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lunes, septiembre 02, 2024

El militar bueno: una reivindicación inesperada en la película Tatuajes en la memoria de Lucho Llosa

Tatuajes en la memoria es la versión cinematográfica de Memorias de un soldado desconocido de Lurgio Gavilán, dirigida por Lucho Llosa y que está en estos días en cartelera.

La historia, como muchos recordarán, es cómo un niño, el propio Gavilán, se enrola en Sendero Luminoso para seguir a su hermano. Y cómo, tiempo después, es salvado de ser ajusticiado por ronderos por un oficial del Ejército del Perú. 

Luego, ese niño ya adolescente sirve al país como soldado, y más tarde, se vuelve sacerdote. 

Me ha sorprendido - o tal vez no tanto - la reacción negativa que ha generado en algunos comentaristas habituales de cine.

Entiendo, y comparto, algunos reparos formales: detalles como el nudo inmóvil de una horca, una que otra actuación que no encaja con el tono de las demás, problemas con la cronología de la narración.

Incluso, las contadas veces que se usa la voz en off me parece innecesaria.

Pero lo que se aprecia en la sala de cine es una película de buena factura, que juega con los tiempos. 

El protagonista, mostrado como un joven, viaja a su pueblo natal y no puede dejar de recordar. El relato está sazonado de flashbacks que se repiten una y otra vez. Incluso, lo primero que sabemos del protagonista, es una pesadilla con imágenes cortas y sangrientas de su experiencia.

Pero no creo que sean estos detalles los que molesten a los habituales cinemeros, sino un motivo que casi no es cinematográfico, sino ideológico: la aparición del militar bueno.

Shogún, el héroe incómodo

Quienes han leído el libro o han visto la película recordarán al teniente Shogún, ese oficial anónimo que salvó la vida a un niño metido de terrorista.

No quiero spoilear más la película para que cada quién saque sus propias conclusiones.

Sin embargo, creo que la clave de la historia está en la primera charla que tiene Shogún con el menor levado por los senderistas.

En esa conversación, casi un monólogo, dice unas cuantas frases que nos dan otra perspectiva de la época de la violencia terrorista, que algunos se empecina en llamar "conflicto armado interno".

El oficial dice que ninguna de esas muertes violentas que vio el pequeño Lurgio hubieran sucedido si Sendero Luminoso no se levantaba, y que no habían conseguido nada.

En su casi monólogo, Shogún agrega que personas como el niño al que le está hablando son en realidad víctimas engañadas.

Esa descripción de los hechos, en las que se subraya la culpa de Sendero Luminoso en el baño de sangre al que nos empujó, es muy poco frecuente en la cinematografía peruana. 

Hago memoria y recuerdo Vidas paralelas de Rocío Lladó. También sufrió críticas feroces en su momento por dar una versión favorable a las Fuerzas Armadas. Y también es cierto que tenía algunas fallas en la puesta en escena, fallas que no tiene Tatuajes en la memoria.

Después, no recuerdo retratos de militares que se hayan comportado con rectitud en zonas de emergencia. Siempre tenían una mancha, por lo menos.

Sobre policías tenemos La hora final de Eduardo Mendoza, basada en el libro de Carlos Paredes sobre la captura de Abimael Guzmán o el documental Con el alma en vilo de Luis Enrique Cam sobre desactivadores de bombas.

Pero de militares, que hayan luchado dentro de la legalidad contra la subversión, no se me viene un nombre más de película que llegara a estreno comercial a la mente.

Tal vez se me ha pasado algún título. Pero igual, el "militar bueno" es el caso marginal de nuestra filmografía.

Y no porque no haya existido en la vida real - el caso de Shogún es un ejemplo - sino por otras motivaciones.

Vale recordar que esta película fue rechazada cuatro veces de recibir los estímulos económicos que concede el Estado para promocionar el cine nacional. Y con guion de Mario Vargas Llosa, en la que tal vez sea su última obra de ficción. 

Estímulos que sí se concedieron para hacer una apología, casi hagiografía, de un militar: el tirano Juan Velasco Alvarado. 

Habría que replantear cómo se conceden estos estímulos, rotar más a los jurados y que estos representen diferentes formas de pensar, para que las películas apoyadas no sean una cancina repetición de prejuicios.

Sea como fuere, allí nos dejó Lucho Llosa el retrato de Shogún, en recuerdo de aquellos militares correctos e idealistas que combatieron a esas hordas cobardes, fanáticas y sanguinarias de Sendero Luminoso y MRTA.





miércoles, agosto 07, 2024

Rechazan cuatro veces guion de Mario Vargas Llosa o no hay plata para tanta gente


Dentro de poco llegará a las salas de cine "Tatuajes en la memoria", proyecto personal de Lucho Llosa.

El largometraje es una adaptación libre de "Memorias de un soldado desconocido" de Lurgio Gavilán y cuenta con el guion de Mario Vargas Llosa.

En las entrevistas que ha dado el cineasta sobre la película ha mencionado un hecho que ha pasado desapercibido: su proyecto postuló a los incentivos que da el Estado en cuatro oportunidades y no fue aceptado.

El director lo ha tomado deportivamente y se preocupa de resaltar otros aspectos de la película. 

Sin embargo, llama la atención el rechazo de financiación a esta película.

Mucho se ha hablado sobre la ley de cine, asegurándose que sin los estímulos no habría posibilidad de conocer diferentes puntos de vista de la realidad nacional y otros argumentos similares.

Pero la realidad es que desde hace buen tiempo estos fondos han servido, cuando se trata de filmes de la época del terrorismo, a privilegiar una visión de cierta izquierda.

Se ha esgrimido que otros sectores no se han interesado en el tema, lo que no es exacto.

No importan los hechos, sino quien los cuente

La historia de Lurgio Gavilán es la de un niño de un pueblo de Ayacucho que, por seguir a su hermano, se enrola en Sendero Luminoso. Luego, un oficial del Ejército le salva la vida y termina de recluta.

La experiencia de Gavilán, actualmente catedrático universitario, es una fuente de primera mano sobre esos aciagos años. 

Es un lujo que Vargas Llosa adapte esas azarosas vivencias. Sin embargo, en cuatro ocasiones jurados diferentes le han dicho no a otorgar financiación del Estado a "Tatuajes en la memoria".


Lucho Llosa, por otra parte, no es un recién llegado al mundo del cine. Ha dirigido producciones de Hollywood y ha sido parte de varios proyectos audiovisuales. Más allá que a uno le guste o no lo que ha hecho, no se le puede negar experiencia.

Visto en frío, sin conocer al detalle el proyecto, parecería el tipo de película para la que se crearon los fondos públicos para el cine. Pero no, no es así.

Hay un detalle que no se puede obviar: Vargas Llosa es de derecha liberal. Yo no comparto su posición ideológica - soy de izquierda democrática, militante aprista para más señas - pero no puedo negar su talento.

Y creo que por allí va la razón de esta reiterada negativa. 

Hace unos meses hubo una polémica entre el periodista Francisco de Piérola y el cineasta Joel Calero por la subvención que recibió el segundo por su película "La piel más temida".

La trama del filme, resumida, es sobre una hija de un terrorista de Sendero Luminoso, criada en Suecia, que regresa al Perú y conoce a su familia paterna.

El debate que suscitó es una muestra de lo sensible que aún somos para hablar sobre esa época de violencia y lo difícil de escuchar posiciones contrarias.

En ese contexto, hasta le cae el veto al único premio Nobel que tenemos por no ser afín a esa izquierda que quiere monopolizar la "narrativa" sobre lo que llama el "conflicto armado interno". 

Por suerte, Lucho Llosa se las ha ingeniado para sacar adelante su película. Puede ser buena, mala o regular, pero no le ha costado un sol a los peruanos. 

domingo, junio 02, 2024

La censura al cine peruano o películas que generen divisas


Este lunes 3 de junio se ha convocado a un plantón frente al Ministerio de Cultura por parte de varios colectivos relacionados al audiovisual bajo el lema #NoALaCensuraNoALaDictadura y otros de ese tipo.
Luis Pardo, primer largometraje peruano que se conoce.
No voy a ir, no estoy de acuerdo con su planteamiento.

Pero para los que quieran, allí está la publicidad del evento.

La lógica de esta manifestación es que se están planteando cambios en la ley de cine, lo que significaría que se variarían las reglas de para acceder a los estímulos económicos que concede el ministerio de Cultura.

Según los convocantes, esto significaría una censura al cine peruano. ¿Pero es esto cierto?

Problemas de distribución
Se me vienen a la mente dos películas que han tenido dificultades para proyectarse. Una es El espacio entre las cosas  (2013) de Raúl del Busto, una formidable cinta experimental, tuvo un impasse con la cadena que le había aceptado proyectarla por poca asistencia. No querían cumplir el acuerdo de pasarla una semana. El lío que se generó en medios resultó paradójicamente beneficioso porque acogieron el título en otra cadena y tuvo más tiempo de exposición. 

Un par de años antes, Las malas intenciones (2011), de Rosario García-Montero, tuvo un problema parecido. Su ópera prima tuvo acogida, pero competía con filmes del extranjero que tenían más recepción. Así que le comenzaron a quitar salas. Otra vez, por el escándalo, se revirtió la situación.

En ambos casos podemos hablar de problemas con las cadenas de cine y su posición de poder. Pero no calzan con los postulados del plantón de mañana. 

La actual ley de cine, me parece, ya cumplió su ciclo. Si revisamos a los beneficiarios de los estímulos económicos que concede el Estado descubrimos que hay varios nombres que se repiten. 

El economista Hans Rothgiesser ha analizado el tema y relata que los más favorecidos son un grupo reducido que suele - o solía - acceder a estos fondos. No son malos directores, pero sí son los beneficiados frecuentes.


 Cine sin apoyo
Lo que se reclama son los fondos estatales para la producción de películas. El andador para que aprenda a caminar una industria creativa. Pero... ¿son películas para el público de festivales, solo para el Perú, de exportación?

El puneño Flaviano Quispe estrenó en 2004 El Huerfanito. Cuando conversé con Emilio Bustamante sobre su libro Las miradas múltiples. El cine regional peruano - escrito junto a Jaime Luna Victoria - me contaba que era la primera película peruana de la que tenía noticias se haya hecho un remake en otro país (Bolivia).

Allí hay un filón que se debería explotar. Como ha sugerido varias veces Hernán Garrido Lecca, lo interesante es que el cine, así como los videojuegos, la literatura, las teleseries, sean en el Perú industrias que generen divisas, tal como sucedió en su momento con el clásico de Flaviano Quispe. 

Ahora que se debaten cambios en la ley de cine, se debería plantear metas medibles. Llevar los productos culturales a nuevos mercados y volver autosostenible la actividad de cineastas y productores. 

Sé la objeción que harán a lo que planteo. Que se debe premiar con ciertos criterios como la paridad de género o el uso de lenguas nativas. Curiosamente, es mujer la directora que ha logrado el máximo galardón en el cine para el Perú y también lo es la directora más exitosa comercialmente: Claudia Llosa con su triunfo en la Berlinale y Ani Alva Helfer con sus numerosas obras taquilleras. 

Es más, varias películas en aymara y quechua han tenido buen desempeño. Willaq Pirqa, el cine de mi pueblo, de César Galindo, fue toda una sorpresa en la lengua de los Incas entre fines de 2022 e inicios de 2023. O la corta y muy lograda cinematografía en aymara de Oscar Catacora, fallecido muy tempranamente.

Política y pantalla
Una crítica constante es el sesgo político de muchos de los ganadores de los estímulos. Lo ideal es que haya más variados criterios para escoger los proyectos ganadores. Largometrajes de ficción y documentales sobre personajes de cierto espectro ideológico izquierdista hay varias, y todas laudatorias: al dictador Velasco Alvarado, al guerrillero Hugo Blanco, al poeta metido a guerrillero Javier Heraud (por partida doble) y más.  

¿Cuántas películas dedicadas a la época del terrorismo - mal llamado conflicto armado interno - se han realizado con fondos del Estado? Y pregunto, ¿en cuantas han abordado la muerte de militantes apristas por parte de Sendero Luminoso y MRTA, el partido más golpeado por su violencia? ¿O las familias destrozadas por atentados a militares, policías u autoridades y funcionarios civiles?

Por allí encontrarán alguna, si es que hay, pero no es la norma.

Los documentales Desde el lado del corazón y Rojo Profundo, sobre personajes de izquierda legal contaron con apoyo del Estado. ¿Por qué no se le concedió el mismo trato al proyecto de documental sobre Pedro Beltrán, por ejemplo?.

Lo que entra por los ojos, se graba en la memoria. Podemos ser demócratas, pero no aspirar a una democracia boba, que deja que cambien nuestra historia, y además, con nuestros impuestos. Pedir que respeten los ideales democráticos para recibir dinero del Estado no es censura.

¿Saben por qué no es censura? Porque se puede hacer cine en el Perú exitosamente sin necesidad del dinero del Estado. ¿Quiere alabar a un dictador? Hazlo con tu dinero. ¿A un asesino de policías como Hugo Blanco? Hazlo con tu dinero. No hay censura en eso. El Estado no tiene porqué financiar propaganda de enemigos de la democracia.  

La discusión es larga, y no termina acá. Sería bueno bajar las tensiones y proponer ideas. 

(Pongo para graficar este post una imagen de Luis Pardo, el largometraje peruano más antiguo que se conoce. Me parece bien que se invierta en recuperar nuestro patrimonio fílmico. Es parte del deber del Estado. No el financiar propaganda política disfrazada de película)


domingo, marzo 26, 2023

No al terruqueo o el arte de esconder a los terrucos en el armario

Viñeta del libro Rupay 
de Alfredo Villar y 
Jesús Cossio

Desde hace un tiempo, se ha dado una especie de paranoia en el Perú. Hay un grupo de palabras con la misma raíz que están prohibidas de ser usadas: terrorista, terrorismo, terruco. 

El que las emplee corre el riesgo de ser llamado racista, fascista, clasista o cualquier calificativo de esa índole. El empleo de estas palabras tabús es calificado de terruqueo. 

Lo digo porque leo a varios amigos, conocidos y personas relacionadas a la cultura, cada vez con mayor frecuencia, caer en este sofisma. 

Un buen pata recomendaba en sus redes sociales un artículo de Gerardo Saravia en Ideele, y refería que vivíamos en una época de terruqueo para llamar la atención.

Me ganó la curiosidad y leí la columna de Saravia.

Era un comentario sobre una novela sobre la época del terrorismo que acaba de ser publicada. 

En el texto se destacan algunos aspectos formales del libro que, como no lo he leído, no podría opinar.

Sin embargo, tocó algunos temas que me llamaron la atención. El principal: que se afirmara que la versión de los subversivos no se conociera, que se les estigmatizara y no se contara sus motivaciones. 

Según Saravia, la mirada dominante es la que deshumaniza a los terroristas de Sendero Luminoso y el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA). Pero no lo dice exactamente así. 

Él evita con mucho cuidado decir las palabras tabús. No habla de terroristas sino de combatientes o cualquier eufemismo similar. 

Allí está una de las consecuencias de la campaña contra el terruqueo: por arte de magia, desaparecen los terroristas.

Pero no, no es cierto en realidad. Allí están, siguen allí, solo que con otro nombre.

Detrás del terruqueo
¿Cómo les diríamos a los encargados de dar los tiros de gracias en los asesinatos selectivos? ¿Qué palabra describiría a quienes diseñaron y dirigieron tantos atentados que afectaron al país? ¿Qué término quieren que usemos para los sanguinarios culpables de la masacre de Lucanamarca? ¿Cómo quieren que llame a los asesinos de los al menos 1214 de mis compañeros apristas?

Lo pregunto porque pertenezco a una colectividad, los militantes apristas, que sufrió el ensañamiento de los grupos terroristas Sendero Luminoso y MRTA. 

Entiendo el pedido de Saravia de dar voz a los diferentes actores de lo que él llama asépticamente conflicto armado interno y que otros identificamos como la época del terrorismo. Pero se equivoca en decir que la visión de los subversivos es ignorada o silenciada.

Solo en el cine comercial que él menciona se encuentran un buen número de casos en que se intenta salir de la dicotomía que plantea Saravia de "el estereotipo del sujeto desalmado" en contraposición de "militante heroico, indoblegable ante las fuerzas del Estado". "En ambos casos cuesta reconocer al humano cotidiano y sus vicisitudes", dice. 

Pero uno ve La última tarde de Joel Calero, por poner un ejemplo de una película lograda que me agrada, y descubre que lo que dice Saravia no es cierto, o al menos no es exacto.

Por coincidencia, en estos meses estuve leyendo memorias sobre esa época trágica para nuestro país. 

Algunos títulos que me vienen a la mente: Las chekas de Lima de Víctor de la Torre, sobre el secuestro que padeciera su padre - homónimo suyo - a manos del MRTA; Los rendidos de José Carlos Agüero, donde reflexiona sobre su condición de hijo de dos senderistas; De silencios y otros ruidos de Rafael Salgado, sobre su experiencia de hijo de un emerretista; Rehén por siempre de Luis Giampietri, acerca de su experiencia como secuestrado en la casa del embajador de Japón, Chavín de Huantar. El legado de César Astudillo, sobre la operación de rescate de los secuestrados de la embajada.

Seguro me olvido algún título más que he leído recientemente. Pero lo que noto es que hay variedad de testimonios. 

Otro hecho que noto, es que mayor atención mediática y académica reciben los libros que tratan de ese espectro que Saravia dice que se invisibiliza. Estoy seguro que muchos más artículos y comentarios ha recibido el libro de Agüero que el de de la Torre, por ejemplo. 

Incluso en libros como el de Giampietri, quien con todo derecho podría descalificar a sus secuestradores y pintarlos de forma estereotipada, hay pinceladas en que habla de las motivaciones mundanas de los terroristas del MRTA. Por ejemplo, uno anhelaba, con el dinero del posible rescate, poner una bodeguita.

Campaña de censura
A esto se suma una campañita que ha reclutado a gente de letras y periodistas, organizada por una ONG, que piden no caer en lo que ellos llaman "terruqueo", porque es anular políticamente a ciertas personas racializadas.

Pero aquí hay una trampa. A María Elena Moyano, para no mencionar un caso de mi partido, ¿no se le "anuló" políticamente cuando la dinamitaron? ¿No se está invirtiendo la lógica que debería primar? ¿No condenamos a los terroristas y sus actos, sino que se les diga terroristas?

Claro que me opongo que a cualquier protesta se le estigmatice con el mote de terrorista. Pero negar el actuar terrorista de algunos infiltrados en ellas es de una ceguera que recuerda cuando se minimizaba a la subversión calificándolos de abigeos. 

Es más, me recuerda a la novela de George Orwell 1984, en que se impone la neolengua para alterar la percepción de la realidad. Por borrar la palabra terrorista del diccionario, no se logrará desaparecer el dolor que causaron los senderistas y emerretistas. 

Pero démosle una vuelta al asunto. No solo se nos quiere prohibir una palabra, sino el estigmatizar la memoria. 1214 apristas muertos por los terroristas. Pero de ellos nos están vetando hablar. O de los asesinatos a la población LGTB cometidos por el MRTA. No existen. No se le puede decir terrorista al terrorista.  

En medios apristas se ha acuñado un ingenioso término para estas personas que no quieren que se mencione la palabra terrorista ni ninguno de sus derivados: protuco. 

"Al desaparecer el verdugo, desaparece la víctima", parece que es el razonamiento de quienes quieren prohibirnos hablar de terrorismo y de sus asesinados. Pero qué hacemos con sus deudos, con sus familiares, con quienes lloran la ausencia de un hermano, un padre, una madre, un hijo. 

Esa campañita contra el terruqueo es solo la imposición de la amnesia, de la memoria selectiva. Es, en suma, censura. 


miércoles, julio 03, 2013

"La naturaleza es una asesina en serie" Comentario a Guerra mundial Z

Gerry Lane (Brad Pitt), un investigador retirado de la ONU, está por salir de vacaciones con su familia cuando se desata en el mundo una virulenta epidemia de zombies - por ponerle un nombre - empezando una carrera por la supervivencia en medio de un ambiente apocalíptico. Durante la huída lo contactan sus antiguos empleadores para que los ayude en la búsqueda de una solución, continuando su periplo por varios puntos del planeta.

Se trata de una cinta de género. Un individuo, en una situación extrema para la humanidad, debe exigirse al máximo para salvar a su familia y, de paso, a la especie y el planeta. La acción es trepidante, capturando la atención desde las primeras escenas hasta el final con muy pocas caídas. Aunque hay que anotar que en esta rapidez algunos detalles se solucionan muy apresuradamente - la "adopción" de un hijo en el camino - o se caen en ligeras incongruencias.

Es una película eficaz, que no se plantea necesariamente darle una vuelta de tuerca más al manido - y popular por estos días - tema de los zombis y del fin del mundo tal como lo conocemos. El héroe tiene, como es casi norma en las cintas de este tipo, a la familia en el tope de su tabla de valores, motor de toda su acción. Por suerte, la bonhomía que lastra a muchas historias similares, acá está dosificada y no mella el desarrollo. 

La coincidencia en cartelera con otra cinta apocalíptica y con estrella en el reparto - Después de la tierra, con Will Smith - invita a comparar ambas, dejando mejor parada a ésta a pesar de sus menores pretensiones. Una curiosidad que las emparienta más a estas dos películas: uno de los hijos aparece en pantalla, aunque en un papel sin crédito.


Ficha técnica
Guerra mundial Z
Dirige Marc Forster
Actúan Brad Pitt, Mireille Enos, David Morse, Matthew Fox
Guión Max Brooks, Damon Lindelof
Entre los productores estuvo Brad Pitt.

Crítica publicada antes en el diario El Peruano y en la Agencia de Noticias Andina.

"¿Y esto viene con papas fritas?" Comentario a El chef


Jacky (Michaël Youn) es un entusiasta de la cocina que rueda de trabajo en trabajo sin conseguirse adaptar. Pero por situaciones fortuitas conoce a su ídolo, al famoso chef Alexandre Lagarde (Jean Reno), quien le ofrece tomarlo a prueba. Si se muestra apto, podrá ser el segundo a cargo de uno de los restaurantes más prestigiosos de Paris.

Sobre este eje giran otras tramas menores - la próxima paternidad de Jacky, los problemas con su hija de Lagarde - sin profundizarse más allá de un esbozo.La trama está narrada en clave de parodia. Para ello se sirven de las sorprendentes habilidades para la cocina de Jacky, quien se revela como un cocinero talentosísimo sin haber sido formado más allá de recetarios y programas de gastronomía. Su ingenuidad, unido a esta virtud, genera los momentos más chispeantes de esta comedia. 

Dicho sea de paso, un eco de Ratatouille se puede percibir con esa angustia por los críticos de restaurante y la innata habilidad de un cualquiera en hacer el platillo definitivo. Incluso alguna escena remite a esta película de dibujos animados.Pero algo no llega a cuajar del todo - por usar una metáfora culinaria - en esta película. La primera mitad, con su sátira al mundo de la alta cocina y sus pretensiones, es la que concentra los momentos más logrados e inteligentes. La acción, concentrada en los dos protagonistas, tan dispares uno del otro, genera escenas jocosas. Pero pasado cierto punto, cuando ambos dejan de ser en cierta forma antagonistas, el guión se vuelve complaciente.

Las situaciones planteadas son resueltas más a la ligera, resolviéndose los conflictos de forma algo improvisada. Un ejemplo es la aparición de Santiago Segura, que no incide en el desarrollo y que fácilmente se podría prescindir de ella. Hay que recordar que este actor es muy popular en España, país que coproduce con Francia este filme.Más allá de estos reparos, es una obra entretenida y ligera, hecha para burlarse de las ínfulas de la alta gastronomía, pero que cae en similares pretensiones.




Ficha técnica
El chef
Dirige Daniel Cohen
Actúan Jean Reno, Michaël Youn, Raphaëlle Agogué, Julien Boisselier, Salomé Stévenin, Serge Larivière, Issa Doumbia, Bun Hay Mean, Pierre Vernier y Santiago Segura.
Guión de Daniel Cohen.

Crítica publicada antes en el diario El Peruano y en la Agencia de Noticias Andina.

martes, junio 25, 2013

El gran padre (Comentario a Después de la tierra)

Hace mil años la humanidad dejó la tierra por serle inhabitable. Pero una misión fallida dejará a un destacado militar y a su hijo, aspirante a cadete (Will y Jaden Smith) varados en este planeta a merced de variados peligros. Ambos tendrán que aprender a confiar entre sí para superar las dificultades que se les presenta y lograr salvarse. Más aún si el progenitor, el más preparado de los dos para asumir los retos, está gravemente herido y tendrá que seguir las peripecias de su hijo - y aconsejarle de paso - por medio de modernos equipos de comunicación.

Este esquemático argumento, visto infinidad de veces, no es el principal escollo de la cinta. La película, planteada como una aventura en un lugar inhóspito, no aprovecha los momentos de acción, que los hay pero contados, ni las imágenes de extraños animales evolucionados para hacerle daño al ser humano. En cambio, se le da más preponderancia a la cháchara de padre e hijo, y siendo unos parlamentos no muy logrados, el desarrollo de la trama se vuelve cansino.

La relación filial es la que marca la historia. El retoño buscando emular - y si puede, de paso superar - a su progenitor. Lo que adquiere una carga especial siendo los protagonistas el famosísimo Will Smith y su vástago. No es la primera vez que comparten pantalla, pero sí la que el peso protagónico recae en Jaden y no en su padre. No ha sido un buen debut en estas lides para el menor de los Smith, con un registro muy corto y con pocas oportunidades de lucirse. A esto se suma que el director, M. Night Shyamalan, hace buen tiempo no se muestra inspirado.

Ficha técnica
Después de la tierra (After Earth)
Dirige M. Night Shyamalan
Actúan Will Smith, Jaden Smith, Zöe Kravitz y Sophie Okonedo, entre otros.
Guión de Gary Whitta y M. Night Shyamalan
Historia de Will Smith

miércoles, abril 24, 2013

Cupido como taxista del amor (Comentario a Las edades del amor)


Hace un lustro Giovanni Veronesi estrenó Manual de amor, una cinta fresca que, siguiendo la tradición de las películas episódicas italianas, abordaba el tema los romances desde distintas perspectivas. En su tercera entrega, actualmente en cartelera, algo de la espontaneidad inicial se ha perdido. Teniendo como hilo conductor un joven taxista que hace de, digamos, cupido, se presentan tres romances con una cuota de crisis.

En uno, un novio apunto de casarse empieza a vacilar de su compromiso al conocer a una mujer aficionada a coleccionar amantes. El otro es entre un maduro presentador de televisión con una acosadora. El tercero, y tal vez más logrado, es entre un jubilado catedrático - Robert de Niro – y la cuarentona pero sensual hija de un amigo suyo – Mónica Belluci – descubriendo sin proponérselo que aún tienen chance para el enamoramiento.

Historias donde priman las mujeres fatales, muestra quizás de una concepción conservadora del amor. La fórmula, aunque desgastada, todavía genera más de un momento de entretenimiento. El humor, ya no tan afilado y más básico, ya no genera las carcajadas desternillantes pero sí sonrisas. Lo mejor, Robert de Niro aprendiendo a hacer strip tease en medio de los achaques.

Ficha técnica
Las edades del amor
Dirige Giovanni Veronesi
Actúan Robert de Niro, Mónica Belluci, Michele Placido y otros.

Comentario a la primera parte de Manual de amor.

lunes, abril 22, 2013

Las claves del éxito de Asu mare

Al momento que lea estas líneas se espera que la película ¡Asu mare!, estrenada el jueves pasado, haya superado el millón de espectadores, algo no visto hasta el momento en el cine peruano.

 La razón de este éxito es, según la perspectiva de especialistas consultados, es el carisma del protagonista, Carlos Alcántara.

Por ejemplo, para Augusto Tamayo, director de La fuga del Chacal, nuestro máximo éxito taquillero hasta la llegada de esta cinta, la clave es el protagonista. "Tiene llegada con todo tipo de público, de diferente edad y condición social, tiene la capacidad de conectarse con todos", opinó. También evaluó que la campaña publicitaria ha jugado a favor de su buena aceptación.

Fórmula exitosa

Similar opinión tiene el crítico de la revista Godard Sebastián Pimentel, quien señala que el carisma de Carlos Alcántara y la planificada campaña de marketing han sido fundamentales para este fenómeno.

"Es una estrella con una capacidad de convocatoria de todas las clases sociales de Perú. Ese es un factor importante", manifestó. También relievó la campaña publicitaria que empezó un año antes de que se estrenara la cinta.

César de María, publicista y dramaturgo, también resalta la figura de Carlos Alcántara para el éxito de la película. "Lo básico es el buen uso de una estrella cómica. La fórmula se basa en la venta exitosa de un actor cómico querido", dice.
Hace notar que él define toda la película desde el tono de ella y que no hubiera conseguido apoyo del sector privado si fuera otra persona. Mencionó que es la oportunidad para que todos los que fueran exitosos y dramáticos para hacer su película y utilizar la fama para conseguir auspiciadores.

Por su parte, el antropólogo César Ramos consideró que esta cinta llena un vacío. Señaló que no se ha desarrollado en nuestro país un cine como el mexicano, que dialogó con los nuevos habitantes de la ciudad. "Necesitamos un espejo donde vernos y reirnos de nosotros mismos", añadió.

(Nota publicada el jueves 18 en el diario El Peruano)

Comentario a Asu mare

domingo, abril 21, 2013

Romances a la italiana (Comentario a Manual de amor)*


Un manual hablado donde se explica cómo afrontar cada etapa de los romances sirve de excusa para narrar cuatro enredadas historias de amor. Con un estilo que recuerda a esas delirantes comedias de episodios características de la península itálica, se da cuenta del cortejo terco de Tommaso, un joven desempleado, hacia Giulia, la niña de sus ojos; la crisis de pareja de Barbara y Marco, un matrimonio que ha caído en la rutina; las sacadas de vuelta mutua entre la prepotente policía Ornella y su marido carpintero; y por último cómo supera el abandono un desolado Godofredo, pediatra de profesión.

Las historias, presentadas como capítulos diferentes, se hilan muy bien entre sí. Las tramas más logradas son las dos iniciales, siendo la más floja la última. Fiel a la tradición del país por mostrar personajes exagerados y grotescos la cinta logra sus mejores momentos al retratar a unos enamorados de antología. El bueno para nada y obsesivo de Tomasso (Silvio Muccino) o el egoísta y esquizofrénico de Marco (Carlo Verdone) son dos buenos ejemplos de ellos.

Las escenas, llevadas al absurdo con buen sentido del humor, abundan a lo largo de la película. Incluso en el flojo episodio dedicado al pediatra hay una escena desternillante en la que intenta ocultarse del marido de su amante. Lástima que la última media hora pierda algo de ritmo y entregue un episodio desigual y poco coherente dedicado al abandono. Pero a pesar de ésta y una que otra crítica, es una cinta que garantiza la carcajada sin apelar al humor ramplón de tantos filmes hechos al montón.

Ficha técnica
Manual de amor (Italia) dirigida por Giovanni Veronesi
Actúan Carlo Verdone, Silvio Muccino, Luciana Littizzetto, Sergio Rubini, Jasmine Trinca, Monica Bellucci y Margherita Buy.

*Publicado el 10 de octubre del 2007 en El Peruano. En estos días está en cartelera la tercera parte.

lunes, abril 15, 2013

Éxito entre risas (Comentario a Asu Mare: La película)


Hace unos años, Carlos Alcántara estrenó con gran éxito el unipersonal Asu mare, en el que contaba entre bromas cómo fue su infancia en Mirones. La cinta del mismo nombre es una adaptación para el cine de ese espectáculo. Mezclando fragmentos del stand up con la dramatización de algunos episodios, se construye la historia de superación de un chico de barrio, Cachín, que enfrenta varias carencias antes de llegar a ser un artista exitoso.

El paso entre el unipersonal y la escenificación de la vida de Alcántara no siempre es fluido, pero cuando lo es se consiguen las mejores secuencias del filme. Pienso por ejemplo en la fiesta miraflorina en la que el joven Cachín se cuela y conoce a la mujer de su vida. Sin embargo, en otros pasajes, la irrupción de un registro distinto corta más la acción de lo que la potencia. Otro problema que encuentro es cierta tendencia aleccionadora, en especial en el recurso de la voz en off, que se percibe reiterativa.

También hay que decir que, a pesar de ser auspiciado el filme por varias empresas, salvo un par de escenas no se ha forzado la aparición de estos productos en la pantalla. Una cinta peruana sin grandes pretensiones más que divertir ligeramente. No es habitual, pero no está sola en esta brega. Recordemos a la muy correcta El guachimán.

Sin embargo, éste es un producto hecho para entretener, lo cual consigue con el apoyo del carisma de Alcántara - quien da vida a varios personajes - y por las bromas destinadas casi con exclusividad para el público local. Un humor autocomplaciente, con escasos momentos de crítica - el tema racial, tan presente en esta historia, no se llega a profundizar, por ejemplo - y una narración sencilla, son algunas de sus claves.

Ficha técnica
Asu mare
Dirige Ricardo Maldonado
Actúan Carlos Alcántara, Ana Cecilia Natteri, Gisela Ponce de León y Emilia Drago, entre otros.
Guión: Carlos Alcántara y Alfonso Santistevan.


lunes, marzo 11, 2013

Maremoto familiar (crítica a Lo imposible)

Basada en una historia real, "Lo imposible" narra las peripecias que tiene que pasar unos turistas para sobrevivir al tsunami que asoló a Tailandia hace casi diez años. Las primeras escenas nos muestran a los protagonistas, una familia modelo, llegando a una paradisiaca isla para disfrutar las vacaciones de fin de año. Temas cotidianos - la rebeldía adolescente del hijo mayor, las dudas laborales de los padres - son los únicos temas que turban la armonía hogareña. Hasta que llega el maretazo, forzando a los protagonistas a esforzarse por ponerse a salvo.

Lo visual es el aspecto mejor logrado de la cinta. Desde antes de la catástrofe, se aprecia cómo esta faceta es la que destaca. Por ejemplo, en la toma de la playa del hotel, hecha desde mar adentro, al ras del agua, sugiriendo el peligro que amenaza la tranquilidad. Sin embargo, también desde el inicio se revela el lado flojo de la película: los personajes.

Los diálogos son formulaicos, buscando subrayar la bonhomía de la familia. Más allá de si es - o se vuelve - verosímil la historia de pérdida y reunión, no hay en los cinco miembros de este clan atisbo para la duda o la malicia. Tal vez, por un breve momento, el hijo adolescente es el que se aleja del estereotipo, pero vuelve al redil casi de inmediato.

Las imágenes, apabullantes y en ocasiones crudas, hacen sentir lo indefenso del ser humano ante la naturaleza. Sin embargo, el guión es la deuda pendiente de este filme.

FICHA TÉCNICA
Lo imposible
Dirige Juan Antonio Bayona
Actúan Naomi Watts, Ewan McGregor, Tom Holland, Samuel Joslin, Oaklee Pendergast, Geraldine Chaplin, entre otros.
Naomi Watts fue nominada al Oscar a mejor actriz

domingo, marzo 10, 2013

Terapia de baile (crítica a Juegos del destino)

Pat (Bradley Cooper) ha pasado ocho meses en un hospital psiquiátrico por sus intempestivos cambios de humor. Tiene orden de restricción sobre su ex mujer que él continúa considerando su esposa. Regresa a la casa familiar, en donde su padre – un sobresaliente Robert de Niro – acaba de perder el trabajo y, en medio de múltiples manías, se dedica a apostar al equipo local. En ese ambiente de empleos precarios y desórdenes de comportamiento, el protagonista trata de enmendar su rumbo teniendo como norte su obsesivo deseo de rehacer su matrimonio.

Un día, en casa de su amigo Ronnie (John Ortiz), el único de su entorno que lleva una vida exitosa y “normal”, conoce a la cuñada de éste, Tiffany (Jennifer Lawrence), que también tiene serios trastornos de conducta acrecentados por su reciente viudez. Se inicia entre él y ella un tira y afloja esperado, girando, como excusa, alrededor de los entrenamientos para un difuso concurso de baile en el que ambos se han inscrito.

En cierta forma, la trama es una clásica historia de amor, pero llevada a un ambiente viciado, en el que cada personaje es un cúmulo de patologías. Es un retrato de la clase media baja de Estados Unidos con problemas para ascender, ambiente que el director ya había explorado en su destacable El luchador, pero ahora con el agravante de la crisis económica. Maniacos caminando en la línea entre la ilegalidad y la vida decente. El patriarca familiar es un ejemplo, impedido de ir a los estadios por su carácter violento, pero soñando en poner un negocio para que lo trabajen sus hijos.

Imperdible el diálogo entre Pat y Tiffany cuando recién se conocen, hablando animadamente de las pastillas que toman, mientras que sus anfitriones, el matrimonio perfecto, tienen problemas para conducir la conversación a otro tópico que no sean sus recientes compras. Se puede reprochar que en el tramo final se fuerza el Happy End de rigor. Pero es en este segmento en que se da una de las escenas más logradas: el baile del concurso. La coreografía de Pat y Tiffany – y en menor medida por sus “barra brava” que los alientan – grafica cómo este grupo con problemas de adaptación terminan creando sus propias reglas ante la mirada incrédula del resto.

FICHA TÉCNICA
Los juegos del destino  (Silver Linings Playbook)
Director por David O. Russell
Actúan Bradley Cooper, Jennifer Lawrence, Robert De Niro, Chris Tucker, John Ortiz y otros.
Nominada: A ocho premios, incluido a mejor director y mejor película. Logró dos, uno a mejor actriz para Lawrence. No se lo digan a nadie, pero era la que más me gustó de las nominadas a mejor cinta.

 

jueves, marzo 07, 2013

Django desencadenado: Cabalgando por Broomhilda

Tarantino, como antes hizo con el cine bélico, da ahora su personal interpretación del western. Django, un esclavo liberto (Jamie Foxx), busca rescatar a su esposa Broomhilda (Kerry Washington), que trabaja en la casa de un hacendado sureño de intempestivos cambios de humor (Leonardo DiCaprio). Cuenta con la ayuda de un cazarecompensas alemán (Christoph Waltz en un papel muy similar al que hizo en Bastardos sin gloria). Otro personaje importante es el del manipulador esclavo del terrateniente interpretado por por Samuel L. Jackson.






Como es habitual en sus cintas, son numerosas las referencias cinéfilas, transitando con soltura entre el Spaghetti Western, de bizarras historias, y las películas del Oeste más clásicas, de héroes cabalgando en una geografía agreste en busca de venganza. Curiosamente, los diálogos, una especialidad de Tarantino, no son tan redondos como en otras de sus cintas.
Aunque la historia, para mi gusto, tarda algo en coger ritmo, estamos ante una película notable. Visualmente tiene escenas de una belleza violenta, el héroe surgiendo del humo de una explosión o el algodón manchado de sangre, por ejemplo. Da la casualidad que este Django coincide en cartelera con otra cinta que también aborda el tema de la esclavitud en la misma época, Lincoln. A las dos se les puede cuestionar que diluyan el tema. En un caso por el peso de la pompa, en el otro, en la cinta de Tarantino, por el humo de las pistolas. Imperdible el encuentro entre Franco Nero - el Django original - con su "sucesor".
FICHA TÉCNICA
Dirige: Quentin Tarantino
Actúan: Jamie Foxx, Leonardo DiCaprio, Kerry Washington, Christoph Waltz y Samuel L. Jackson, entre otros.

lunes, febrero 25, 2013

Argo: El cine al rescate


Argo se basa en un hecho real, el escape de Irán de los primeros años del Ayatollah Jomeini en el poder de un grupo de norteamericanos. Un plan, diseñado por un agente de la CIA interpretado por el propio director Ben Affleck, busca sacar a este puñado de trabajadores de la embajada de Estados Unidos como si fueran parte del equipo de rodaje de una película de ciencia ficción de bajo presupuesto.

Se ha optado por darle una textura a las imágenes que recuerda a las de las cintas de fines de los setenta y comienzos de los ochenta, época de los sucesos narrados, recurso usado inteligentemente. También se ha echado mano a una banda sonora que remite a ese tiempo.

Pero hay un problema con la forma en que se plantea la historia. Aunque en las secuencias iniciales se hace un recuento crítico de la historia de Persia - el actual Irán - en el que se incluye las acciones de Estados Unidos apoyando al Sha, cae más de una vez de un evidente maniqueísmo.

Muy rápido sabemos quiénes son "los malos de la película". Pero no sólo son malos y sanguinarios, sino también torpes e ingenuos, capaces de perseguir un avión con una moto pretendiendo detenerlo. No hay, o casi no se notan, intentos de comprender al lado de los iraníes. Una película de trámite ágil, sin mucha complejidad, y que, más que servir para entender un momento de la historia, funciona más como metáfora sobre el Sétimo Arte y su relación con la realidad.
Ficha técnica
Argo
Dirige Ben Affleck.
Actúan: Ben Affleck, Bryan Cranston, John Goodman, Alan Arkin, Victor Garber y otros.

(Comentario publicado en el diario oficial El Peruano y en la Agencia de Noticias Andina antes de que esta cinta ganara tres premios Oscar, uno de ellos a mejor película)

jueves, enero 10, 2013

Una aventura extraordinaria: Navegando con tigres o retiro espiritual en el mar

Un escritor en busca de una aventura qué contar contacta con Piscine Molitor Patel, conocido simplemente como Pi, quien cuando muchacho sobrevivió varias semanas en el océano en un bote salvavidas. 


Con esta excusa se hace un recuento de la vida de este personaje, desde su nacimiento en la India francesa hasta el naufragio que lo marcó de por vida, episodio al que se le dedica la mayor parte del metraje.

Pi narra para el escritor su historia de sobrevivencia, acompañado solo de un tigre proveniente del zoológico familiar, insertando constantemente reflexiones de índole religiosa o espiritual. Ese tal vez sea su principal lastre, lo forzado y recurrente del tema de la fe a lo largo de la trama. Más aún, el pintoresquismo con el que se describe su infancia y adolescencia no llega a interferir con el relato principal. Pero por otro lado, esa travesía marina con el felino, desde el momento en que se salvan saltando casi en paralelo del barco en el que viajan al bote salvavidas, es la que proporciona mejores momentos.

Hay que destacar el buen uso que se hace del 3D, sin que sea una demostración gratuita de pirotecnia –aunque alguna secuencia esté al borde de serlo– y siempre al servicio de la historia. Asimismo, otro aspecto que revela la habilidad del director para narrar son las peripecias que el joven Pi debe emprender para salvar su pellejo en medio del mar.

La aventura, la sensación de peligro y soledad, recalcada en la imagen de un bote compartido por una fiera y un muchacho, son lo más interesante del filme.
Otro detalle importante es cómo un simple dato dado en las postrimerías de la cinta hace ver a la historia narrada desde un ángulo inesperado.

No obstante esta vuelta de tuerca final que replantea la historia, las referencias religiosas se siguen percibiendo forzadas –la discusión con Dios en medio de una tormenta en el último tramo de la cinta, por ejemplo, que recuerda a similar escena de Forrest Gump–. El balance, en línea general, es positivo y un ejemplo, como se dijo, de que el 3D puede ser usado con inteligencia.

Una aventura extraordinaria
Dirigida por Ang LeeActúan Suraj Sharma, Irrfan Khan, Tabu,  Adil Hussain, Gerard Depardieu y Rafe Spall. 

Publicado hoy en El Peruano

martes, octubre 09, 2012

Coliseo: Bailando por un sueño


Una carpa regentada por un par de ancianos que acoge espectáculos folclóricos, en especial el huaylash, está a punto de ser desalojada. El elenco de jóvenes artistas - capitaneados por Esperanza (Noelia Ramírez), joven criada por los dueños del local - decide participar en un concurso de baile para conseguir el dinero que evite la desaparición del lugar. A regañadientes, se les une Marcial (Luis Enrique Gastelú), nieto pródigo que les inculca la disciplina que sugiere su nombre para conseguir su meta.

Desde que se esboza la historia, la cinta se vuelve predecible y esquemática, intuyo que adrede con la idea de comunicar de forma inequívoca un mensaje. Esta apuesta a que el filme gira alrededor de los valores que se han planteado transmitir: el respeto por la tradición, la familia y el trabajo en equipo, el espíritu emprendedor, entre otros. No hay hecho que saque la trama de este cause, ni la ambigua relación entre Marcial, Esperanza y una bailarina del equipo rival.

Salvo por los antagonistas, el equipo tricampeón de Huaylash que ha optado por "modernizar" el baile, el mundo de la música folclórica es representado con bastante bonhomia e inocencia. A ello ayuda la acertada decisión de contar con un reparto mayoritariamente de actores no profesionales.

Sin embargo, hubiera sido interesante algo más de riesgo a la hora de plantear la historia. Por ejemplo, salvo el caso de Marcial, el resto de personajes no evolucionan y casi no experimentan conflictos. A esto se suman los diálogos en exceso ingenuos que en ocasiones rozan el humor involuntario y varias actuaciones que no llegan a ser convincentes. 

Ficha técnica
Coliseo - Los campeones
Dirige Alejandro Rossi Velasco
Actúan Luis Enrique Gastelú, Noelia Ramírez, Aristóteles Picho, Delfina Paredes y Jorge Rodríguez Paz

martes, septiembre 18, 2012

Un neoyorquino a la italiana


Woody Allen continúa con su ciclo de películas ambientadas en grandes ciudades europeas. El turno ahora es Roma, telón de fondo para cuatro historias cada una más delirante que la otra, algunas con subtramas. A grueso modo estas serían las de un oscuro burócrata se convierte en una celebridad de la nada (Roberto Benigni), un arquitecto famoso (Alec Baldwin) se encuentra con un joven que está a punto de repetir su historia de amor imposible, dos italianos de provincia recién casados llegan a la capital para perderse cada uno por su cuenta, y terminando un productor musical jubilado (el propio director) descubre que su futuro consuegro canta extraordinariamente bien en la ducha.

Se trata de una cinta hilarante, en el que Allen se aleja a voluntad un registro realista. Una narración fragmentada y por momentos caótica son otras dos cualidades de la cinta.

Las ficciones nunca se cruzan, a pesar de tener casi las mismas locaciones. Sin embargo, tienen más de un punto en común.

Uno es la reflexión que se da sobre el éxito y realización. Las cuatro historias abordan el tema de alguna forma, desde el cantante amateur a punto de dejar de serlo de la mano de un fracasado productor, hasta el par de novios provincianos confrontados con sus sueños en la gran ciudad, pasando por el emblemático don nadie hecho famoso y el triunfador que regresa sobre sus pasos para intentar cambiar su pasado.

Un momento memorable, la curiosa adaptación de Il pagliacci con un final imperdible.

Ficha técnica
A roma con Amor de Woody Allen
Actúan Woody Allen, Judy Davis, Alec Baldwin, Jesse Eisenberg, Ellen Page, Roberto Benigni, Penélope Cruz.

miércoles, agosto 29, 2012

Un Otelo en Gamarra


Cielo Oscuro, el primer largometraje de Joel Calero, gira entorno del tortuoso romance de Toño (Luis Cáceres), un pequeño empresario de Gamarra, con Natalia (Sofía Humala), una estudiante de actuación más joven que él.

El retrato del comerciante y su mundo es el más logrado, transmitiendo la adrenalina de las ventas y compras constantes. Sobre todo, al inicio de la cinta, en la que el celular de Toño suena casi sin pausa. En cambio, su contraparte queda sólo en esbozos, tal vez adrede.

Desde la primera escena, en la que el protagonista pide detalles a una prostituta sobre sus infidelidades para poder excitarse, se revela el morbo que siente éste por el placer de los demás. La escena de celos que hace ante su ex mujer, minutos más tarde, subraya esta característica.

Pero si los celos son el motor de Toño, en el caso de Natalia, hija no reconocida, es su conflicto con la figura paterna. En algún momento bromean los enamorados que es gracias al ausente padre que están juntos.
La película es una grata revelación en la que se ha cuidado hasta en darle personalidad en los roles secundarios. Un ejemplo es el del Chato (Pold Castello), compinche de Toño, que de aparente comparsa de su amigo se revela como su soporte.

Ficha técnica
Cielo Oscuro
Dirige Joel Calero
Actúan Luis Cáceres, Sofía Humala, Pold Castello, Mariella Zanetti y otros.

(Reseña publicada hoy en el diario El Peruano)

martes, junio 05, 2012

Madeleine Truel, la Schindler peruana


"Madeleine Truel, la heroína peruana de la Segunda Guerra Mundial", filme que salva del anonimato a una mártir de la resistencia francesa contra los nazis. Esta función, que sería en el Congreso de la República, es la segunda, pues hace un par de semanas se vio la cinta en París.

Luis Enrique Cam, director de esta película, explicó al diario El Peruano que el objetivo de la obra es difundir en el país la historia de un personaje olvidado que no duda en calificar como una Schindler peruana, en referencia a Oskar Schindler, famoso alemán que protegió la vida de innumerables judíos durante la Segunda Guerra mundial.


Vida heroica
Según la investigación de Cam, Madeleine Truel fue una peruana de origen galo que se enroló en la Resistencia Francesa como falsificadora de documentos. Gracias a su labor, militares aliados se infiltraron tras las líneas nazis a la vez que un número indeterminado de judíos lograba ponerse a buen resguardo.

Esta heroína de la lucha antifascista fue capturada por la Gestapo, siendo recluida y torturada en varios campos de concentración, muriendo en el de Sachsenhausen a pocas horas de la llegada de las tropas rusas.

Luis Enrique Cam resalta que Truel fue una católica practicante y su vida es un ejemplo a seguir que merece ser dada a conocer. Otro dato interesante que da es que su padre, Alexandre Truel, un francés asentado en el Perú, es considerado héroe por la Compañía de Bomberos Francia, pues falleció por consecuencia de heridas producidas al tratar controlar un incendio en el jirón de la Unión.

Cam confesó que tiene la idea de seguir esta veta de documentar el paso de peruanos de vidas ejemplares. Por ejemplo, ya tiene identificada la historia de un estudiante de medicina peruano en Alemania, quien al empezar la Gran Guerra, decide quedarse para retribuir con su ayuda a los necesitados del país que lo había acogido. Otro proyecto que tiene pendiente es un documental similar dedicado al tirador Edwin Vásquez, el único peruano que ha ganado una medalla de oro en una olimpiada.