la constitución de un esquema republicano nacional, un esquema que incorpore a la gente a la ciudadanía. Ni Tito ni yo éramos alumnos de Basadre. Él lo conocía a través de Franklin Pease. Al regresar de Francia, le dimos el original de Apogeo y crisis de la república aristocrática, y nos hizo unas recomendaciones de bibliografía.

¿Cómo era trabajar con Flores Galindo?
–Era una persona muy inteligente. Una de sus mayores fortalezas era el ensayo, por lo que era muy fácil escribir con él. Gran parte de las ideas que después él escribía eran ideas que discutíamos en una mesa en el transcurso de una discusión. En un momento yo no sabía quién era quién en las publicaciones, lo cuál me parece extraordinariamente bien. La autoría es una virtud, pero también un defecto.

Siempre se le recuerda como un gran polemista.
–Sí, en el sentido de un iconoclasta, de derribar mitos. Uno de los mitos que se había construido y aún se mantiene más o menos en pie es el de Mariátegui. Creo que con su libro La agonía de Mariátegui, trata de presentarlo con todas sus virtudes y defectos y desmitificarlo.
¿Después de veinte años, cree que a Flores Galindo se le lee lo suficiente o más se le menciona?–Creo que, como José Carlos Mariátegui, no está en su coyuntura apropiada. A pesar de eso, tanto Mariátegui como Flores Galindo son el futuro del país, entendido este como mayor justicia y equidad.
Foto tomada del libro.

miércoles, enero 27, 2010

Templo fortificado de Chankillo


Una de las preguntas que anima el debate de las ciencias sociales es sobre el origen de la guerra. El cuándo y por qué surge son aspectos que han dado pie a más de una teoría. Contribuyendo a este debate, los últimos estudios sobre la llamada Fortaleza de Chankillo dan luces sobre el inicio de los conflictos bélicos en el antiguo Perú.
Iván Ghezzi, arqueólogo encargado de los trabajos en el lugar, explica que este recinto es un ejemplo de las primeras manifestaciones de edificaciones con fines bélicos. Pero no sólo eso. El especialista propone que esta estructura tenía dos fines principales. Por un lado, repeler un ataque, y por el otro, tal vez más importante, brindar espacio para las prácticas religiosas.
Un templo en el desierto
La Fortaleza de Chankillo se ubica a pocos minutos al sur de Casma, Ancash, y es vecina de las famosas Trece Torres de Chankillo, el observatorio astronómico más antiguo del que se tenga noticia de América. La estructura de la Fortaleza es de dos murallas perimétricas de piedra y barro que rodean otras edificaciones.
Como es obvio, los altos muros buscaban proteger el interior. De acuerdo a los trabajos de Ghezzi, en él se encontraba un templo, principal motivación de los guardianes de Chankillo. El arqueólogo apoya su teoría en algunos hallazgos. Por ejemplo, durante los trabajos en el sitio en una pared de la parte central un mural en bajo relieve de un ser antropomorfo, probablemente femenino, y con algunos atributos de insecto.
Otro indicio que le hace sospechar que la fortaleza, o, como él lo llama, templo fortificado, cumplía primero un rol religioso antes que bélico es la ubicación. Indica que, a pesar de estar la edificación asentada en la parte alta de una colina, no se extiende hasta la cumbre, el lugar desde el cuál es más fácil repeler ataques. El motivo sería, de acuerdo a Ghezzi, la necesidad de alinear la construcción con sus vecinas torres.
Fin de Chankillo
La teoría que baraja el arqueólogo es que a este lugar acudían los pobladores del valle vecino. Para ingresar utilizaban las cinco entradas, repartidas en puntos estratégicos del perímetro, que facilitaban el ingreso pero que obligaban a seguir cierta ruta.
Ghezzi sugiere que esta disposición se hacía para que, en tiempos de guerra, los invasores siguieran un curso y tuvieran que enfrentarse con los defensores del templo cuerpo a cuerpo, tal como era la usanza andina. El arqueólogo resalta que estos combates eran necesariamente rituales, sino que hay evidencia que fueron reales. Para comprobarlo basta con forzar un poco la vista y ver hacia el descampado aledaño a Chankillo. Se podrá distinguir miles de puntos negros en medio de la arena. Al acercarse a ellos se descubre que son piedras de río utilizadas como proyectiles. Los estudios sugerirían que la última batalla de esta fortaleza terminó con la derrota de esta. La destrucción de símbolos divinos y el abandono de la fortaleza hacen sospechar que el combate tuvo su raíz en motivos religiosos.
Un dato más que nos proporciona Ghezzi es que hasta la construcción de Chankillo, el valle de Casma fue rico en construcciones monumentales. Sin embargo, luego del periodo correspondiente a este tempo fortaleza, las edificaciones fueron más ralas o casi inexistentes. Una hipótesis que desliza el arqueólogo es que la derrota de Chankillo marcó el declive político del valle.

Algo más
El sitio arqueológico data, según los fechados radiocarbónicos, entre el año 400 y 0 de nuestra era.

Dato
Las paredes del templo fortificado estaban pintadas de diferentes colores.

Cifra
4 kilómetros cuadrados se expande el complejo arqueológico.
Foto del Servicio Aerofotográfico Nacional.

miércoles, octubre 24, 2007

Bolívar y el Perú

Herbert Morote, historiador

Asegura que mayor aporte de libertador fue independizarnos rápido
Reprocha a prócer el haber mutilado el territorio de nuestro país

El historiador, economista y escritor peruano residente en España Herbert Morote publicó hace poco el libro Bolívar. Libertador y enemigo nº1 del Perú. En estos días se encuentra en Lima presentando la obra y viendo lo concerniente a la demanda que presentó hace un año contra Alfredo Bryce Echenique por supuestamente plagiarle un texto.
¿Cuál fue la motivación para este libro?
- Bolívar desde hace algún tiempo está en la mente de los peruanos. Se ha entrometido un poco en la política a través del movimiento bolivariano de Hugo Chávez. Esto a mí me preocupa. Bolívar no tiene nada que ver con el movimiento de izquierda de Chávez, él fue un hombre de derecha, no introdujo ninguna reforma social al país. Además, Bolívar perjudicó enormemente al país.
¿Después de elaborar este libro cuál considera usted es el mayor aporte de Bolívar al Perú?
- El único aporte que hizo Bolívar fue independizarnos en quince meses. San Martín no podía, estaba paralizado. Además de sus problemas personales, el libertado argentino no fue capaz de preparar al Perú para la independencia. Ahora, claro, como digo en el libro, no es cierto que si no venía Bolívar no nos hubiéramos independizarnos. Lo que quedaba del Virreinato estaba aislado, tenía que caer tarde o temprano.
¿Cuál fue el mayor acto negativo en contra del país?
- Yo creo que lo peor de Bolívar ha sido, aparte de mantener la discriminación hacia los indígenas, el tratar y lograr mutilarnos. Incluso quiso entregar Jaén y Maynas. Los bolivianos se llamaban peruanos. Todos los problemas con los países vecinos – la guerra con Chile, las guerras con Ecuador, etc. – que hemos tenido desde nuestra independencia hasta ahora son secuelas del gobierno de Bolívar. Pero como ejemplo ha sido peor, pues ha dejado el modelo del militar ególatra que usa el poder para perennizarse año por año. Después de él salió una recua de militares que se apoderaron del país una y otra vez.
¿Usted aprovechará esta visita para ver su problema con Bryce?
- Iba a venir antes. Se ha ido postergando mi viaje, porque mi libro estaba terminado. Mi reclamo ante Indecopi debió salir hace tiempo. No sé qué pasa pero se están demorando de una manera que no me gusta. No hay derecho que una denuncia tan simple como que te copien un texto hace un año e Indecopi no decida.

Datos
Actualmente se está representando en España su obra teatral El guía del Hermitage con Federico Luppi en el papel principal.
Está trabajando en un cortometraje sobre la pena de muerte.
Alista un libro sobre la vida de Nicomedes de Santa Cruz, en especial sus últimos días en España.

Sumilla
“No sé si Chávez se anime a publicar mi libro en Venezuela”.

jueves, agosto 03, 2006

Espejismos recurrentes



Reseña a La ilusión del progreso (Fondo editorial de la Pontificia Universidad Católica, Lima, 2005), de Juan Luis Orrego Penagos

Es un tópico decir que un país que no conoce su historia está condenado a repetirla. Sin embargo, poco se reflexiona sobre la verdad o no de esta afirmación. El historiador Juan Luis Orrego analiza en esta obra un tema de actualidad, como es el de la modernización del Estado, pero en los labores de la vida republicana.

Lo interesante en este libro es que no se limita a estudiar el caso peruano sin más referencia, sino que también expone la situación en otros cuatro países de América Latina. Amplía nuestra perspectiva al ver el desarrollo del Perú en su primer medio siglo de vida independiente a la luz de lo que sucedió con México, Argentina, Chile y Ecuador.

En la primera mitad de esta obra se explica también las reformas liberales que se persiguió introducir en las ex colonias españolas en América. Curiosamente, las mismas medidas o muy parecidas son fuente de debate aún en los días actuales.

El Perú bisoño
Los capítulos dedicados a nuestra historia se concentra en tres personajes particulares: Manuel I. de Vivanco, Domingo Elías y Ramón Castilla. El mariscal debe ser el presidente peruano más estudiado y alabado, sin embargo, los otros dos no han recibido mucha atención de los libros de historia.

Orrego estudia cómo los ideales liberales tuvieron la posibilidad de cristalizarse con el gobierno del militar ilustrado que era Vivanco y con el Partido Progresista que encabezó Elías, pero naufragaron en el intento. De particular interés son las páginas dedicadas a éste último, pues se trata del primer intento civil de participar en política. Otro aporte del historiador es presentar una visión desmitificadora del mariscal Ramón Castilla.

(Publicado en el suplemento Variedades del diario El Peruano el 30 de junio de 2006)