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martes, noviembre 22, 2011

QEPD Leo Bacteria (1974/2011)

Del facebook de Ernesto Heidersdorf
Por Petit Thouars, mi avenida favorita no hay otra igual
Pestaña

LA MUERTE..el cerrar los ojos..la no existencia...no mas pollos muertos en el merkado..no mas pedofilia...no mas ejercito..no mas pobreza..no mas depresion...SOLO CERRAR LOS OJOS Y NO RESPIRAR..teman cristianos..los ateos no le tememos a la muerte...al kontrario es excitante su posibilidad.
Publicado por Leo Bacteria en su facebook

Leo Bacteria, figura representativa de la escena musical peruana y líder del grupo electropop Pestaña, falleció este fin de semana. Artistas como Miguel Costas (ex Siniestro Total) o Rosa Costas Peón (Aerolíneas Federales) de España, o Adri Vainilla, su compañera en las bandas Pestaña y Paladar, han expresado su dolor por esta partida. Asimismo, se supo que dejó varios proyectos pendientes.


Leo Bacteria – nombre artístico de Leonardo del Castillo – se hizo conocido en la escena underground local desde mediados de los noventa con grupos como M.D.A. o Insumisión que cultivaban variantes del noise. Sus últimas bandas fueron Pestaña y Paladar. También se le recuerda por su labor de difusión musical, al haber sido promotor de varias antologías y de la llegada al Perú de grupos emblemáticos como Aviador Dro y Aerolíneas Federales.


En memoria
Adri Vainilla comentó que la noticia de la muerte de Leo Bacteria la sorprendió el domingo en Arequipa, cuando terminaba el rodaje de Ana de los Ángeles, cinta en la que actúa. Ella recuerda que nunca quiso dejar Pestaña, a pesar de las varias diferencias que tuvieron.


Mencionó que se mantenían en contacto y que la última vez que hablaron fue la semana pasada cuando él le pidió comentar unos cuentos suyos. Confiesa con cariño que era difícil trabajar con él, pero “no era malo, solo estaba algo loco”. Agregó que extrañará compartir escenarios con él.


Desde España, a través de las redes sociales, han llegado muestras de condolencia por esta temprana partida. Las más significativas son las de los miembros de Aerolíneas Federales, grupo de culto de los años 80 y que, después de una para de más de una década, se volvió a reunir debido a las insistencias del músico peruano.


Miguel Costas, cantante del grupo y ex integrante de Siniestro Total, escribió que “vivía para lo que más amaba: la música”. “Se había puesto el nombre de Leo para cumplir sus sueños, y sin medios económicos, ni campañas de marketing, ni falsedades consiguió lo imposible”, agregó.


Rosa Costas, otra integrante de Aerolíneas Federales, afirmó que Leo Bacteria era “una persona maravillosa que compartió con nosotros una fantástica semana llena de experiencias increíbles”.


Tareas pendientes
Leo Bacteria dejó material inédito. No solamente canciones sino también cuentos. Hace poco había publicado el cuento “Patricia y yo” a través de un blog. El poeta John Martínez, quien le sirvió de corrector, comenta que tiene en su poder un texto de mayor extensión con una suerte de continuación de la historia. “En ese material se nota el espíritu de Leo, con toda la vehemencia que él tenía”, opina Martínez. Indica que buscará con algunos amigos hacer una plaqueta – edición de tiraje reducido – con ese material en honor al artista.
Por otro lado, Ernesto Zumaeta, miembro de la productora Latigazo, donde trabajaba Leo Bacteria, informó que un proyecto que estaba por concretarse era la grabación de un tema del artista peruano interpretado por Aerolíneas Federales.


Mi recuerdo de Leo Bacteria
Hace algo más de un año, en la antesala del concierto de La Monja Enana en La Noche de Barranco, un flaco con gorra y lentes subió al escenario y se puso a cantar un tema dedicado a la avenida de sus amores: Petit Thouars.

Esa fue la primera vez que veía a Pestaña. Desde hace unos años ya no soy asiduo a conciertos de rock peruano como era de soltero y sin hijos. Estaba desconectado de lo nuevo que se hacía y desconocía esta aventura musical. Me sorprendió ver la performance de Leo – primero solo y después acompañado – con una propuesta tan distinta a lo que yo conocía o recordaba de la escena local.


Recuerdo que esa misma noche estuve buceando en la web para saber más de ese grupo. Un poco por que el concierto de La Monja Enana estuvo, para mi gusto, espectacular y quería revivir, aunque sea con su telonero, parte del encanto de esa noche. Pero también porque me había impactado esa propuesta de electropop con letras de aparente ingenuidad.

Colgué algo en mi facebook y allí descubrí algo que adicional: lo polarizante que podía ser el grupo. Bromas sobre sus letras y comentarios sobre ese gusto en particular no se hicieron esperar.


Tiempo después, debido a mi empleo de periodista, tuve cierto trato con él por su empeño en traer grupos y promocionar sus nuevas creaciones. No lo recuerdo de los años noventa, mal haría en comentar sobre sus otros grupos. Pero en una vieja agenda encontré su número con la seña de Leonardo Bacteria, Insumisión. De cualquier forma, la última década del siglo XX es una época un poco borrosa para mí.


Pero más allá de lo vehemente que él podía ser para algunas cosas, tuvimos un trato cordial. Siempre le voy a estar agradecido que me haya permitido colar en el ensayo de Aerolíneas Federales junto a mi hija – tal vez la fan más pequeña del grupo gallego. Hicimos, recuerdo, la previa al concierto de La Honorable Sociedad, junto a mis patas Julio Montero y Jean Paul Ramírez. Esa noche me dio, ironías de la vida, algunas pistas sobre su Por Petit Thouars sentados en un banco de la avenida Arequipa.


Algo que no se puede olvidar era su pasión por la música. Sus comentarios eran – acertados o no – categóricos, y su dominio de caleturas impresionante. Nunca entendí por qué no trascendió su trabajo más allá de un círculo reducido. Lo último que supe de él era que estaba entusiasmado con su proyecto literario. Aunque no éramos amigos cercanos, me pidió que lo leyera y se lo comentara. Unos días antes de su muerte me llamó para que le diera qué tal me parecía su texto. No quiero echarme la parte, estoy seguro que en esos días llamó a muchos más. Fue una conversa rápida, marcada por las horas de cierre del diario, en la que le di al vuelo mis impresiones y en las que le llegué a invitar un café para conversar con más tranquilidad. Un café que quedará pendiente.

Otros enlaces
Entrevista
Perfil

viernes, septiembre 30, 2011

Nevermind de Nirvana: Adolescencia eterna

El 24 de setiembre de 1991 un grupo desconocido que tocaba en la ciudad de Seattle lanzaba al mercado su segundo álbum. Ni su disquera ni ellos mismos tenían mucha fe en la repercusión que pudiera tener esa producción. Pocos meses después, los temas de ese larga duración desplazaban al mismísimo Michael Jackson, el llamado rey del Pop, de las listas de más pedidos.

A comienzos de 1992 ya los amantes del rock de todo el orbe se habían familiarizado con el nombre del grupo – Nirvana – y, como mínimo, reconocían un par de canciones de su álbum Nevermind. El video de la canción Smell like teen spirit era de los más solicitados. Las declaraciones que Kurt Cobain, el líder de la agrupación, diera empezaron a tener tanta cobertura como las de las figuras más famosas del circuito comercial. Pero, ¿quiénes eran estas estrellas recién llegadas al firmamento musical?

El estilo de Nirvana no era el que se acostumbraba a escuchar en las radios. Las listas de éxitos las dominaban, en la fecha de lanzamiento, artistas como Paula Abdul, C + C Music Factory y Mariah Carey, compartiendo espacio de forma excepcional, con bandas como R.E.M. o E.M.F.

Formados en las canteras del rock alternativo, tenían como ídolos a grupos poco conocidos por el público masivo como Pixies o Melvins. Su anterior entrega discográfica, Bleach, transitaba por ritmos cercanos al punk y al hard core, logrando una acogida ínfima en el mercado. Sin embargo, con Nevermind, con un sonido ligeramente más melódico, cosecharon lo que ningún otro grupo de su estilo esperaba.


Su éxito le abrió la puerta de la difusión masiva a agrupaciones que tenían similares motivaciones. En cadenas de videos como MTV fue frecuente encontrarse con Pearl Jam o Red Hot Chili Peppers, Smashing Pumpkins – grupos que, dicho sea de paso, recién llegaron para tocar en el Perú en los últimos meses. Una frase atribuida a uno de los integrantes de Nirvana dice que la década de los 80 acabó cuando salió el Nevermind al mercado. Y mucho de eso hay.


Pero el éxito al que no aspiraban afectó más a Kurt Cobain, el cerebro y rostro de la banda. Demasiada exposición a la que no estaba preparado, sumado a sus aficiones a las drogas, lo fue empujando a una espiral autodestructiva que terminaría con su suicidio en 1994. Pero entre su ascenso al estrellato y su muerte, tuvo tiempo para dejarnos otras joyas musicales más.

viernes, junio 10, 2011

No hay edad para el rock

Mikel Erenxtum, miembro del recordado grupo ochentero Duncan Dhu, vuelve al Perú para tocar en el Scencia de La Molina el primero de julio. A pocas semanas de su concierto, conversamos con él.


¿A qué cree que se deba que la generación de rockeros surgida en la década de 1980 aún tenga vigencia?
–En concreto, en España sucedió una especie de explosión. Nunca antes hubo tantas libertades, tantos grupos, tantas estaciones de radio. Fue una eclosión importante, la primera vez. Las siguientes no tuvieron tanto impacto.
Usted se inició en una época en que aún había vinilos. Ahora se está pasando del CD al mp3. ¿Cómo ve el futuro de la industria de la música?
–Digamos que no son buenos tiempos para la música. La industria, tal como la hemos conocido, está tocando fondo. Debemos buscar nuevas maneras para sacar el coche adelante. Estamos en una etapa de transición. Lo veo un poco pesimista.
En su reciente disco interpretas un tema de Diego Vasallo y esta semana cantas con él en un concierto. ¿Puede haber una reagrupación de Duncan Dhu?
–No, estamos por caminos separados. Lo que pasa es que a veces se cruzan y estamos haciendo propuestas similares. Además, nos apetece compartir escenarios. Vamos a interpretar cada uno sus canciones. No es Duncan Dhu, exactamente. Es un experimento nuevo.
¿Cómo ve la música latinoamericana actual?
–Antes eran muy pocas cosas las que llegaba a España. Algunas cosas me gustan más, y otras menos, como es natural. Lo que sí es cierto que hay una movida importante, sobre todo de rock. Cada vez se les escucha más. Antes España exportaba más, ahora importamos más de lo que vendemos.
¿Cómo seguir en el rock después de tanto tiempo?
–No sé si se relaciona el rock con la juventud. En todo caso con la juventud de espíritu. Yo me siento con las mismas ganas y energía de hacer música de cuando empecé. Los años pasan, pero sólo para sumar, no restan.
Las vivencias cambiarán un poco.
–Hombre, antes era un chaval y ahora soy padre de familia. Todo eso te cambia tu forma de ver la vida. Pero no creo que haya edad para el rock.
¿Cómo es que surgen artistas en el País Vasco, región donde existe polarización por el tema indepentista, grupos como Duncan Dhu y la Oreja de van Gogh, que escapan en sus temas a este ambiente?
–Tampoco es tan enconado como lo pintan. Además, los grupos que mencionas son de San Sebastián, que siempre ha sido un oasis dentro del país. La situación ya no es tan así. Las cosas ya están bastante calmadas.

jueves, junio 02, 2011

El electro pop diferente






Un grupo de la escena local que desata encendidas pasiones – a favor y en contra – es Pestaña. Su propuesta combina música electrónica en distintas variantes con letras llenas de ironía. Esta semana han presentado su nuevo disco, “Yo no me enamoro doce veces por disco”. Conversamos con su cantante y líder Leo Bacteria.

¿Cómo de formar Insumisión, que es música más fuerte, pasa a Pestaña?
- Pestaña nace porque ya estábamos cansados de Insumisión. Queríamos hacer algo distinto. Queríamos hacer algo más distinto. A mí siempre me había gustado el pop tipo The Sacados, Ace of Base, Mecano. Cayó en nuestras manos un disco de Aerolíneas Federales, Tomando Tierra, y pensé “hay que hacer algo como ellos”. Eso fue en un primer instante, porque luego la cosa se volvió más electrónica. La cosa ha ido cambiando, mutando.

Algo que llama la atención de Pestaña es que, a pesar de su rollo sobre electroestupidez o tontipop, sus letras son elaboradas.- Las letras del grupo es algo que nos tomamos en serio, a pesar de que sea difícil de creer. Pensamos que hacemos letras interesantes, que quieran decir algo. Rompemos con el rollo del pop vacío que sólo habla de amor. La gente que piensa que es estúpido, nos generaliza por un tema que se llama “Tu maleta”, pero esa es una canción entre muchas que no quisimos decir nada. En otras decimos bastantes cosas. No nos pueden juzgar por una canción. El rollo del grupo es hacer algo cómico, pero con algo detrás.
Tú hablas de Pestaña en plural. Al final, ¿Pestaña eres tú o son más?- Yo siempre le he huido al tema de los solistas. Yo no he querido ser Leonardo Bacteria y nada más. Siempre he tenido una banda. En Insumisión era claro que era solista con músicos que apoyaban, porque así se planteó desde un inicio. Pero en Pestaña no. Cada persona que ha entrado ha dado lo que ha podido. Los hombres siempre han compuesto. Las chicas no, pero han puesto bastante de su parte. Al final las cosas se han dado, y ahora estoy solo con alguien que me apoye. Ahora no me pongo a pensar cual es el futuro del grupo. Vamos a ver qué pasa.
¿Por qué hay tanta rotación de miembros en Pestaña?- Todos los miembros de la banda se han ido. No es que yo haya botado a alguno. Siempre los problemas han sido con Adriana (Adri Vainilla), con quien ha habido discusiones. Siempre al final nos volvíamos a juntar porque queríamos hacer música. Pero ya cuando juegas a dos proyectos, y le das prioridad al otro que es lo que ella está haciendo, y no quieres ni ensayar para grabar un disco, no se puede tener una banda.
Noto que hay cierto prejuicio hacia Pestaña. ¿Por qué crees que se da?- Yo lo tengo claro. Es obvio que nos conoce mucha gente, que nuestros discos funcionan, pero también que no logramos entrar en otros circuitos como la televisión. No sé por qué somos incómodos. Ves grupos que no tienen ni la mitad de la convocatoria nuestra y siempre los verás allí. A nosotros siempre nos han discriminado. Es algo que me da bastante cólera, porque tenemos un techo del que no podemos salir.






miércoles, mayo 25, 2011

Rock sin etiquetas

Hace poco está circulando “Camarada”, disco debut de la banda Armada. Aunque esta agrupación tiene apenas dos años junta, sus integrantes tienen un largo recorrido en la escena musical. Tres de ellos – Luis Sanguinetti, Aldo Toledo y Adrián Arguedas – han formado parte en diferentes momentos de Leuzemia, un ícono del rock alternativo local. Sanguinetti, por su parte ha participado de Sor Obscena y de Dolores Delirio. A ellos se suma Janio Cuadros, ex guitarrista de Mortem, referente del metal peruano.
Ellos señalan que beben de diferentes influencias que van desde el new wave, el dark, progresivo y el metal, incluyendo hasta música andina. Sin embargo, consideran que sus temas recogen los elementos necesarios de cada tradición de forma natural.
No se encasillan en un género, pero siguen una propuesta. “Somos un grupo de rock con las clásicas canciones de tres minutos”, precisa Luis Sanguinetti. Prueba de ello es su disco, en el que la decena de temas que lo componen se pueden escuchar en poco más de media hora.
Las letras son de autoría de Sanguinetti, mientras que la música corresponde a Aldo Toledo más el aporte de los demás miembros. El compositor añade que aborda asuntos personales. Por ejemplo, Camarada, que da nombre al disco, lejos de tocar la política como se podría pensar, se inspira en la relación que tuvo con su padre y en lo que éste le podría decir ahora. Confiesan que tienen varias canciones más pendientes de ser grabadas, pero que por el momento están moviendo esta primera incursión.

jueves, mayo 05, 2011

La otra movida

En los años 80 se hizo popular en las radios peruanas grupos de la llamada movida madrileña. Pero más allá de la capital española hubo grupos que también supieron tener seguidores por estos lares. Uno de ellos es Aerolíneas Federales de Galicia, que hacían pop con toques de punk y letras hilarantes. Ellos se presentan por primera vez en el Perú este 17 de mayo. Como un adelanto, Luis Santamarina, integrante del grupo, nos responde estas preguntas con el humor típico de sus canciones.

Ustedes se vuelven a reunir luego de una buena cantidad de años. ¿Qué tal la experiencia de enfrentarse con canciones compuestas décadas atrás?
- Algunas se han dejado dominar sin oponer resistencia. A otras las hemos tenido que atacar y golpear sin piedad, con los inevitables daños y secuelas que las han dejado en bastante mal estado, je, je…

¿El paso del tiempo les ha hecho variar la valoración de sus temas?
- En aquel tiempo pensábamos que eran canciones buenísimas pero tal vez musicalmente mediocres. Hoy en día pensamos que son canciones musicalmente mediocres pero buenísimas.

Un componente importante en las letras de Aerolíneas Federales es el humor. ¿Cómo lo manejaban al momento de hacer las canciones?
- Directamente nos manejaba él a nosotros, se apoderaba de nuestra inspiración y así salían las canciones, Miguel solía también acompañarse de un buen bocadillo de salchichón. No se nos pasaba por la cabeza componer una canción sin sentido del humor.

¿Cuando se iniciaron se imaginaban que grupos gallegos como Aerolíneas Federales y Siniestro Total llegaran a tener tanta acogida y fans fuera de España?
- Por supuesto, es pura lógica pues los gallegos (de Galicia) somos la civilización que realmente hemos dominado el mundo de forma silenciosa, estamos establecidos en los 5 continentes desde hace más de 60 años…

En el Perú en la primera mitad de los años 80 un grupo - Delirios Krónicos - hizo un cover de un tema suyo. ¿Es el primero que le hicieron fuera de España o hay otros más de esa primera época?
- Pues no sabíamos lo de ese grupo pero nos gustaron mucho las versiones del tributo que se hizo hace pocos años ahí desde Perú.

En este tiempo en que han estado ensayando, ¿ha surgido algún nuevo tema?
- ¡No tuvimos tiempo!

¿Qué grupos actuales escuchan?
- Bueno, siempre hemos escuchado de todo… no se puede vivir sin música.

Datos
Estarán presentes todos los integrantes originales de la banda: Rosa Costas, Silvino Diaz,Luis Santamarina, Coral Alonso y Miguel Costas.
Este último también fue la voz representativa de Siniestro Total, el grupo español más conocido del ambiente punk.


miércoles, febrero 16, 2011

Regreso subterráneo

Hace alrededor de dos décadas desapareció Eutanasia, una de las bandas más representativas del rock subterráneo. Sus integrantes partieron a diferentes países del extranjero para continuar sus andanzas. Hace poco, Quique Eutanasia, el cantante, estuvo de visita en Lima. Aprovechamos la oportunidad para hablar con él. Para setiembre de este año volverán a escenarios. Los esperamos.
¿Cuáles son sus principales recuerdos de la movida subte?
- Hay buenos y malos recuerdos, como todo en la vida. Los más punzantes que tengo son los últimos tiempos de los ochenta, en la que la gente se empieza a sentir más comprometida. Lo lamentable de ese tiempo era que nadie quería asumir responsabilidades. Había demasiados coqueteos con ciertas ideologías bastante radicales, y que nosotros como banda optamos por otra. Nosotros llevábamos más la línea del socialismo libertario, para entender un poco más el supuesto anarquismo que se pregonaba en esa época. Gente mayor que nosotros estaba en otro mundo preocupada más en mejor tocar.
¿Dejó escuela la movida subte?
- No. Esta vez que he estado más tiempo en Lima, me invitaron a participar en conciertos y me gustó porque volví a ver a amigos cercanos. Pero en general, no lo he visto. Es lamentable porque habiendo tanta infraestructura y más alternativas. A pesar de tener todos los medios al alcance, nadie hace nada. Será que la juventud es demasiado nihilista o aburrida, o simplemente sólo quiere llenarse de guita y estar en un vacilón eterno. Las bandas suenan igual. Lo que he visto que están más por el intelectualismo barato o por el virtualismo en la música, qué última guitarra tienen, antes en preocuparse de qué van a decir. Postura no hay ninguna, solo pose. Es un poco aburrido, es hora que cambie un poco.
¿En los ochenta qué música escuchaban?
- Nosotros como banda nos autodenominábamos punk. La movida subte – nunca fue un movimiento – había muchos que sólo querían hacer guita y pasar el tiempo. En ese tiempo había de todo. Era un conglomerado de músicos, pintores, escritores, vagos, folkloristas.
Curioso que los subterráneos rescataran antes que nadie a Los Saicos.
- Claro, ahora son conocidos en todo el mundo. Se llama que son los padres de la rama fuerte del rock, la vertiente dura del rock sicodélico. La canción Demolición que interpretamos ya era conocido. Lo conocía por mi padre que tenía el disco. Después la vi tocar en vivo por Kola Rock, y después Leuzemia con sus integrantes originales en el 85. En el 87decidimos tocar de nuevo el tema pero cambiándole un poco el texto. Y pego bastante, tanto que alguna gente de los 80 lo recordaba con nuestra letra.
¿Se puede repetir una experiencia como la movida subte ahora?
- Una propuesta similar siempre estará en pie. Claro que el contexto es otro. Yo veo un Perú más estable. Claro que antes es incomparable con los toques de queda. Mientras que existan ese tipo de injusticias e indiferencias que tiene la sociedad peruana, llena de envidias e hipocresías, creo que pegaría un arte con una postura más fuerte. Sobre todo para la gente joven. Los jóvenes de ahora son más nihilistas. Tienen todo a la mano y no hacen un culo. Se preocupan en su página de facebook y en guerritas más que mover cosas.

lunes, enero 24, 2011

Debate poético

A fines del año pasado, José Carlos Yrigoyen y Carlos Bucco Torres Rotondo publicaron el libro Poesía en rock. Conversando sobre esta obra con Rubén Quiroz, éste me comentó su incomodidad ante un pie de página dedicado a los neobarrocos. Las frases de su molestia se encuentra en la página 137 y copio con todo el pie de página para entender en contexto.


Al pensar en la poesía de José Morales Saravia (Lima, 1954), uno recuerda la respuesta de Sergio Leone sobre si él era el padre del spaghetti western: “Es cierto, soy el padre, pero de un montón de hijos de puta”. Siguiendo esa idea, Morales sería el papá de los neobarrocos de la poesía peruana última, subgénero que nos ha legado un elevado número de bluffs cuya retórica no llega a esconder casi nunca la clamorosa falta de ideas de sus autores. Sin embargo, Morales, al igual que Leone, es un extraordinario poeta que ha logrado en su obra una afortunada fusión de barroquismo, naturalismo y clasicismo, lo sufi cientemente poderosa como para considerarlo uno de los escasos marginales de valor entre los no inscritos en la poesía conversacional hegemónica de estos años. Ha publicado Cactáceas (1979), Zancudas (1983) y Oceánidas (2006).




Dando vueltas sobre cómo difundir las dos posturas en desacuerdo sobre los neobarrocos, se llegó a la idea de juntarse los tres involucrados en terreno neutral y discutir sobre el tema. El resultado de esta conversa lo pueden ver en estos videos.










El universo nos inspira

Uno de los grupos más singulares de la escena española de los ochenta, Aviador Dro, está por aterrizar en Lima por segunda vez. La cita es este jueves en la discoteca Vocé de Lince. Previo a su aterrizaje, conversamos con el líder de la banda, Servando Carvallar.

¿El futuro imaginado por Aviador Dro de inicios de los ochenta se parece al mundo actual?
- En aquella época hablábamos del "Banco Mundial de Datos", de las descargas de música y películas a través de ese Banco, de la unificación de Europa y la desaparición de la Unión Soviética y la futura Crisis Financiera. Hay mucho de aquel futuro en nuestros días. Prácticamente todos nuestros discursos de entonces tienen más sentido hoy que entonces. La capacidad revolucionaria de la Ciencia se demuestra día a día con fenómenos como Wikileaks o los movimientos antiglobalización.

Hace tres décadas surgió el grupo. ¿Cómo mantener fresca su propuesta?
- Escuchamos mucha música de ahora mismo. Cosas como Micachu, Chew Lips o These New Puritans. Apreciar lo que hacen los demás es fundamental para crecer y mantener el interés por seguir haciendo nuevas canciones. También leemos Ciencia de Divulgación. El Universo siempre nos sorprende e inspira. Por último leer periódicos, noticias, información económica. El arte solo tiene sentido si refleja la realidad y la difunde, transformada, distorsionada o explicada. Esto no es solamente lo que nos hace mantener nuestra propuesta fresca sino que nos permite sentirnos vivos.

Las letras del grupo son bastante irónicas y se notan trabajadas. Características que también se notan en sus manifiestos ¿Cómo es su proceso de creación?
- Empezamos en los años 70 haciendo fanzines literarios y, cuando surgió el Punk, nos dimos cuenta de que aquel era el vehículo perfecto para nuestros planteamientos. Primero fue el texto y luego la música. En cierta medida eso se mantiene hoy en día. Primero surge una idea, un concepto, frases y luego la música que lo defiende.

En alguna entrevista leí que opinaban que el tecno actual no era conciente de sí mismo. ¿Les incomoda que se haya banalizado esta corriente musical?
- Creemos que el contenido es tan importante como la forma. En los 90, el house, las Rave y la cultura hedonista fagocitó la escena electrónica. Pero creo que en los últimos años las propuestas musicales son muy interesantes. Y la electrónica es solo una de ellas. Poderosa porque acompaña los tiempos en que vivimos.

Se dice que el único escritor de ciencia ficción del siglo XIX que sigue vigente es H.G. Wells porque ninguna de sus predicciones se ha hecho realidad. ¿Qué opinan?
- Wells era un visionario. En cierta medida "la máquina del tiempo" refleja a la perfección el transcurso de la historia y el peso de las diferencias sociales al tiempo que criticaba esas mismas diferencias. Hoy las diferencias sociales siguen siendo enormes. Los ricos son cada vez más ricos y la pobreza se extiende. Incluso cuando el fracaso del sistema capitalista se hace tan evidente como en la actual crisis financiera mundial el propio sistema sobrevive porque la corrupción, el feudalismo bancario y la avaricia imperan en el mundo. Se nos vende el siglo XXI como si hubiera progreso social pero es una falacia. Estamos en manos de 500 familias que controlan el 50% del PIB mundial y eso se intuía en la obra de Wells y sigue estando vigente.

¿Qué expectativas para esta nueva visita a Lima?
- Hacemos un repaso de unas dos horas a toda nuestra carrera. Tocamos temas de todos nuestros álbumes y la practica totalidad de nuestros "éxitos". La reincorporación de Mario Gil, Genocyber F15, (Paraiso, La Mode), contribuye a que la banda sea la más solida de todas las formaciones. Esperamos reencontrarnos con nuestros fans y volver a intercambiar información en forma de baile y sudor. Una especie fascinante de intercambio de archivos altamente energético. Creo que va a ser divertido.

viernes, enero 07, 2011

Me aman, me odian



La internet ha dado al espectáculo varios personajes. Un caso peruano es el de Adri Vainilla, quien fue enrolada como cantante en Pestaña, grupo referente del electro local. Con ellos ha teloneado a artistas como Chimo Bayo o Christina Rosenvinge y fue de gira por Argentina. Ahora, anuncia, sin abandonar Pestaña, el inicio de su carrera solista.
Se le conoce más por tu imagen de internet. Pero entre broma y broma, siempre comenta de grupos poco conocidos, mostrando cultura musical.
–O sea, es porque me encanta la música de los ochenta, en especial la española. El pata con el que canto en Pestaña, Leonardo Bacteria, sabe mucho de eso y me enseñó. Me gusta mucho, aunque ahora estoy haciendo otra cosa con mi proyecto solista. Pero igual reconozco su influencia, porque yo no compongo. Yo soy la imagen que me creé.
¿Le desagrada que le conozcan más por su imagen que por su proyecto musical?
–Lo que pasa es que al entrar en Pestaña, sabía que en algún momento me iba a ir del grupo. Con el que hago eso se lleva mal con todos los músicos de Lima. Yo no quería que me conocieran como Adri Pestaña. Por eso creé el personaje en Facebook, y de la nada empezó a crecer, crecer, crecer. Todo el mundo se divierte con lo que hago. Me odian y me aman. Es un cague de risa. Lo hice para que cuando haga música, ya ser alguien. Pero hoy me conocen más por Adri Vainilla, que por lo que voy a hacer ahora. Tengo que invertir la cosa.
¿Cuál es su propuesta como solista? ¿Los cover de Thalía?
–Esas cosas son caseras. Quiero hacer pop, algo producido pero sincero. Que todas las canciones sean diferentes. Siempre he ido por diversos lados y no quiero encasillarme con algo. Porque necesito abarcarlo todo. No me gusta la música por género sino por grupo. Me gusta hacer todo.
¿Qué es lo que vamos a encontrar en su concierto debut?
–Queremos que se plasme mi imagen en el escenario. Tuve un concierto en el que canté sola, pero no fue así. Ahora, queremos algo más producido. Voy a cantar mis temas y luego habrá una fiesta que se llamará "Stereosexual", el nombre de mi disco.
¿Los temas que interpretarás son suyos?
–No. Son de Alessandra Robertson y de Julio Andrade, hijo del cantante del mismo nombre. Pero algunas son mis letras. Me gusta escribir, pero no compongo, no toco instrumentos. Pero todo pasa por mis manos.
¿Qué tal la experiencia en Argentina?
–Bravaza. Allá, a la gente sí le gusta lo que tocamos. O sea, de verdad la vive. Acá es un grupo pequeño que escucha electro, y cuando lo hace, siempre critica, porque la gente es así. Lo que no entiende, lo critica, y no sabe algo nuevo. Son como ganado, pero no todos.
¿Hay prejuicio ante la propuesta de Pestaña?
–Sí. Siempre se cae en ese prejuicio, ese odio, ante grupos más pequeños. Porque hay mucha envidia. Cuando ves que a Libido le va a bien, dices "¿por qué le va así si hace música mala?, porque se ha comercializado". Normal, que se comercialice. Se lo merecerá. Yo creo que lo mejor es ser sincero y que se venda. Por eso debo hacer algo sola.
Foto: Juan Carlos Guzmán / El Peruano

lunes, noviembre 29, 2010

Versos eléctricos

El poeta José Carlos Yrigoyen y el narrador Carlos Torres Rotondo están por publicar Poesía en rock. En este libro exploran los lazos que unen este género musical con algunos de los más importantes escritores nacionales.
¿Cómo surgió este proyecto?
- (Carlos Torres)
En reuniones en mi casa con Arturo Higa, Francisco Melgar, Alfredo Villar y Sebastián Pimentel en el verano del 2000. Hablábamos de rock y poesía, y comenzamos a descubrir a varios poetas que tenían un aliento rockero. En el 2006, viviendo en Madrid, hice una ponencia sobre este tema, en la que José Carlos me ayudó bastante. Poco después surgió la idea de hacer un libro al alimón.
- (José Carlos Yrigoyen) Fueron un año de entrevistas a todos los poetas que nos dan su testimonio. Algunas de ellas en sus casas. La experiencia con cada uno fue distinta. Desde cómo viven ahora, cómo los ha tratado el destino. Hay mucha nostalgia y también desencanto.
- (CT) Son como estallidos libertarios.
El libro tiene dos aportes. Por un lado, el testimonial. Por el otro, reunir a los artistas por el telón de fondo musical de sus creaciones. Coméntenos sobre esto último.
- (CT)
El tema de las generaciones fue algo que vimos estudiando poesía peruana. Ahora bien, la poesía siempre tiene un componente musical, rítmico. En el caso particular de nuestro país, es paralelo que hubiera influencia de la literatura norteamericana en los cincuenta y el rock sea el telón de fondo de varias rebeliones. Es ese ambiente el que está en el libro.
- (JCY) Cuando estábamos definiendo el título, descartamos “Poesía y rock peruano” por que es falso. No existe una conexión total, simbiosis entre poesía y rock peruano, son intersecciones. No se pueden ver a grandes rasgos leyendo poesía peruana, que haya unidad total. Pero cuando escarbas en la historia, te das cuenta que hay relaciones subterráneas, oscuras, que van dando una sincronía a ambas. Sobre todo desde el grupo poético Estación reunida en el 66.
- (CT) En el conocimiento académico se busca encajonar, clasificar. Nuestra opción teórica es más bien trazar diagonales. Obviamente, nos hemos basado en trabajos académicos, pero teníamos otra intención.
Ustedes hablan de la influencia del rock en la poesía peruana. ¿Pero se da de escritores importantes que escapen a ella?
- (CT) Por supuesto. Para empezar, Watanabe en los setenta.
- (JCY) En realidad, la poesía y el rock tienen momentos en el 66 y en los ochenta en el que la relación entre bandas y autores es muy fuerte. Una intención deliberada de rockear en poesía. No digo que después no la haya, pero por una cuestión de calidad y contexto es menos interesante.
Cuéntenos sobre la experiencia de recabar los testimonios.
- (CT) Hay testimonios anecdóticos para bien, y hay testimonios anecdóticos para mal. Y para mal no lo vamos a decir. Para bien, me gustaron mucho las entrevistas con Jorge Pimentel y Oscar Málaga. Con Roger Santivañez también. Lo curioso de las entrevistas es que hubo de todo: personales, por chat, correo electrónico.
- (JCY) Entre las mejores entrevistas que he hecho en mi vida está Jorge Pimentel. Tiene una narrativa oral que es tan notable como su poesía, y en realidad las dos tienen algo que ver. Eloy Jauregui también es una entrevista más precisa y con mejor memoria de este libro. Jaurequi y Santivañez tienen una memoria espectacular. Creo que sin ellos, el libro hubiera perdido muchos datos como los cismas de Hora Zero.

miércoles, noviembre 24, 2010

Canto subterráneo

En la década de 1990, mientras las radios locales transmitían pop, salsa o technocumbia, un puñado de personas se resistía a los gustos masivos y seguía fiel a un género surgido una década atrás: el rock subterráneo. Sobre este colectivo trata Incendiar la ciudad, novela de Julio Durán que se editó artesanalmente en el 2002 y que cuya versión más formal acaba de llegar a librerías junto con la selección de relatos La forma del mal.

El artista, cantante y guitarrista de Los Lanzallamas, cuenta que le atraía retratar esa movida de la que formó parte. Menciona que algo que le atrajo de la escena rockera subterránea era la percepción de ser parte de un grupo humano sin jerarquías. “”Me atraía la fuerza de la mancha, a pesar de no estar en los medios y ser pequeña”, agrega.


Guitarras callejeras
En los años en los que ambienta sus ficciones nacía la tercera hornada de bandas de rock subterráneo. El espíritu, aunque contestatario, ya no era igual al de la década anterior. Por eso Julio Durán persiguió en sus textos atrapar ese hálito rebelde que se estaba acabando. “Trato de dar un testimonio de esa época, en los primeros años de los 90”. Pero puntualiza que no trata de calcar la realidad ni ser exacto con los hechos que le inspiran.


Indica que la movida subterránea que conoció era un espacio donde no sólo se hacían conciertos. También se discutían de libros, se gozaba apreciando murales y otras manifestaciones artísticas y en la que los temas sociales eran recurrentemente abordados. Gracias a estas variopintas inquietudes es que Durán leyó a autores que, confiesa, fueron decisivos para que se animara a escribir. Uno de ellos, recalca, fue Jean Paul Sarte y su novela La nausea.


El artista adelanta que no quiere encasillarse. Planea para sus próximas entregas escribir textos sobre temas que atañen a la adultez, como la paternidad, el abandono y las relaciones de pareja.
Foto en las puertas del Averno, Quilca. Tomada de aquí

jueves, junio 11, 2009

Tradición eléctrica

  • Publican estudio sobre la primera movida roquera del Perú y sus orígenes
  • Asegura que no sólo fue el gobierno de Velasco el que acabó con escena de los setenta

En el recordado blog Zona de Noticias aparecieron hace un tiempo unas interesantes crónicas sobre el rock peruano. El autor de esos textos, el escritor Carlos Torres, está a punto de publicar Demoler. Un viaje personal por la primera escena del rock en el Perú. 1957-1975.
¿Por qué le interesaste en la historia del rock peruano habiendo otros movimientos musicales más arraigados?
- Esta investigación no me la ha pagado nadie. La he hecho porque me ha gustado. La primera escena del rock en el Perú es una escena de un altísimo nivel musical. Eso es algo reconocido internacionalmente, pero recién se está tomando en cuenta aquí por un círculo muy pequeño. Gran parte de los problemas que hubo en los ochenta y sigue habiendo es la falta de una tradición roquera sistematizada. Si no tienes una tradición, no puedes dialogar con ella. Para responderte rápido, por qué rock y no chicha, es que a mí me gusta el rock.
¿La chicha se la deja a su hermano, el sociólogo Santiago Alfaro Rotondo?
- Mi hermano está más interesado en eso. A mí también me interesa como género, pero no hasta el punto que sí me interesa el rock.
¿A qué le atribuye que se haya ignorado tanto tiempo a la sicodelia peruana?
- Es que sí le han hecho caso. Ha habido reediciones en Estados Unidos, Europa, pero no aquí. ¿Por qué no le han hecho caso? En primer lugar, hubo un hiato fuerte entre el 75 y el 83, un periodo de pausa en el que el rock volvió a las catacumbas. En los ochenta no hubo una continuidad. Fue algo que se ha ido descubriendo poco a poco.
Se dice que por Velasco se murió el rock peruano en los setenta.
- Es una verdad parcial. Pero también en el mundo hubo un agotamiento de la contracultura clásica como generación. En parte, también es que los músicos que estaban acostumbrados al apoyo de las disqueras y la televisión se quedaron solos, y no tenían una cultura de “hazlo tú mismo”. Pocos tomaron la música como carrera.
¿Es falso que el rock en el Perú haya sido de elite al inicio?
- Los primeros grupos roqueros en el Perú surgen en el Callao y Miraflores en el 57. Luego, en el 65, cuando empieza a crearse un circuito surge en distritos como Lince, Pueblo Libre, Jesús María, barrios por el estilo, más Miraflores. Ahora bien, había grupos de una clase social alta, Mads, Traffic Sound, como otros que venían de sectores populares. El más emblemático es el de los Yorks, gente del Rímac, La Victoria, etc. Es más, el cantante es pescador de Ancón y obrero de la fábrica Nicolini. El rock recorrió desde la clase media alta a la media baja, pero al final hubo elitismo por lo que al final desaparece.
¿Es chauvinismo decir que Los Saicos son los padres del punk?
- Los Saicos tienen un sonido similar que salen ese mismo año y que están distreibuidos alrededor del mundo. Los Seeds en Los Ángeles, los Monks de Hamburgo, los Sonics de Seattle y Los Saicos de Lince, son grupos que en el año 65 que sin haberse escuchado entre si, tienen un sonido más crudo, más garajero. Los Saicos no son creadores del punk porque el punk es una etiqueta. Este grupo es la gran excepción de haber tenido una influencia permanente debido a la escena subterránea.

Dato
Su padre Carlos Torres Requena fue músico del mítico grupo sesentero Dr. Wheat.

Algo más
El libro Demoler. Un viaje personal por la primera escena del rock en el Perú. 1975-1975, vendrá acompañado de un cd con temas de la época.

Sumilla
Carlos Torres Rotondo es también autor de la novela Nuestros años salvajes.

jueves, octubre 02, 2008

Por qué detesto a los Beatles

En defensa del mal gusto

Tal vez el título de este post – el primero que hago en exclusiva para mi blog – sea un poco exagerado y arbitrario. No es que deteste a los fab four de una manera fundamentalista. Simplemente mi acercamiento a ellos no ha sido igual de agradable que la que he tenido con otros grupos de rock. Por ejemplo, Rolling Stones, para no ir muy lejos en el tiempo y de barrio. Pero quizás lo peor de mi experiencia con los Beatles no sean ellos, sino sus fans.

Me explico. Mi primer contacto con los Beatles fue a través de mis padres. Ellos, con todo el cariño del mundo, intentaron inculcarme algunos valores y gustos que ellos consideraban los correctos. Mi afición a la música criolla[1], la pasión por la lectura y mi amor por cierta escuadra porteña que pasa por un transitorio mal momento derivan casi directamente de ellos. Pero algunas labores de propaganda dentro del hogar no funcionaron del todo bien. Mis padres, que crecieron en medio de la efervescencia por los Beatles, me repitieron como un mantra que John, Paul, Ringo y el otro que no me acuerdo eran los mejores músicos de todos los tiempos, que el rock llegó a su punto más sublime cuando ellos tocaron juntos, y que todo lo demás era repetición de ellos, y toda repetición es ofensa.

Por una extraña razón, este axioma musical, que lo he escuchado a lo largo de toda mi vida en boca de las más disímiles personas con aire de perdonavidas, no me ha llegado a convencer. Mis razones, si es que la tengo, son sólo subjetivas, personales, infantiles si se quiere. No es que Love me do me parezca un asco ante un tema de Scorpions o Enrique Iglesias – primo de Jair, creo – por mencionar artistas que no me gustan. Pero me siento abrumado ante tanta gente repitiendo lo mismo. Más que abrumado, acosado.

Me cuesta explicar qué tiene de malo la música de estos cuatro liverpuleños como para que no me entusiasme. Un fan suyo, que nunca falta, me dirá que no hay nada de malo en sus canciones, que el malo es mi oído. Sí, pues, de seguro. Tengo mal gusto. Pero qué a gusto me siento con mi gusto, déjenme decirles. ¿Conformista? Pues no lo creo. Me gusta buscar, rebuscar, bucear entre recomendaciones, pistear, hasta dar con los grupos que me agraden. Pero nunca han sido los Beatles[2].

Yo recuerdo cuando, hace miles de años, empecé a coleccionar cintas mal grabadas y uno que otro disco. Otros adolescentes como yo se iniciaban también con los mismos menesteres. Por azares del destino, los otros imberbes proyectos de coleccionistas que se especializaron en Beatles y que tenía la desdicha de cruzármelos hablaban con tal soberbia sobre música que resucitaron con poco esfuerzo mis traumas infantiles, esa especie de pataleta melómana destinada a mis padres.

En esa época no me importaba si el álbum blanco era el súmmum de lo ya no ya rockero, yo prefería escuchar a Julio Montero desgañitarse cantando “seis cuatro, sesenticuatro, muertos en Ayacucho, bingo, bingo” con Delirios Krónicos. Y aún ahora, cuando escucho mis viejos casets de grupos subtes (¿dónde estás, Salón Dada, que no te encuentro?), no echo de menos las virtuosas composiciones de Lennon y mancha. Es más, oírlos a los cuatro de Liverpool es como oír la lluvia para mí. Lo considero cercano al ruido de fondo, que no mueve ninguna fibra interna, no genera una emoción fuerte que me haga saltar. Lo único que me genera es temor. Sí, temor. Temor a que un sabelotodo se acerque y me diga “eso que suena es lo mejor que se ha hecho en toda la historia del rock y de la música en general”. Cuando llegan esos fan barra brava del oído refinado, dan ganas de decirle “sí, claro que sé que son el mejor grupo de rock. Yo también leo wikipedia”. Debe haber algo satánico en los temas del Abbey Road que numerosos fans de estos ingleses se sienten tan arrogantes como si fueran sus mismos ídolos. Así no son todos los beatlemaniacos, supongo. Pero bien que lo disimulan.

Hace poco, un viejo amigo sintió lástima de mi gusto musical por confesar mi poco aprecio por los Beatles. Otro amigo me citó a Borges para convencerme de la pérdida de tiempo que significaba oír al Grupo 5 en detrimento de bandas de rock como R.E.M. Pues la verdad que les agradezco sus recomendaciones de todo corazón. Como buen melómano, escucho los consejos con cariño. Por allí que hay un dato que me interesa seguirle la pista. Pero si quieren levantar la aguja de mi tornamesa y ponerme un vinilo que no he escogido y desechar el que he puesto, les digo “un momentito”. Las dos únicas personas que están autorizadas a alterarme mi espacio sonoro vital son mi hija y mi sobrina (bienvenida Hanna Montana, fuera Beatles). Si tengo mal gusto, tengo mal gusto, y punto. Es mi defecto. Posiblemente lo pueda superar con terapia. Pero en este momento de mi vida, la verdad como que no me apetece.

[1] Una curiosidad. A mi padre le encantan los valses y demás ritmos criollos. Pero nunca le agradó ni la voz ni las canciones de Chabuca Granda. Cuando me interesé por este tipo de música pasó que a mí tampoco me enamoró esta artista. ¿Serán los genes? ¿El medio ambiente?

[2] Quizás sea poco consecuente admitirlo, pero algunos “clones” de ellos me agradan. Dave Clark Five, Oasis, gente así. La vida es así, no la he inventado yo.

miércoles, diciembre 13, 2006

El regreso del inca del rock


Contraataque. Cachuca y Los Mojarras traen de vuelta el ritmo de El Agustino

Músico graba disco después de ocho años de silencio
Nuevos temas se podrán bajar gratis de Internet

Leyenda: Cachuca dixit. “Si Christian Meier sale calato, ¿por qué yo no?”
Foto: Pedro Cárdenas

Un rumor llegó a nuestra redacción. Los Mojarras, el emblemático grupo de El Agustino, volvía a grabar después de casi una década de silencio. Fuimos a confirmar la buena nueva, y para alegría de sus fans, era cierta. El combo liderado por Cachuca alista nueva placa titulada, en homenaje a Héctor Lavoe, “Calle luna, calle rock”.
Como se recordará, a mediados de los noventa Los Mojarras, un grupo de roqueros de forjados en las calles de El Agustino, irrumpieron en las radios peruanas con una propuesta novedosa. Temas suyos como “Triciclo Perú”, “Sarita Colonia”, “Nostalgia provinciana”, en la ronca voz de Cachucha, hablaban de un país en constante cambio. Pero desde su placa Todos contra la pared del 98 se le había perdido el rastro a esta apreciada banda.
Ahora, impulsados y financiados por César Urbina, un amigo suyo, Cachuca y compañía regresan a los estudios de grabación. El vocalista comenta que estos nuevos temas se colgarán próximamente en Internet para quien quiera bajarlos gratis. “Es mejor trabajar sin la presión de la disquera”, confiesa. Otro atractivo es que, al igual que el clásico primer disco “Sarita Colonia”, éste es producido por Wicho García (Narcosis, Mar de Copas).
Arte urbano
Los Mojarras, en su mayor época de gloria, llegaron a firmar para un sello internacional. Durante ese tiempo estaban comprometidos a sacar un disco al año. Sin embargo, el líder de la banda considera que ahora están mejor, componiendo cuando se quiere sin pensar en obligaciones.
Cachuca, también conocido como Hernán Condori, vive consagrado a lo que más le gusta hacer: la música. Atrás dejó varios oficios como vendedor de fierros o taxista. Sólo le interesa hacer canciones y tocar donde se pueda por el placer de hacerlo.
Asegura que la fama lo hace trastabillar a uno, por lo que él ha intentado ser fiel a sus raíces. “Nunca cambié de casa ni cuando éramos populares en la radio. ¿Acaso los grupos de Miraflores se mudan a El Agustino cuando triunfan?”.
El cantante comenta que después de esta entrega planea sacar un cd para julio de 2007. Este disco contendría temas en homenaje a diferentes lugares del Perú y que ha compuesto a partir de sus numerosas giras por el interior. Los hinchas de Los Mojarras estaremos a la espera.
Víctor Humareda y las radios
Un tema que le significa mucho a Cachuca es Humareda, el cual está dedicado al genial pintor de La Parada. Según recuerda, a Víctor Humareda lo conoció cuando era adolescente e iba por Tacora a vender fierros para “parar la olla”. Cuando empezó con el negocio de la música, una de sus primeras canciones fue inspirada en la imagen del artista plástico. Sin embargo, las radios se opusieron a programarla pues creían que “Humareda” era una forma de referirse a la droga.
Cifras
8 años sin grabar han estado Los Mojarras
13 nuevos temas contendrá Calle Luna, Calle Rock.
2000 canciones propias afirma tener como repertorio inédito

Dato
Alguna gente le ha comentado a Cachuca que “Catalepsia”, un hit de Los Mojarras de comienzos de los 90, es muy similar a la más reciente “Kalifornication” de los estadounidenses Red Hot Chilli Pepper. El vocalista toma con humor la coincidencia.