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lunes, enero 24, 2011

Debate poético

A fines del año pasado, José Carlos Yrigoyen y Carlos Bucco Torres Rotondo publicaron el libro Poesía en rock. Conversando sobre esta obra con Rubén Quiroz, éste me comentó su incomodidad ante un pie de página dedicado a los neobarrocos. Las frases de su molestia se encuentra en la página 137 y copio con todo el pie de página para entender en contexto.


Al pensar en la poesía de José Morales Saravia (Lima, 1954), uno recuerda la respuesta de Sergio Leone sobre si él era el padre del spaghetti western: “Es cierto, soy el padre, pero de un montón de hijos de puta”. Siguiendo esa idea, Morales sería el papá de los neobarrocos de la poesía peruana última, subgénero que nos ha legado un elevado número de bluffs cuya retórica no llega a esconder casi nunca la clamorosa falta de ideas de sus autores. Sin embargo, Morales, al igual que Leone, es un extraordinario poeta que ha logrado en su obra una afortunada fusión de barroquismo, naturalismo y clasicismo, lo sufi cientemente poderosa como para considerarlo uno de los escasos marginales de valor entre los no inscritos en la poesía conversacional hegemónica de estos años. Ha publicado Cactáceas (1979), Zancudas (1983) y Oceánidas (2006).




Dando vueltas sobre cómo difundir las dos posturas en desacuerdo sobre los neobarrocos, se llegó a la idea de juntarse los tres involucrados en terreno neutral y discutir sobre el tema. El resultado de esta conversa lo pueden ver en estos videos.










lunes, noviembre 29, 2010

Versos eléctricos

El poeta José Carlos Yrigoyen y el narrador Carlos Torres Rotondo están por publicar Poesía en rock. En este libro exploran los lazos que unen este género musical con algunos de los más importantes escritores nacionales.
¿Cómo surgió este proyecto?
- (Carlos Torres)
En reuniones en mi casa con Arturo Higa, Francisco Melgar, Alfredo Villar y Sebastián Pimentel en el verano del 2000. Hablábamos de rock y poesía, y comenzamos a descubrir a varios poetas que tenían un aliento rockero. En el 2006, viviendo en Madrid, hice una ponencia sobre este tema, en la que José Carlos me ayudó bastante. Poco después surgió la idea de hacer un libro al alimón.
- (José Carlos Yrigoyen) Fueron un año de entrevistas a todos los poetas que nos dan su testimonio. Algunas de ellas en sus casas. La experiencia con cada uno fue distinta. Desde cómo viven ahora, cómo los ha tratado el destino. Hay mucha nostalgia y también desencanto.
- (CT) Son como estallidos libertarios.
El libro tiene dos aportes. Por un lado, el testimonial. Por el otro, reunir a los artistas por el telón de fondo musical de sus creaciones. Coméntenos sobre esto último.
- (CT)
El tema de las generaciones fue algo que vimos estudiando poesía peruana. Ahora bien, la poesía siempre tiene un componente musical, rítmico. En el caso particular de nuestro país, es paralelo que hubiera influencia de la literatura norteamericana en los cincuenta y el rock sea el telón de fondo de varias rebeliones. Es ese ambiente el que está en el libro.
- (JCY) Cuando estábamos definiendo el título, descartamos “Poesía y rock peruano” por que es falso. No existe una conexión total, simbiosis entre poesía y rock peruano, son intersecciones. No se pueden ver a grandes rasgos leyendo poesía peruana, que haya unidad total. Pero cuando escarbas en la historia, te das cuenta que hay relaciones subterráneas, oscuras, que van dando una sincronía a ambas. Sobre todo desde el grupo poético Estación reunida en el 66.
- (CT) En el conocimiento académico se busca encajonar, clasificar. Nuestra opción teórica es más bien trazar diagonales. Obviamente, nos hemos basado en trabajos académicos, pero teníamos otra intención.
Ustedes hablan de la influencia del rock en la poesía peruana. ¿Pero se da de escritores importantes que escapen a ella?
- (CT) Por supuesto. Para empezar, Watanabe en los setenta.
- (JCY) En realidad, la poesía y el rock tienen momentos en el 66 y en los ochenta en el que la relación entre bandas y autores es muy fuerte. Una intención deliberada de rockear en poesía. No digo que después no la haya, pero por una cuestión de calidad y contexto es menos interesante.
Cuéntenos sobre la experiencia de recabar los testimonios.
- (CT) Hay testimonios anecdóticos para bien, y hay testimonios anecdóticos para mal. Y para mal no lo vamos a decir. Para bien, me gustaron mucho las entrevistas con Jorge Pimentel y Oscar Málaga. Con Roger Santivañez también. Lo curioso de las entrevistas es que hubo de todo: personales, por chat, correo electrónico.
- (JCY) Entre las mejores entrevistas que he hecho en mi vida está Jorge Pimentel. Tiene una narrativa oral que es tan notable como su poesía, y en realidad las dos tienen algo que ver. Eloy Jauregui también es una entrevista más precisa y con mejor memoria de este libro. Jaurequi y Santivañez tienen una memoria espectacular. Creo que sin ellos, el libro hubiera perdido muchos datos como los cismas de Hora Zero.

domingo, diciembre 23, 2007

Exotismo íntimo



  • Para escritor el diseño de un libro afecta en el ritmo de los versos

  • Confiesa su afán de buscar darle otro significado a datos curiosos

Uno de los poetas más aplaudidos de las nuevas generaciones es José Carlos Yrigoyen. Su último libro, Horoskop, fue recientemente publicado en México. El autor anuncia una posible edición peruana.

¿El trabajo del poeta no acaba al entregar los versos a imprenta?
- No. Por eso en la segunda edición de Horoscop voy a corregir unos errores pequeños para que se parezca más a lo que yo quería hacer. Si yo tuviera la utópica oportunidad de volver en el tiempo, de hecho cambiaría algunas palabritas, algunos fragmentos de mis primeros libros.

¿Considera que hay una tradición en la literatura peruana en fijarse cómo se ordena visualmente la obra?
- Sí, de hecho. Yo creo, aunque parezca un tema banal, que el poema cuando recién lo imprimes sale de una manera que luego se traiciona en la edición final. Siento que a pesar de ser las mismas palabras no tiene la misma sonoridad ni mismo ritmo. Este libro es en el que más me ha pasado. A veces siento que los versos se quiebran donde no deberían quebrarse. Por eso la segunda edición quiero, aunque no sea muy pulenta, que tenga unas dimensiones suficientes para que los versos puedan fluir.

En el libro cuenta de la extraña historia del cambio de nombre de Tragabigzanda a Cape Ann.
- En mi viaje de bodas a Estados Unidos estuve en un pueblo que en un momento tuvo de nombre Tragabigzanda y ahora se llama Cape Ann. El primero era, según la leyenda popular, el nombre de la mujer de un turco que acompañó al conquistador francés de la zona. Luego los ingleses le ponen Ana por su reina. Yo quise mostrar una prueba del amor – bautizar un sitio con el nombre de quien amas – que no se concreta.. Hay un fracaso amoroso en que se nombre un pueblo con el nombre de la mujer que amas que con la reina que te gobierna.

La forma de acercarse a otras latitudes es peculiar.
- Una cosa muy graciosa. Alguien me dijo que todo poeta peruano que va a Estados Unidos terminan escribiendo sobre la nieve y las ardillas, como los de Eduardo Chirinos. Yo creo que quise fundir la historia pasada del lugar para conseguir una alegoría.

¿Cómo combinas el mezclar los datos rebuscados con las referencias a amigos cercanos?
- Lo que pasa es que a mí, desde chico, nunca me ha gustado lo obvio. Me gustan los datos escondidos, caletas, exóticos, que me remitan a otras realidades por el simple hecho de que están allí. En Horoscop quería mezclar las realidades ajenas con lo más cotidiano y lo más íntimo, para conseguir un clima que no sea ni lo uno ni lo otro.

¿Cuáles son sus próximos proyectos?
- Tengo uno que creo que va a ser el que más me va a demorar. Es sobre un amigo que conocí hace doce años en la Universidad de Lima. Hay gente que no me los puedo sacar hasta que escribo sobre ellos. Quiero plasmar en ese libro la atmósfera de la década de los 90. Antes no tenía ese interés generacional, pero cuando pasa el tiempo hay una nostalgia inevitable por el pasado.

5 Claves sobre José Carlos Yrigoyen
Estudió derecho en la Universidad de Lima
Sólo ejerció un año como abogado
Considera que escribe distinto a otros poetas por haberse criado en un lugar aislado como era La Molina en los años 80
Desde hace un mes ejerce la crítica literaria en un suplemento dominical
Otros libros suyos son El libro de las moscas, El libro de las moscas y Lesley Gore en el infierno

Algo más
Su último libro Horoskop fue publicado para Latinoamérica por el sello mexicano El billar de Lucrecia

(Foto: Stephanie Zollner - Andina)