Mostrando las entradas con la etiqueta fotografía. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta fotografía. Mostrar todas las entradas

lunes, junio 24, 2013

Morgana Vargas Llosa: “Quería reencontrarme con la ciudad que dejé a los 13 años”

En las estaciones del Metro de Lima se estuvo exhibiendo la muestra “Mírame, Lima”, hecho en forma colectiva por los fotógrafos Morgana Vargas Llosa y Jaime Travezan y el director artístico David Tortora. Ahora está en el parque de la Amistad en Surco. Conversamos con Morgana al respecto.

Sus trabajos anteriores son más periodísticos que el actual, que es más artístico.
- Es un cambio radical. Yo me formé en fotoperiodismo. Eso me ha apasionado siempre. He trabajado en el diario El País por doce años. Pero cuando tuve a mis hijas, se complicaba un montón. Tuve que parar unos años. Cuando regresé retomé mi carrera, pero debía haber un cambio. No está mal reinventarse.

Supongo que algo más propio que los libros que hizo antes, siguiendo el trabajo de tu padre.
- También eran trabajos súper propios. Eran reportajes gráficos. De hecho, los libros que hice con mi papá, son él que me ha venido a ver a mí. Yo fui seis meses a vivir a Irak y le dije si no quería hacer un reportaje. Trabajaba en el diario El País y me mandaron a cubrir por ejemplo el conflicto Israel-Palestina y mi papá venía de reportero. Yo tomaba las fotos, y el se encargaba de las entrevistas, porque para escribir soy negada.

¿Cómo surgió esta idea distinta a lo anterior?
- En realidad, no es tan distintas. Es un tipo de fotografía que trata de contar historias y mostrar una realidad como la vemos nosotros. Lo que varía son los mecanismos empleados. El hecho de tomarnos la libertad de usar el photoshop. Otro es la planificación. En el periodismo gráfico dependes más de tu instinto y de lo que te encuentres.

¿Qué tal trabajar en equipo?
- Por suerte, somos muy amigos. Justamente salió de conversaciones. Yo quería reencontrarme con mi ciudad, que es muy distinta a la que yo dejé a los 13 años de la que todos querían irse. Cuando volví no era muy consciente de cómo era la ciudad. Uno vive aislado en pequeñas burbujas. Esta ciudad es gigantesca, caótica, mal comunicada. Tenía la necesidad de conocer la Lima de hoy.

Han expuesto en Londres, Nueva York, en el MAC, y ahora en las estaciones del tren. ¿Qué les emociona más?
- Todo me parece importante. Me parece importantísimo que tengan en el extranjero otra mirada de cómo somos. Sin embargo, para mí siempre ha sido un sueño llevar las fotos a la calle, al encuentro de personas que se les complica ir a galerías. A mí siempre me ha fascinado esta idea desde que expuse hace años en el Fotomuseo de Bogotá, que no tiene lugar fijo y exhibe en toda la ciudad.

martes, marzo 12, 2013

Imágenes del arenal

En el asentamiento humano Villa Los Rosales, en Nueva Esperanza, Villa María del Triunfo, los niños tienen un particular pasatiempo.


Se dedican a recorrer los rincones de su barrio armados de cámaras artesanales llamadas pin hole. Estas son hechas por los propios menores con cajas o latas y con una pequeña abertura a modo de lente. El producto de sus excursiones, instantáneas de su día a día que, en estos tiempos de fotografía digital y demás adelantos, ha ganado premios y despertado la curiosidad de los especialistas y el extranjero.

Todo esto es producto del proyecto Verte Mirarte impulsado por la fotógrafa Pilar Pedraza. La artista cuenta al diario oficial El Peruano que hace un par de años, como parte de un curso de su especialidad, el profesor les recomendó emprender una iniciativa de corte social. Dando vueltas a la sugerencia, terminó pidiendo una reunión con el presidente de la asociación de vecinos de Los Rosales para proponer hacer un taller de fotografía.

Ese taller ha ido derivando en lugar de reunión para los chicos de la zona que tengan inclinaciones artísticas. Pues, como Pedraza nos recalca, lo que ella busca es facilitarle a estos muchachos alternativas que no les da su ubicación. Por ejemplo, hasta aquí han llegado cultores de otras formas de expresión como la maga Claudia Pacheco, así como otros fotógrafos, a compartir con ellos su experiencia.

Experiencia

Como parte del proyecto Verte Mirarte asisten alrededor de una treintena de chicos cuyas edades fluctúan entre los 5 y los 15 años para que Pedraza, junto con algunos profesionales invitados, les enseñen los rudimentos de la fotografía a través de las cámaras pin hole. Se eligió este tipo de aparato por ser artesanal y fácil de hacer.
La idea, explica la fotógrafa, es que nada sea regalado y surja del esfuerzo de sus alumnos. Salvo donaciones de papel fotográfico o químicos, lo demás es solo la perseverancia del grupo.

Fruto de este tesón es que, de dar las clases al aire libre, ahora cuentan con una pequeña aula hecha con lo conseguido en rifas. "Está al lado del local comunal en donde hace 20 años se planeó una avenida, pero me dijeron los vecinos que fácil 20 años más se demorarán en hacerla", bromea Pedraza.

Por otra parte, los trabajos de los chicos de Villa Los Rosales está interesando más allá de su barrio. Dos de ellos –Gustavo Reina y Fidel Góngora– quedaron entre los finalistas de un concurso convocado por la Municipalidad de Lima. El premio que obtuvieron fue cámaras para ellos y para el colectivo del que surgieron, las primeras digitales del grupo.

Pedraza nos adelanta que los trabajos de los chicos se verán pronto en un par de países y que han recibido las felicitaciones de especialistas extranjeros. Por lo pronto, anuncia para abril una muestra en el museo de Arte Italiano. 

(Nota que publico hoy en el diario El Peruano)

jueves, febrero 17, 2011

Un lente tras la vida*

Hace más de medio siglo, Carlos “Chino” Domínguez empuñó por primera vez la cámara de forma profesional. Curiosamente, este fotógrafo, una verdadera institución en el periodismo gráfico local, no se inició en algún medio peruano. Su debut fue en El Gráfico, la emblemática revista argentina de deporte.
Desde ese lejano día mucha agua –y líquido de revelado– ha pasado. Su legendario archivo fotográfico debe ahora superar el millón de negativos. De este invalorable patrimonio el “Chino” ha escogido una pequeña pero significativa muestra. Algo más de 300 imágenes captadas por su lente se expondrán desde esta semana en la Casona de San Marcos. Esta retrospectiva cuenta con el auspicio de Petroperú y el apoyo de amigos del fotógrafo como el poeta Reynaldo Naranjo y el periodista Constante Traverso.
Conversar con el “Chino” Domínguez se asemeja a un viaje en el tiempo. Si uno sabe jalarle la lengua, él no para de contar mil y una aventuras en pos de la primicia. Su nostalgia se nota al hablar de esa época en que el periodismo se confundía con la bohemia, y las exclusivas se gestaban en las boites de la plaza San Martín.
“Cuando comencé era más difícil el oficio de reportero gráfico. Con decirte que hasta los muertos nos salían movidos”, comenta con ironía. Sin embargo, hace dos años y medio dejó de lado las cámaras de rollo por las más modernas digitales, pues “esa tecnología permite registros más nítidos”. Pero también da una máxima a tomar en cuenta: un fotógrafo debe ser quien domine a la cámara o si no está perdido.
Carlos “Chino” Domínguez asegura que, a pesar de todo el tiempo ejerciendo el periodismo nunca ha estado en la planilla de ningún medio. ¿El motivo? Ser dueño de sus negativos. El fotógrafo espera que luego de esta muestra retrospectiva algún organismo del Estado se interese en su voluminoso archivo. No obstante esta informalidad laboral, señala que nunca puede parar de trabajar. “Uno es reportero las 24 horas del día”.
Al despedirnos Domínguez nos encarga varias invitaciones personales para su muestra a amigos suyos que trabajan en este diario. “Ni a ti ni a tu fotógrafo les doy porque son periodistas, y los periodistas entramos en todos lados sin que nos inviten”.
Allí estaremos.
*Este artículo lo publiqué en el Diario El Peruano con razón de una exposición que montó el Chino Dominguez en la Casona de San Marcos en noviembre de 2006. Que en paz descanse.

martes, febrero 01, 2011

Internan al Chino Domínguez

Carlos el Chino Domínguez Hernández, conocido reportero gráfico peruano, se encuentra internado de emergencia en el Hospital Almenara. Según señaló su hijo Carlos Domínguez, el fotógrafo presentó un cuadro de anemia severa y hemoglobina baja, por lo que ingresó a dicho nosocomio el lunes en la mañana.
De acuerdo a la información proporcionada por el familiar, al cierre de esta edición estaba siendo compensado a la espera de mejorar su estado para pasar al área de Nefrología. Cabe señalar que el profesional se dializa regularmente por sufrir de insuficiencia renal.
Desde la tarde de ayer circuló la versión que el estado del periodista era grave. Sin embargo, Carlos Domínguez hijo precisó que, de acuerdo a los reportes que le han dado los médicos, la situación de su padre es estable.
El Chino Domínguez es una figura de culto en el mundo del periodismo peruano. Aprendió su arte de su colega nikkei Antonio Noguchi. Ha colaborado con gran cantidad de medios nacionales, siendo el responsable de imágenes de gran valor histórico. Por ejemplo, la última toma de Arturo Zambo Cavero pocos días antes de su muerte corresponde a él.
Su archivo gráfico es de una gran riqueza, teniendo en su haber retratos inéditos de importantes personajes del mundo cultural, político y artístico peruano. Algunas de las publicaciones donde ha dejado su impronta son los diarios La República, La Tribuna, Presente y la revista Caretas.