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lunes, octubre 24, 2011

Cosecha: “Todos mis recuerdos han sucedido aquí”


Rick Childress es un granjero que sólo conoce dedicarse al cultivo de algodón. En tres momentos de su vida, esta vocación que es una tradición familiar, se pondrá en entredicho.

Francisco Lombardi apuesta por poner a tres actores distintos para las diferentes edades de Rick Childress. Una curiosidad: su hijo Diego Lombardi, que hace del protagonista de joven, argumenta sobre la herencia que se recibe de los padres.

El escenario no varía en estas tres escenas, a pesar de los años que las separan, lo que da una señal de lo inamovible de la obsesión del protagonista. Las diferentes crisis a las que se expone es ocasionada por algún personaje femenino – su esposa, alguna funcionaria, su hija – quienes le cuestionan en cierta forma sus manías.

Tal vez la segunda escena, con un protagonista más ermitaño e irónico interpretado por Javier Echevarría, sea la mejor. En ella hay mejores diálogos y la interpretación de granjero apasionado por su tierra es más convincente.

Un problema es que los tres distintos actores que dan vida al granjero lo hacen cada uno a su estilo. No le han dado alguna característica marcada en la actuación que se mantenga en las diferentes escenas. Falta unidad, lo que resta fuerza a la pieza para conmover, teniendo material para ello. Destacable el buen desempeño de jóvenes actrices como Natalia Cárdenas y Karina Jordan. A pesar de no ser de las mejores puestas de Lombardi, es un buen montaje.
Ficha técnica
Cosecha de Wright Crawford
Dirige Francisco Lombardi
Actúan Diego Lombardi, Javier Echevarría, Gustavo Bueno, Denisse Arregui, Karina Jordan, Ana María Jordán, Natalia Cárdenas y José Tejada
De jueves a lunes en la Alianza Francesa de Miraflores


martes, agosto 09, 2011

Damián Alcázar: Camaleón latinoamericano

Un viejo conocido del Festival de Lima, el mexicano Damián Alcázar, está una vez más con nosotros. Pero ahora el motivo no es disputar otra vez el trofeo a mejor actor, sino el de ser uno de los tres principales homenajeados de esta edición.

Algo que llama la atención en su filmografía es la gran cantidad de lugares en los que ha trabajado, incluido Hollywood. ¿Qué diferencias encuentra?

- Alguna vez lo dije en broma, pero es cierto. La diferencia es que ellos tienen para una sola cosa en el set cuarenta personas, mientras que nosotros tenemos una persona para cuarenta cosas. La diferencia es el presupuesto. También todo funciona para conseguir la mejor toma. Por otro lado, nosotros tenemos historias reales qué contar. Mientras que ellos se van por el lado comercial, se olvidan de su realidad. Van más por el divertimento. La emoción más que la reflexión.

¿Cree que el cine de Hollywood es esclavo del éxito, mientras que en América Latina hay más libertad?

- La gran mayoría de las películas que se hacen en Hollywood responden a eso, a querer ser un éxito. Hay grandes cineastas, por supuesto, que son otra cosa. Los Coen, Jarmuch, el mismo Woody Allen, quieren contar historias. Claro que les interesa que se venda su película, pero que no es su objetivo ser un éxito sino contar una historia. En ese sentido, tenemos ventaja. Contamos mejores historias, más interesantes e inteligentes. Debemos encontrar la infraestructura económica.

¿Dónde te ha sido más difícil adaptarte? ¿En cualquier país latinoamericano distinto al tuyo o en una gran producción de Hollywood?

- El desafío como actor es el mismo. Lo mismo hice en El último comandante en Costa Rica, donde hacía de nicaragüense sandinista. Un desafío fuerte, por el acento. O en Colombia, hacer de un violador de niños en Crónicas. Encontrar al personaje. Él es de allí, habla diferente. Como otras cosas, camina esas ciudades. Tienes que ir allí, para darte cuenta cómo es e intentar darle vida. Todos los personajes implican cierto grado de dificultad, no hay que menospreciar ninguno. En el caso de Crónicas de Narnia, el desafío era hacerlo en inglés. A pesar de ser de fantasía, yo quería hacer un personaje complejo, tocado por el poder que hace que este hombre muera. Había que destacar algunas cosas, y entenderlas en inglés.

¿Tiene algún proyecto en el Perú?

- Sí. Salvador del Solar me propuso en Bogotá participar en una película suya y he aceptado. Es la adaptación de una novela que habla de una chica que se escapa tras sufrir el abuso de un militar. El guión es excelente. No sé cómo va el tema de la producción, pero participaré. Por otra parte, siempre le digo a Francisco Lombardi que, cada vez que vaya a hacer una película, me avise para auditar. Ya que después él decida si le sirvo o no.

¿Cómo haces para escoger papeles y cómo has hecho para acabar en varios sitios?

- Primero es leer la historia. Mucha gente me habla que quiere hacer sus películas conmigo, y yo les digo que me manden el guión. Si a mí me parece que vale la pena, que tienen contenidos que me interesan, que puedo decir yo ciertas cosas, entonces lo hago. Normalmente los directores jóvenes son sensibles e interesantes. En cambio, a veces me dan cosas superficiales, que quieren ser comerciales. Te das cuenta cuando hablas con ellos, con qué actores quieren contar. Eso me hace ser muy selectivo, de donde me llamen.

Coméntame dos películas que me gustaron de tu filmografía. Satanás y La ley de Herodes.

- Los jóvenes de Colombia me vieron en Crónicas de Sebastián Cordero, y me ofrecieron hacer Satanás. Leí el guión, me pareció formidable, leí la novela. Además me encanta Colombia. El personaje era muy interesante, ver en qué condiciones queda un hombre después de ir a una guerra, que como todas las guerras, idiota, estúpida. Cómo lo sueltan en una ciudad y él no puede adaptarse. La ley de Herodes, es, sin lugar a dudas, una de las mejores películas que he hecho. No le sobra absolutamente nada. Era muy importante hacerla en ese momento, porque hay una reflexión sobre los setenta años que estuvo sobre nosotros un solo partido. Era muy divertido. La única manera de enfrentar una tragedia como esa es con el divertimento. Yo le di vuelo parafraseando las frases de los políticos.

jueves, julio 21, 2011

Damián Alcazar: “Me gustaría trabajar con Lombardi”


(Esta entrevista la publiqué en el 2008 con motivo de la edición de ese año del Festival de Lima. Hoy se ha anunciado que este artista será uno de los homenajeados de la edición número 15 que empieza en un par de semanas)

Una de las figuras más carismáticas que llegaron al Festival de Cine de Lima fue el actor mexicano Damián Alcázar. Él fue el encargado de recibir el segundo premio del público otorgado a la cinta colombiana Satanás, película en la que interpreta a un veterano de la guerra de Vietnam apunto de perder el control. Conversamos con él sobre su vocación por la actuación.

¿Es difícil en Latinoamérica dedicarse a la actuación y no terminar haciendo novelas y televisión?
- Es difícil pero depende de los objetivos de cada persona. Hay muchos actores que se niegan a hacer televisión y a mí me parece muy acertada su negativa. Pues la televisión normalmente hace cosas pésimas. Es un negocio en donde no importa la calidad. Muy pocas propuestas son interesantes e inteligentes, y respetan la inteligencia del público. La gran mayoría de las productoras solo quiere hacer negocio, aún atentando contra la dignidad del individuo.


Supongo que si se tiene la opción de hacer cine se le va a preferir a la televisión.
- Por supuesto. Te cuesta, porque tu cuenta bancaria no pasa de los números rojos, pero es mucho mejor porque la gente te lo agradece.

¿Siente que ahora, que es solicitado para actuar fuera de México, su opción está dando sus frutos?
- Sí. Es debido a lo que vas haciendo constantemente. No me lo propuse como estrategia. Pero creo en hacer buenas historias, en cualquier lugar. Hacer malas historias, ni en casa.

¿Alguna vez le ha provocado a pasar detrás de cámaras y dirigir?
- No, nunca lo he intentado. Aún tengo muchas cosas por aprender como actor. Pero si alguna vez lo hago, será por el puro placer de intentarlo.

¿Con qué director de los que ha trabajado con quién ha aprendido más?
- Yo creo que con todos se aprende, y se disfruta el trabajo cuando lo sabes disfrutar. Yo te puedo hablar de cualquiera de mis directores, y me encanta trabajar. Acabo de trabajar con uno de los más importantes cineastas mexicanos, y encantado de la vida de volver a hacerlo. He trabajado varias veces con Luis Estrada, quien me dirigió en La ley de Herodes, y haría cualquier cosa por volver a trabajar con él. No sería justo sólo mencionar a unos de ellos. Me va a encantar trabajar aquí alguna vez con Lombardi o con quien me ponga.

miércoles, mayo 11, 2011

“Nosotros no existimos, sólo lo parecemos”

En una perdida ciudad del interior de Rusia, tres hermanas se adaptan mal que bien a la vida social de la zona mientras sueñan con volver a Moscú. Ellas han perdido hace poco a su padre militar. Una opta con desgana por ser maestra, otra intenta con desigual suerte insertarse en el mundo laboral, mientras que la restante tiene un anodino matrimonio. A ellas se suma el hermano, promesa de la familia, atrapado en un puesto burocrático.
Fiel a su propuesta, Chejov presenta una trama en que los conflictos – infidelidades, recelos, romances – avanzan casi sin notarse. Un reto transmitir el drama de existencias sin un brillo particular. Y más si se toma en cuenta la gran cantidad de papeles que deben convivir en escena.
En el plano actoral no hay mayores inconvenientes, demostrando el talento que tiene Lombardi para dirigir artistas. Sin embargo, se le puede objetar algunas decisiones. Por ejemplo, en ocasiones no distribuye acertadamente a los personajes en el escenario. Esto provoca que en ciertas escenas se les de la espalda al público y no se escuchen algunas líneas.
El vestuario y la escenografía han perseguido recrear la época de forma realista. El fondo, una arboleda sugerida, no aporta ni distrae de la acción. Tal vez ese sea el principal acierto de la puesta en escena en general: deja fluir la pieza sin desviar la atención. La riqueza de los diálogos hace olvidar en varios pasajes que estamos ante un montaje teatral, como cuando un personaje secundario repite como un mantra la frase que titula esta columna.
Un detalle secundario para seguirle el rastro es la pelea subterránea entre las hermanas – muchachas de su casa, al fin y al cabo – y su cuñada – de origen más humilde – surgido por un cinturón.


Ficha técnica
Las tres hermanas de Anton Chejov
Dirige Francisco Lombardi
Actúan Wendy Vásquez, Jimena Lindo, Natalia Cárdenas, Leonardo Torres Vilar, Stephanie Orue, Delfina Paredes y Carlos Gassols, entre otros.
De jueves a lunes a las 20.00 horas en el Teatro Británico (jirón Bellavista 527, Miraflores)
Entrada general 50 nuevos soles.


Ver también:
Chejov según Francisco Lombardi
Comentario a película Ella
Comentario a película Un cuerpo desnudo
Comentario a puesta en escena de El tío Vania

Chejov según Francisco Lombardi

Francisco Lombardi, uno de nuestros cineastas con mayor recorrido, vuelve a dirigir una obra de teatro. En esta ocasión es Las tres hermanas del ruso Anton Chejov. “Es uno de mis dramaturgos favoritos”, confiesa el director. Tanto así que agrega que le gustaría llegar a montar todas las piezas que éste escribió.
En esta nueva aventura que se estrena el sábado lo acompañan Wendy Vásquez, Jimena Lindo y Natalia Cárdenas en los papeles protagónicos. También estarán Leonardo Torres Vilar, Delfina Paredes y Carlos Gassols, entre otros. En la pieza se retrata la vida de una familia burguesa en un pequeño pueblo del interior de Rusia.
Pasión rusa
Indica Francisco Lombardi que no se pierde montajes de Chejov en las ciudades que visita, y que en especial Las tres hermanas la ha visto varias veces. “Otra obra con la que me hubiera gustado comenzar es El tío Vania, que es la más accesible, pero hace poco se puso en escena en Lima”, recordó.
Francisco Lombardi manifestó que lo principal que le interesa de Anton Chejov es la construcción de personajes. “Todos tienen alguna motivación”, indica el director. Hace notar que las acciones de cada papel tienen una explicación en los personajes más allá de las necesidades dramáticas de la obra.
El cineasta, conocido por su buena dirección de actores, mencionó que una de las razones por las que gusta del teatro es por el reto que es el trabajo con el elenco. “En una película puedes editar, cortar, doblarle la voz, en el teatro dependes completamente de ellos”, menciona.
Wendy Vásquez, una de sus actrices fetiches presente en varias de sus puestas en escena y en una de sus películas, da fe del profesionalismo de Lombardi en este aspecto. “Transmite bastante tranquilidad al elenco”, menciona la artista. Apreciación similar a la que nos compartió Jimena Lindo.

La frase
“Me es más fácil adaptar una novela al cine que una obra de teatro. En el teatro los personajes filosofan más. En una película eso no funciona.”




Algo más
En el teatro Británico (Malecón Balta 740, Miraflores). Funciones de jueves a lunes.

Nota publicada en el diario El Peruano en marzo de este año previo al estreno.

jueves, septiembre 23, 2010

Me pongo a pintarte

Alfredo (Paul Vega) es un exitoso pintor, a cuya jovencísima mujer (Patrcia Garza) le dobla la edad. Ella le sirve de musa pero él se ha bloqueado. Paralelamente, las cosas no funcionan entre ambos y ella está decidida a dejarlo. Luego, se dará pie para que Alfredo siga obsesivamente a Ricardo (Rómulo Aseretto), el amante de su esposa. Esta entrada sirve de excusa para mostrar el conflicto que surge en una persona a no aceptar una pérdida.

La cinta parte de un concepto ya explorado en la película de Lombardi anterior, Un cuerpo desnudo. Una mujer sin ropa, multiplicada varias veces en video, fotos, pinturas y en directo será a lo que se tienen que enfrentar Alfredo y, en menor medida, Ricardo.

Otra similitud con ese filme es el uso de contadas locaciones – casi todas los interiores de una casa – y menos actores que lo habitual. Un detalle secundario que también las emparienta es el uso de un licor como catalizador de las emociones – en un caso pisco, en el otro el vodka.

Uno de sus mejores momentos es cuando Paul Vega, luego de una noche de pastillas y vodka, es despertado por una llamada telefónica y tantea en la cama vacía buscando a su mujer. Otro, es la conversación entre esposo y amante, con una botella entre ambos, en la que van intercambiando recuerdos de su común amada como si de una competencia de estampitas se tratara.

Es una cinta interesante, en la que gran parte de las escenas suceden sin parlamento. Sin embargo, el personaje del amante mereció darle un poco más de espacio. Aunque creemos que no llega a ser tan redonda esta película como Un cuerpo desnudo, es una muy excelente opción en nuestra alicaída cartelera.

Ficha técnica
Ella de Francisco Lombardi
Actúan Paul Vega, Rómulo Aseretto, Patricia Garza, Alfonso Santistevan y otros. Se estrena hoy.

miércoles, septiembre 22, 2010

Cuadros sin terminar

Este jueves llega a la cartelera local Ella, esperado largometraje de Francisco Lombardi. En esta cinta se narra la extraña relación que se establece entre un pintor (Paul Vega) y el joven amante de su mujer (Rómulo Assereto). El papel de la esposa lo interpreta la mexicana Patricia Garza.

El director tacneño comentó que tanto esta película como la anterior, Un cuerpo desnudo, se los planteó como un ejercicio de cinematografía. Señala que después de hacer Mariposa negra deseó hacer algo distinto, con menores presupuestos, pocas locaciones y contados personajes.

Otra pista que da es que la idea original de esta nueva entrega – su largometraje número 14 – surgió de una conversación con un amigo. Él le contó el caso de dos personas que, en circunstancias normales serían rivales, terminaron creando una especie de complicidad.

Lombardi agregó que no sabe qué camino tomará a partir de ahora, pero buscará hacer algo novedoso. Bromeó indicando que esta cinta ya estaba concluida a comienzos de año pero que, como no era Pantaleón y las visitadoras, tuvo que esperar a que hubiera salas de cine disponibles.

Sin palabras
El conocido cineasta descartó por otro lado que esta nueva película tuviera relación de forma conciente con otras suyas anteriores. Mencionó que algunas similitudes que se le puedan encontrar con, por ejemplo, escenas de Bajo la piel, es mera coincidencia.

Destacó, por otra parte, que la cinta no tuviera casi diálogos. Recordó que, hasta el momento, siempre había sustentado dramáticamente sus filmes en los parlamentos de los actores. Mencionó que seguía la escuela de otros cineastas como Eric Rohmer y otros. Sin embargo, ahora emprendió un camino diferente con exigencias distintas.

En ese sentido, Paul Vega mencionó lo peculiar que fue la primera parte, en la que casi no tiene con quién intercambiar palabras. “Distinto al teatro donde ves la reacción del público”, acotó.

Por su parte, tanto Rómulo Assereto como la mexicana Patricia Garza confesaron haber aprendido mucho en la cinta. Ambos debutan en la gran pantalla con esta cinta.

Datos
El curador Manuel Munive asesoró a Lombardi en el tema artístico.
Los cuadros que aparecen son creación especial para la cinta del pintor José Luis Carranza.
El guión es obra de Joanna Lombardi y Eduardo Mendoza.


Más información.

domingo, noviembre 23, 2008

La noche de los pichones*



Cuatro amigos de diferentes edades y profesiones se reúnen una noche todos los meses para beber pisco, hablar de mujeres y timbear hasta el amanecer. Pero la placentera rutina de estas citas mensuales se verá trastocada por la aparición de una mujer desnuda.
Se trata de una cinta en apariencia muy diferente a las últimas entregas de Francisco Lombardi que abordaban temas políticos. Digo en apariencia, porque el eje del filme es la crítica a un mal de la sociedad peruana que es el machismo. Los cuatro protagonistas son hombres que no logran relacionarse con el sexo opuesto de una manera sana.
El cabecilla de la mancha, el Capitán Burdeles (Gustavo Bueno) representa desde el nombre a quienes ven en ellas sólo un trozo de carne. De antología su descripción de los tipos de senos femeninos. El Doctore (Gonzalo Torres) es lo contrario, el que idealiza hasta la deshumanización a la pareja. Los otros dos amigos no se quedan atrás, porque mientras uno, el Negro (Haysen Percovich), muestra un frío pragmatismo en su trato con las damas; el otro, Coraza (José Miguel Arbulú), es silencioso devoto de los más bizarros fetichismos.
Esta es la cinta que más me ha gustado de Lombardi debido la riqueza simbólica que ha sabido darle a una historia engañosamente simple. Esto se nota desde los primeros planos de muñecas usadas como muñecas al inicio de la cinta. Un baluarte del filme es el sólido guión de Johanna Lombardi, aunque hay una ligera incongruencia cuando abandona el Doctore abandona por un momento a sus amigos a media historia.
Aunque todas las actuaciones son buenas y parejas, el poco conocido Arbulú es una grata revelación en su papel de fetichista.
Ficha técnica
Un cuerpo desnudo
Dirige Francisco J. Lombardi
Actúan Gustavo Bueno, Gonzalo Torres, Haysen Percovich, José Miguel Arbulú y
Carla Vallenas.

*Este artículo fue publicado en el diario El Peruano. El título que sugerí era "¿Qué te pasa, Pichón?", una de las frases que pronuncia Bueno a lo largo de la película, pero al final lo cambiaron por uno que no recuerdo. No puse el que encabeza este post porque, a pesar de o tal vez debido a su polisemia, podía sonar procaz para un diario. Pero como este blog sólo lo leemos tú y yo, allí está.