Mostrando las entradas con la etiqueta Puerto Rico. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Puerto Rico. Mostrar todas las entradas

martes, julio 09, 2013

“Marchantes se beneficiaron del saqueo de nazis” asegura Héctor Feliciano

Una de las atracciones de la Feria Internacional del Libro que empieza el 19 de julio es la presencia de Héctor Feliciano, investigador y autor de El museo perdido. En dicha obra narra el destino del arte robado durante la Segunda Guerra Mundial.

¿Cómo surgió su interés en el tema del arte perdido durante la guerra?

–La comencé y terminé cuando estaba de corresponsal en París. De hecho, la escribí primero en francés. Es una investigación que hice durante ocho años sobre el robo y el saqueo de los nazis durante la guerra. Surgió de una entrevista que estaba haciendo de otro tema, en la que mi interlocutor me mencionó sobre las obras desaparecidas de los nazis. A mí me dejó intrigado. Entonces empecé a buscar en archivos y en la gente. Finalmente, fui atando cabos y encontré entre 2,000 y 3,000 obras desaparecidas.

¿Desaparecidas entre comillas?

–Exacto, desaparecidas entre comillas porque estaban en los museos franceses, americanos, de España. Estaban en todos lados.

¿Tuvo problemas para publicar esta información?

–Se me hizo muy complicado. Hubo muchos intentos de que yo no hablara de esto. Pero yo insistí y se logró.

¿Cómo realizó su investigación?

–Tuve que meterme en archivos y hablar con gente que había vivido durante la época, durante la ocupación. Yo lo que quería era reconstruir el tema. A la vez, revisando los documentos. Tuve que trabajar en idioma francés, inglés, alemán y un poco de ruso. Fui acopiando muchos documentos, lo que me hizo hacer una historia del saqueo en Francia. Ellos roban 100,000 obras de arte. De éstas quedan 40,000 o 50,000 están aún por allí volando. Esto es en Francia, nomás. Cuando uno une esto con lo que pasó en Holanda, Alemania, Rusia, son millones.

¿Quién se benefició?


–Los marchantes, los galeristas, los museos y los coleccionistas. Se habrán movido centenares de millones de dólares.
Foto 2: Héctor Feliciano junto a monumento a Tite Curet y un espontáneo en una calle de San Juan

¿Qué consecuencias ha tenido el libro?

–Yo encontré más de 2,000 obras, pero desde que el libro se publica se han hallado alrededor de 60 mil obras restituidas. El libro crea un efecto bola de nieve. Hay, por ejemplo, una obra de Georges Braque, que estaba en el centro Pompidou. El cuadro fue devuelto a los herederos, que lo vendieron por 30 millones de dólares.

En el Perú tenemos el problema del comercio de piezas arqueológicas.

–El Perú tiene ese problema del comercio de piezas arqueológicas y coloniales. Sé de muchas obras que aparecen en el mercado norteamericano que vienen del Perú, de alguna capillita, de algún lugar, es terrible.

Se dice que el comercio ilegal de patrimonio es uno de los mayores negocios ilícitos.

–Yo pienso que el mercado de arte en general, a mi conocimiento, es con el de la droga el único comercio internacional no regulado. El tráfico de las piezas precolombinas y las obras coloniales pienso que es una tarea pendiente para periodistas peruanos. Una investigación que rastree las obras desde que salen del Perú hasta que llega a sus compradores.

Foto 1: Obra robada por los nazis que estuvo por años en el Museo de Bellas Artes de Tours
Foto 2: Héctor Feliciano junto a homenaje a Tite Curet y espontáneo en plaza de San Juan de Puerto Rico.

Nota aparecida en el diario El Peruano y en la Agencia de Noticias Andina

lunes, junio 17, 2013

Eduardo Lalo: "El comercio de la narrativa dañó a la literatura"

A Eduardo Lalo la noticia de haber ganado el Rómulo Gallegos lo encontró sin esperárselo leyendo un ensayo sobre Cioran. No fue el único sorprendido. En las librerías de San Juan de Puerto Rico, su novela premiada, Simone, está agotada a la espera de un nuevo tiraje. En esa obra narra el romance entre dos amantes de la literatura, una de ellos de origen oriental. Lalo, una de las atracciones de la próxima Feria Internacional del Libro de Lima, conversó con el diario oficial El Peruano.

La literatura de Puerto Rico no se conoce mucho en el resto de América Latina. Además, su editorial - Corregidor de Argentina - no es de las grandes.
- No es un hecho casual. Yo le he quitado libros a Alfaguara y otros sellos que me habían aceptado pero decidí hacerlo con otros. Contrario a la mayoría de la gente, no creo que sea la mejor idea publicar en las grandes editoriales. La comercialización de la narrativa ha hecho mucho daño a la literatura.

¿Por qué?
- Porque esos sellos han absorbido a los editores histórico de antaño. Son una cuestión de mercadeo. Se plantean publicar un libro de tantas páginas, de tal tono, formato, temática, pensado para entretener al lector durante un tiempo. Están pensando muy poco en un proyecto literario como tal, que responda a sí mismo y no a otros asuntos. Aparte de eso, es una literatura muy efímera. Si algo es importante el premio Rómulo Gallegos para mí es que he llegado a él en mis propias condiciones. Corregidor es la última editorial histórica de Argentina.

La historia con la que gana el premio no es del tipo de las que uno relaciona con lo caribeño.

- Claro, habría que ver qué es el Caribe. Uno piensa, por ejemplo, en el Perú, y no se imagina que hay japoneses y son tan peruanos como cualquiera. Lo mismo acá. No es una novela sobre la comunidad china, pero uno de sus personajes es de esta comunidad. Literariamente es muy interesante. En cada esquina hay un restaurante chino. Pero no se integran fácilmente, no sabemos mucho de ellos. Pero más que una novela sobre la comunidad china, es más sobre la pasión de la literatura. Lo que puede hacer la cultura en la vida de gente que sobrevive de forma precaria en ciudades perdidas en el mundo.

El tema recuerda a libros sobre apasionados por la literatura como Madame Bovary o El Quijote.
- Sí. Simone, con las diferencias obvias de importancia y calidad, puede estar inscrita en esa tradición sobre la escritura misma. Lo que une a los personajes de mi novela es la seducción por la palabra.




(Entrevista publicada hoy en el diario El Peruano)