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lunes, mayo 16, 2011

Shakespeare en minúscula

Romeo y Julieta, tal vez la pieza más conocida de William Shakespeare, ha servido de inspiración para innumerables películas. Algunas, como la ganadora del Oscar Shakespeare enamorado o la reciente Cartas a Julieta, recurren al prestigio de este clásico romance para justificar una trama anodina. Por suerte, no todas las adaptaciones siguen este camino y se puede encontrar con filmes originales como Gnomeo y Julieta.
La historia de los dos enamorados de familias rivales se traslada al universo de unos adornos de dos jardines vecinos, enemistados a muerte igual que sus dueños. Se trata de una adaptación muy libre, en clave de humor, de las cuitas de amor de esta pareja, pero que sigue a su manera una estructura similar de giros dramáticos y personajes enfrentados. El director, que ha colaborado con la franquicia Shrek, no cae en el vicio al que tiende esta serie de tergiversar el modelo original hasta hacerlo irreconocible.
Aunque se trate de una animación, no es una película pensada sólo para niños. Algunos gags y referencias varias están ideados más para el disfrute de los mayores – la banda sonora de Elton John, por ejemplo.
La cinta sufre cierto bajón después de la mitad de transcurrida, volviéndose repetitiva y melosa. Sin embargo, conforme se acerca el final, retoma la senda del inicio con gracia. No será una película redonda, pero bien merece una oportunidad. Un momento imperdible: el galán de cerámica, inspirado en Romeo, diciéndole a William Shakespeare, ante la inminencia de su final trágico, que todo lo que ha escrito es basura.


Ficha técnica
Gnomeo y Julieta
Dirige Kelly Asbury


jueves, marzo 17, 2011

Un camaleón no puede huir de su destino

El director Gore Verbinski es conocido principalmente por la serie Piratas del Caribe. En esas películas recreaba con cierta gracia la tradición de bucaneros e historias de mar presentes en infinidad de novelas y filmes. En Rango,su primera incursión a la animación, ha sido el turno de los western.
Su protagonista, un camaleón obsesionado con el cine y el mundo espectáculo que vive en una pecera como mascota, se ve de improviso perdido en el desierto. Arriba a un desolado pueblo de ratas, topos y demás alimañas que anda urgido de un héroe: él. Convertido en improvisado comisario emprende la aventura de salvar a sus anfitriones de la sequía. Unas lechuzas mariachis cantan cada cierto tramo las peripecias del espontáneo vaquero, aportando una cuota extra de humor.
La narración de la historia es ágil, sin que esto signifique que se sacrifique complejidad para adaptarse al público infantil. Se parodia con ironía y gracia varios estereotipos presentes en las cintas de cowboys, incluidos el romance con la aguerrida pueblerina o el recorrido tema de la modernidad como ocaso de tiempos más gloriosos.
Un punto a su favor son las referencias a cintas clásicas, en especial del spaghetti western, en varias de sus escenas. Ecos de El bueno, el malo y el feo o D’Jango se perciben en diversos momentos.
La odisea de Rango es en cierta forma una reflexión sobre la búsqueda del camino propio y el afán por cumplir los sueños. El título de esta reseña recoge una expresión usada más de una vez en la cinta: nadie puede escapar de su destino.
Pero esta pesquisa existencial no es impedimento para que se trate de una película ligera, apta para ser compartida y sobre todo disfrutada por niños y grandes. Tal vez no llegue a ser tan lograda como las hechas por el estudio Pixar pero no les queda muy a la zaga.

Ficha técnica
Rango de Gore Verbinski

lunes, julio 05, 2010

El Cascanueces de la era digital

Luego de las dos excelentes entregas de Toy Story - cintas que son referencia obligada en cuanto a animación de los últimos años - se hacía difícil que esta franquicia continuara sin perder frescura. Pero la última película de la serie está a la altura de sus predecesoras.


Los años han pasado. Ahora Andy, el niño dueño del astronauta Buzz, el vaquero Woody y demás juguetes, ha crecido y está a punto de dejar su casa por la universidad. El futuro de la troupe está en peligro. ¿Ir a la basura o al desván? ¿Hay otra alternativa?


Como en las anteriores ocasiones, la premisa es sólo la excusa para una serie de aventuras en las que se pone a prueba la amistad mientras se hacen una y mil citas a la cultura popular. Se pueden rastrear desde referencias a relatos de terror hasta películas apocalípticas, sin dejar de ser una trama coherente. Imperdible el "cameo" a Totoro, entrañable personaje del maestro del género Hayao Miyazaki.


Como han apuntado varios, en esta tercera parte, más allá de lo vertiginoso de la historia, el tono se vuelve más melancólico. Temas como el abandono, el rechazo o sobre todo el difícil trance de dejar la infancia atrás son abordados. El final, aparentemente feliz, marcará el término definitivo de una época para Andy y sus peculiares amigos.


La cinta es un buen ejemplo que la tecnología y las buenas historias no están peleadas. Aunque suene trillado, la película es una interesante alternativa de diversión para grandes y chicos. Una recomendación: llegar temprano. Como es habitual en las cintas de Pixar, como antesala de Toy Story 3 hay un corto animado. El que se ha incluido es particularmente bello e ingenioso.


Ficha técnica

Toy Story 3

Dirige Lee Unkrich

Producen Pixar y Disney