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lunes, febrero 07, 2011

Un poeta frente al pelotón de fusilamiento

Servirse de una figura histórica y conocida y recrear con cierta libertad sus últimos momentos, es un recurso apelado con diferentes grados de éxito por muchos. Es el caso del Federico García Lorca de Sangre como flores, obra dirigida por Alberto Isola y escrita por Eduardo Adrianzén. Este último ha recorrido anteriormente similar camino con piezas dedicadas a Pier Paolo Pasolini y Javier Heraud.

Aunque un par de flashbacks nos muestren al artista andaluz – interpretado por Franklin Dávalos – en su niñez e inicios de su carrera, la obra está consagrada a sus momentos de mayor popularidad y a su muerte a manos de franquistas. García Lorca sufre entre el amor a un escultor arribista que lo manipula o a un seguidor que lo idolatra. Uno le esculpe su cabeza casi como un trofeo, el otro se limita a cuadrarle las cuentas y complacerlo.

Esta entrega es ambiciosa y exigente por los variados temas a los que apunta los reflectores. Aunque la acción gire alrededor del poeta español, los ejes de la trama trascienden su figura. Por ejemplo, la homofobia, la soledad del éxito, los problemas de familia, la reflexión sobre la creación artística, el compromiso político. Este último quizás no es abordado de manera tan redonda como los demás, pero no deja de tener interés.

La pieza confirma el buen nivel que le vimos en Medea a Sofía Rocha, quien da vida ahora a la madre del vate. Su personaje sirve de contrapunto con el del protagonista, siendo severa o protectora dependiendo del momento. Otro punto a destacar es la belleza del lenguaje de muchos de los parlamentos, en el que se percibe el eco de los versos de García Lorca. Una recomendable alternativa. Momentos imperdibles: las invitaciones al público a participar de la acción.

Ficha técnica
Sangre como flores o la pasión García Lorca de Eduardo Adrianzén
Dirigida por Alberto Isola
Actúan Franklin Dávalos, Sofía Rocha, André Silva, Mario Ballón, Carlos Mesta y otros.
De jueves a lunes a las 20.00 horas en el Icpna de Miraflores (avenida Angamos oeste 120). Entrada general 30 nuevos soles.

viernes, enero 28, 2011

Releyendo a Lorca


La próxima semana se estrenará Sangre como flores: la pasión según García Lorca. La pieza es escrita por Eduardo Adrianzén y la dirige el experimentado Alberto Ísola.

La trama gira alrededor de la figura del poeta y dramaturgo español, asesinado por los franquistas durante la Guerra Civil española.

No es la primera ocasión en que la pluma de Adrianzén se inspira en la historia de creadores muertos de manera violenta.

Anteriormente, lo ha hecho con Demonios en la piel y Heraud, corazón volador, basados en Pier Paolo Pasolini y Javier Heraud, respectivamente. En ambas actuó Franklin Dávalos, quien en el nuevo montaje tiene a su cargo el papel protagónico.

Eduardo Adrianzén adelanta que con esta obra cierra un ciclo con este tema, confesando además que lo hace con uno de sus autores favoritos. "Siempre vuelvo a leer a Lorca", añade.

La muerte de García Lorca fue, según la lectura que da el dramaturgo peruano, un crimen de odio por la opción sexual del español.

Señala que en ese triste desenlace se conjugaron la envidia por su éxito y desenfado y la intolerancia hacia sus ideas políticas.

La obra describirá justamente el ambiente que llevó a la temprana muerte del autor de Romancero gitano. La historia se ambienta en la década de 1930, años en que García Lorca adquiere una gran notoriedad en el mundo de habla hispana.

Según se ha adelantado, en la pieza se narrará la difícil relación que tuvo el aplaudido artista con su madre y el triángulo amoroso que él protagonizó junto con otros dos amigos.

El papel de su progenitora recae en Sofía Rocha, actriz que representara a Medea en uno de los mejores montajes de 2010.

Adrianzén añade acerca de la pieza que "todos conocemos a García Lorca como gran poeta o dramaturgo; pero se habla muy poco de su faceta de hombre comprometido con las ideas de su época, y bastante menos de su lado mundano y nada convencional en sus amores y afectos".

Asegura, además, haberse informado a conciencia sobre García Lorca para escribir esta obra.

Añade que toda la vida del poeta se puede rastrear en las piezas de teatro y libros que escribió. "Todos los protagonistas de sus obras son él mismo", comenta.