Mostrando las entradas con la etiqueta animación. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta animación. Mostrar todas las entradas

jueves, enero 26, 2012

Cuando el periodismo es lo más cercano a Indiana Jones


Tintín, un joven periodista, se ve involucrado en una serie de correrías en pos de un quimérico tesoro. En el trayecto entabla amistad con el capitán Haddock y se viven diversas trepidantes persecuciones y peleas.
Adaptar un personaje entrañable, creado para un público menor de otra época, significa varios retos a superar. En qué medida serle fiel y en qué aspectos sacarle la vuelta al modelo original es uno de los principales. En esta versión en 3D de Tintín, un clásico del cómic europeo, se sabe sortear estos inconvenientes.

Por el lado visual, es indiscutible que se ha sacado provecho de lo que la tecnología actual brinda. Se ha mantenido en cierta forma la estética de cada personaje pero adecuándolos al formato. En ese sentido, es significativo el arranque de la cinta. Un pintor al paso le hace un retrato a Tintín: una caricatura.

Es importante este gag porque da una pista importante del tono de la narración. La ironía no abandonará la película. Frases como “hay cosas peores que la sobriedad” o “descuide, una vez entrevisté a un piloto” momentos antes de despegar un aeroplano, son muestras de un guión inteligente que no subestima a su público.

Pero junto al humor, tampoco la acción está ausente. El ritmo es incesante, haciendo difícil distraerse. Un detalle que varios han notado es que no existen casi fundidos a negro en la cinta. Para cambiar de una  locación a otra, se juega con las imágenes de forma sugerente, saltando cualquier posibilidad de pausa.

Sin embargo, una deficiencia que se le puede observar es que no hay mucha profundidad en los personajes, en especial en el héroe. Son seres de una sola dimensión – valga la ironía para una cinta 3D – que no tienen conflictos. El único que tiene una mayor espesura humana, por llamarla de alguna manera, es la del capitán Haddock. Él es un ebrio, por momentos dubitativo, por momentos desbordante de valentía. No es el prototipo del héroe virtuoso, y por eso hace buen contrapunto con el bienintencionado Tintín. Una cinta muy apreciable que, inexplicablemente, ha sido descartada en la competencia a Oscar por mejor película animada. Misterios de la Academia que no resuelve ni Tintín.

Ficha técnica
Las aventuras de Tintín
Dirige Steven Spielberg

lunes, mayo 16, 2011

Shakespeare en minúscula

Romeo y Julieta, tal vez la pieza más conocida de William Shakespeare, ha servido de inspiración para innumerables películas. Algunas, como la ganadora del Oscar Shakespeare enamorado o la reciente Cartas a Julieta, recurren al prestigio de este clásico romance para justificar una trama anodina. Por suerte, no todas las adaptaciones siguen este camino y se puede encontrar con filmes originales como Gnomeo y Julieta.
La historia de los dos enamorados de familias rivales se traslada al universo de unos adornos de dos jardines vecinos, enemistados a muerte igual que sus dueños. Se trata de una adaptación muy libre, en clave de humor, de las cuitas de amor de esta pareja, pero que sigue a su manera una estructura similar de giros dramáticos y personajes enfrentados. El director, que ha colaborado con la franquicia Shrek, no cae en el vicio al que tiende esta serie de tergiversar el modelo original hasta hacerlo irreconocible.
Aunque se trate de una animación, no es una película pensada sólo para niños. Algunos gags y referencias varias están ideados más para el disfrute de los mayores – la banda sonora de Elton John, por ejemplo.
La cinta sufre cierto bajón después de la mitad de transcurrida, volviéndose repetitiva y melosa. Sin embargo, conforme se acerca el final, retoma la senda del inicio con gracia. No será una película redonda, pero bien merece una oportunidad. Un momento imperdible: el galán de cerámica, inspirado en Romeo, diciéndole a William Shakespeare, ante la inminencia de su final trágico, que todo lo que ha escrito es basura.


Ficha técnica
Gnomeo y Julieta
Dirige Kelly Asbury


lunes, julio 05, 2010

El Cascanueces de la era digital

Luego de las dos excelentes entregas de Toy Story - cintas que son referencia obligada en cuanto a animación de los últimos años - se hacía difícil que esta franquicia continuara sin perder frescura. Pero la última película de la serie está a la altura de sus predecesoras.


Los años han pasado. Ahora Andy, el niño dueño del astronauta Buzz, el vaquero Woody y demás juguetes, ha crecido y está a punto de dejar su casa por la universidad. El futuro de la troupe está en peligro. ¿Ir a la basura o al desván? ¿Hay otra alternativa?


Como en las anteriores ocasiones, la premisa es sólo la excusa para una serie de aventuras en las que se pone a prueba la amistad mientras se hacen una y mil citas a la cultura popular. Se pueden rastrear desde referencias a relatos de terror hasta películas apocalípticas, sin dejar de ser una trama coherente. Imperdible el "cameo" a Totoro, entrañable personaje del maestro del género Hayao Miyazaki.


Como han apuntado varios, en esta tercera parte, más allá de lo vertiginoso de la historia, el tono se vuelve más melancólico. Temas como el abandono, el rechazo o sobre todo el difícil trance de dejar la infancia atrás son abordados. El final, aparentemente feliz, marcará el término definitivo de una época para Andy y sus peculiares amigos.


La cinta es un buen ejemplo que la tecnología y las buenas historias no están peleadas. Aunque suene trillado, la película es una interesante alternativa de diversión para grandes y chicos. Una recomendación: llegar temprano. Como es habitual en las cintas de Pixar, como antesala de Toy Story 3 hay un corto animado. El que se ha incluido es particularmente bello e ingenioso.


Ficha técnica

Toy Story 3

Dirige Lee Unkrich

Producen Pixar y Disney