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martes, julio 05, 2011

Zahi Hawass: Machu Picchu está al nivel de la tumba de Tutankamon

El sitio arqueológico de Machu Picchu es parte del patrimonio cultural de la humanidad. Así lo subrayó Zahi Hawass, ministro de antigüedades de Egipto, quien no dudó en comparar con los lugares más conocidos de su país. De acuerdo al célebre arqueólogo, conocido por su lucha por la repatriación del patrimonio cultural a sus lugares de origen, el descubrimiento del santuario inca representó para el mundo lo mismo que el hallazgo de la tumba de Tutankamon.
El estudioso mencionó, además, que el regreso de las piezas halladas por Hiram Bingham es un símbolo que es posible emprender batallas por la restauración de los tesoros culturales en sus países originarios. Estas breves declaraciones las dio a la salida de la inauguración de la Conferencia sobre cooperación internacional para la protección y repatriación del patrimonio cultural en la Cancillería, cita en la que brindó el discurso inaugural.
En su exposición se explayó sobre el valor del regreso de la colección de Machu Picchu indicando que ello honra a los peruanos. El funcionario egipcio comentó que el lugar de objetos así son los museos públicos, pues deben servir para educar a la gente sobre su pasado.
Aprovechó la oportunidad para mencionar un caso emblemático para su nación que es el del busto de Nefertiti. Este se encuentra en la actualidad en Berlín, pero el ministro egipcio confió en que pueda ser exhibido en el futuro en su país. Recalcó que esa famosa estatua “y otros objetos deben regresar donde pertenecen legalmente”.
Zahi Hawass comentó que es un deber proteger la herencia cultural para preservarlas para las futuras generaciones. Subrayó que es justo bregar por el retorno del material arqueológico y que es por ello que su país tiene más de 90 convenios suscritos con igual número de naciones – entre ellas el Perú – acordando ello. Asimismo, se mostró dispuesto a compartir su experiencia en este tema con los estados que lo requieran.

jueves, junio 30, 2011

Luis Lumbreras: “Machu Picchu es nuestro equivalente a las pirámides”

El estudioso Luis Lumbreras, uno de los más reconocidos arqueólogos vigentes del Perú, explica el relieve de Machu Picchu.
¿Cuál es la razón de la importancia de este santuario para la historia peruana?
- Machu Picchu representa algo equivalente para el Perú a lo que son las pirámides para Egipto. Es el monumento, hasta donde las investigaciones han avanzado, mandado a construir por el primer emperador que tuvo el Tahuantinsuyo – Pachacuti – y dónde aparentemente él fue conservado después de muerto. Es un gran mausoleo como hay en el mundo asiático y africano. En el caso nuestro, nosotros no tenemos estos grandes monumentos. ¿Dónde estaban las momias de los incas? Sabemos que se exponían en el Koricancha pero nada más. Las investigaciones nos indican que Machu Picchu era un gran monasterio donde se le rendía culto.
¿Si era tan importante Machu Picchu por qué no se le dio importancia hasta la llegada de Bingham?
- Nosotros los peruanos escondimos todo cuando los españoles comenzaron a arrasar. En 1542 optaron por oponerse al invasor. Como resultado se fueron a Vilcabamba hasta 1572. Esta campaña quitó a los incas de los sitios donde estaban reposando sus restos. Las momias fueron escondidas. Los españoles perdieron las huellas de donde podían encontrarlas. Vaciaron los lugares donde había oro y riqueza, entre ellos Machu Picchu. El lugar que encuentra Binghan no es ni el retrato de lo que pudo ser en su momento. Hay evidencia que había instalaciones como el Koricancha con oro en las paredes que se perdieron a lo largo de dos o tres siglos. Incluso allí había una imagen en oro del inca de acuerdo a lo que narró su nieta. En Machu Picchu sólo quedaron las paredes.
¿La importancia de Hiram Bingham es haberlo puesto en relieve para la comunidad científica?
- Yo consideró que tiene alcances importantes Bingham, al que no sé por qué razón hay mucha gente no lo quiere. Fue un explorador de carácter científico. Venía de la cátedra de historia y venía tras la ruta de Bolívar. Pero le indujeron a buscar sobre los incas rebeldes. Pensó que Machu Picchu era la ciudad donde estos se encontraban. Por eso tituló uno de sus libros como la ciudad perdida de los incas y ha llevado a muchos a creer esto. Pero no es una ciudad.
¿En este marco de celebración, adquiere mayor relieve la devolución de las piezas?
- Hay que salir de la mezquindad de quitarle el mérito del descubrimiento a Hiram Bingham. Eso me parece una gran tontería. Él tiene dos aspectos del descubrimiento. Uno es el descubrimiento científico. Es decir entregó un elemento del conocimiento del mundo andino incaico a la comunidad científica mundial. Con Bingham trabaja un grupo de profesionales como geólogos, antropólogos, botánicos, etc. El otro es el descubrimiento mediático. Machu Picchu es conocido al mundo entero gracias a que estaba asociado a una de las revistas de mayor circulación del mundo, la National Geographic. Es uno de los primeros monumentos americanos que se difunden a nivel mundial. Es impresionante, un bombardeo mediático desde 1911. Es importante que se reconozca eso independientemente de todos los cuestionamientos que se puedan hacer a la figura de Bingham.

“Machu Picchu es un lugar espectacularmente vistoso. No es un simple lugar. Es un stio con una naturaleza y paisaje muy generoso. Pero al mismo tiempo es un lugar planificado. No está hecho al aire”.

viernes, julio 28, 2006

Choquequirao: Ciudad en las nubes

Las visitas a Choquequirao han aumentado de 50 anuales a comienzos de década a casi siete mil en el año 2005

La ceja de selva del departamento de Cusco es una zona agreste que oculta varias riquezas arqueológicas. Choquequirao, una de las más representativas, es recuperada para el disfrute de las nuevas generaciones.





Viajar a Choquequirao no es fácil. Cachora y Kiuñalla, los pueblos más cercanos, se hallan a unos cuantos días de caminata de distancia del complejo arqueológico. La otra alternativa, viajar por helicóptero, sólo está reservada para actos oficiales y emergencias. Sin embargo, hace veinte años era mucho más complicado, y lo que podía apreciarse era muy poco.

En 1986, el Plan Copesco, organismo estatal encargado de la inversión para el turismo, propone un proyecto de restauración y puesta en valor de esta ciudadela inca. Desde esa fecha, se ha avanzado mucho.

Para empezar, los viajeros a los que les provoca venir ya pueden apreciar los vestigios arqueológicos cuidados y restaurados, y no las piedras cubiertas de maleza que había antes.

Tras la maleza
El director ejecutivo de Copesco, Jorge Chávez, comenta que la refracción de Choquequirao tuvo mayor impulso desde 2002, fecha en que el Perú y Francia suscribieron un acuerdo de canje de deuda por inversión en desarrollo. Lo pactado fue emplear cinco millones de euros en este complejo arqueológico. De esta cifra se han gastado hasta el momento alrededor de once millones de nuevos soles.

Las tareas incluyen el desbroce del área monumental, la instalación de ciertos servicios básicos y la reparación de las construcciones incaicas. También se mejoraron los caminos rurales que comunican la ciudadela con los poblados de Cachora y Kiuñalla. Como consecuencia, las visitas a Choquequirao aumentaron de 60 personas al año a comienzos de esta década a casi siete mil en 2005.

Según estudios, la red vial del Tahuantinsuyo permitía viajar a pie de Choquequirao a Cusco en solo cinco días y a Machu Picchu, en dos. Sin embargo, el Capaq Ñan o Camino Inca entre el complejo y las otras urbes se encuentra derruido en su mayor parte. “No se sabe cuánto tiempo necesitemos para dejarlo operativo de nuevo”, se lamenta Miguel Yepes, arquitecto de Copesco.

A pesar de estos inconvenientes, algunos turistas que encontramos en nuestro paso por el complejo nos relataban que parte del atractivo era el reto que significaba llegar. Dan y Ariel, dos jóvenes israelíes, contaban que nunca habían tenido que hacer una caminata tan exigente como ésta. Ambos se mostraban felices de haber llegado y aseguraban que la travesía valía la pena.

De todas maneras, la puesta en valor impulsada por Copesco incluye que en un futuro cercano estos visitantes puedan tener acceso a espacios con unos cuantos servicios mínimos. Por ejemplo, áreas destinadas a campamento, sitios de venta de comida y hasta conexión con Internet.

Historia de altura

El arqueólogo cusqueño Zenobio Valencia, uno de los responsables del trabajo de puesta en valor del complejo, cuenta que en la zona circundante se hallaron hasta setenta sitios de interés. Las 28 mil hectáreas de zona reservada pertenecen a una agreste ceja de selva, lo que dificulta más las labores de conservación.
Valencia explica que Choquequirao formaba con Machu Picchu y Vilcabamba un triángulo de ciudades incas de avanzada en la Selva.

“La importancia estratégica que tenía este complejo es la minería que se desarrollaba en los alrededores. Dicho sea de paso, la extracción de metales se ha desarrollado en las cercanías hasta mediados de la década de 1990”.

Otro detalle que relata el arqueólogo es la influencia Chachapoyas en algunas de las construcciones. “Posiblemente, se trate de mitimaes que fueron trasladados para colonizar esta zona selvática”. Se tiene noticias de esta urbe, ubicada a más de tres mil metros de altura sobre el nivel del mar, desde al menos 1710. En ese año llegó por la zona el español Juan Arias Díaz Topete. Casi dos siglos después, el estadounidense Hiram Bingham también pasó por Choquequirao.

Esta ciudadela se encuentra en la provincia cusqueña de La Convención, a muy corta distancia de la frontera con la Región Apurímac. A pesar de las dificultades que puede acarrear venir a estos lares, el paisaje y las construcciones prehispánicas bien justifican un viaje. Sólo falta algo. Que usted, lector, se anime a darse una vuelta por aquí.



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Hospitalidad peruana

El cusqueño Manuel José Flores Pareja trabaja en Choquequirao desde el inicio de las obras de recuperación. Él es parte de los casi sesenta obreros que se dedican a cuidar e implementar el complejo arqueológico. A pesar de no estar entre sus responsabilidades, este grupo de trabajadores siempre está dispuesto a dar una mano a los turistas que se aventuren por acá. Más de un visitante en apuros da fe de ello.




(Publicado en Variedades, suplemento del diario El Peruano)