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martes, julio 09, 2013

“Marchantes se beneficiaron del saqueo de nazis” asegura Héctor Feliciano

Una de las atracciones de la Feria Internacional del Libro que empieza el 19 de julio es la presencia de Héctor Feliciano, investigador y autor de El museo perdido. En dicha obra narra el destino del arte robado durante la Segunda Guerra Mundial.

¿Cómo surgió su interés en el tema del arte perdido durante la guerra?

–La comencé y terminé cuando estaba de corresponsal en París. De hecho, la escribí primero en francés. Es una investigación que hice durante ocho años sobre el robo y el saqueo de los nazis durante la guerra. Surgió de una entrevista que estaba haciendo de otro tema, en la que mi interlocutor me mencionó sobre las obras desaparecidas de los nazis. A mí me dejó intrigado. Entonces empecé a buscar en archivos y en la gente. Finalmente, fui atando cabos y encontré entre 2,000 y 3,000 obras desaparecidas.

¿Desaparecidas entre comillas?

–Exacto, desaparecidas entre comillas porque estaban en los museos franceses, americanos, de España. Estaban en todos lados.

¿Tuvo problemas para publicar esta información?

–Se me hizo muy complicado. Hubo muchos intentos de que yo no hablara de esto. Pero yo insistí y se logró.

¿Cómo realizó su investigación?

–Tuve que meterme en archivos y hablar con gente que había vivido durante la época, durante la ocupación. Yo lo que quería era reconstruir el tema. A la vez, revisando los documentos. Tuve que trabajar en idioma francés, inglés, alemán y un poco de ruso. Fui acopiando muchos documentos, lo que me hizo hacer una historia del saqueo en Francia. Ellos roban 100,000 obras de arte. De éstas quedan 40,000 o 50,000 están aún por allí volando. Esto es en Francia, nomás. Cuando uno une esto con lo que pasó en Holanda, Alemania, Rusia, son millones.

¿Quién se benefició?


–Los marchantes, los galeristas, los museos y los coleccionistas. Se habrán movido centenares de millones de dólares.
Foto 2: Héctor Feliciano junto a monumento a Tite Curet y un espontáneo en una calle de San Juan

¿Qué consecuencias ha tenido el libro?

–Yo encontré más de 2,000 obras, pero desde que el libro se publica se han hallado alrededor de 60 mil obras restituidas. El libro crea un efecto bola de nieve. Hay, por ejemplo, una obra de Georges Braque, que estaba en el centro Pompidou. El cuadro fue devuelto a los herederos, que lo vendieron por 30 millones de dólares.

En el Perú tenemos el problema del comercio de piezas arqueológicas.

–El Perú tiene ese problema del comercio de piezas arqueológicas y coloniales. Sé de muchas obras que aparecen en el mercado norteamericano que vienen del Perú, de alguna capillita, de algún lugar, es terrible.

Se dice que el comercio ilegal de patrimonio es uno de los mayores negocios ilícitos.

–Yo pienso que el mercado de arte en general, a mi conocimiento, es con el de la droga el único comercio internacional no regulado. El tráfico de las piezas precolombinas y las obras coloniales pienso que es una tarea pendiente para periodistas peruanos. Una investigación que rastree las obras desde que salen del Perú hasta que llega a sus compradores.

Foto 1: Obra robada por los nazis que estuvo por años en el Museo de Bellas Artes de Tours
Foto 2: Héctor Feliciano junto a homenaje a Tite Curet y espontáneo en plaza de San Juan de Puerto Rico.

Nota aparecida en el diario El Peruano y en la Agencia de Noticias Andina

martes, mayo 29, 2012

Cuestionan opiniones de Vargas Llosa sobre arte

La situación del arte actual que tanto lamenta el premio Nobel peruano Mario Vargas Llosa se debe al mercado. A esta conclusión llegaron los artistas plásticos nacionales Piero Quijano y Marcel Velaochaga y la curadora Élida Román.

Hace poco salió al mercado el libro La civilización del espectáculo en la que el narrador arequipeño reunía algunos artículos pasados y ensayos recientes. Esto ha motivado que se vuelvan a discutir algunas de las ideas que él propone sobre lo que llama la frivolización de la sociedad. Uno de los aspectos que aborda es el arte.

Reflexión
Para Élida Román aún está fresco el revuelo que causó hace unos años el artículo "Caca de elefante", incluido en el último libro del Nobel. Reconoce en el escritor su capacidad de hacer textos que sirvan de acicate para el debate. Sin embargo, tiene varias observaciones que hacerle.

Por ejemplo, Vargas Llosa se escandaliza del material que utiliza el africano Chris Ofili en sus obras y que inspira el título de su nota periodística. Román hace notar que en la etnia de Ofili este producto no goza de la connotación que se le da en occidente.

"Lo que está falto de contexto se presta a interpretaciones de todo tipo", aseguró la especialista. Indicó que estamos en una época bisagra y que tal vez al Nobel le cueste ver cómo sus paradigmas ya no son los actuales.
Sin embargo, en parte coincide con él al señalar que impera ahora "un sistema que es manipulador" por el que se ha distorsionado la difusión de temas culturales. Asimismo, que las obras de arte se han convertido en productos de refugio, por lo que el tema estético ha pasado a segundo plano en el mercado del arte en beneficio de la especulación.

Postura similar tiene Marcel Velaochaga, conocido por ser el autor de una nueva versión de Los funerales de Atahualpa de Luis Montero. Él señala que en parte tiene razón Vargas Llosa en sus lamentos, pues ahora "cualquier cosa puede ser llamada arte". Sin embargo, precisa que eso se debe en gran medida al sistema económico que tanto ha impulsado el novelista: el neoliberalismo. "En parte tiene razón, pero es exagerada su postura", comentó sobre la nostalgia del Nobel de una forma de valorar las creaciones artísticas.

Sin embargo, Piero Quijano se pregunta "quién va a decidir qué es parte del canon". Para este artista plástico "toda la situación actual la ha creado el mercado y éste no se va a detener". Para Quijano es difícil delimitar qué es lo que vale y qué no. "Es muy complejo para decidirlo tan simplemente", concluyó.

miércoles, mayo 09, 2012

Historia personal: muestra de Kukuli Velarde


Cuadros que reinterpretan de forma lúdica los lienzos de la escuela cusqueña, cerámicas de resonancias prehispánicas con referentes actuales o variantes del retrato de una mujer en diferentes estilos son algunas de las piezas que se podrán ver desde mañana en la muestra "Patrimonio" de Kukuli Velarde en el Icpna de Miraflores.

La artista nacional, residente hace varios años en Estados Unidos, comenta al diario El Peruano, que fue natural para ella el uso de elementos de nuestra tradición iconográfica. Velarde, hija de Alfonsina Barrionuevo, señala que desde el hogar ha estado familiarizada con este legado, por lo que echa mano de él para expresar sus preocupaciones.

Por ejemplo, hace unos años, cuando se recordaban los cinco siglos del descubrimiento de América, ella se cuestionaba que esa fecha se celebre. Por eso, empezó a reelaborar cuadros de espíritu virreinal con un mensaje distinto y crítico hacia lo colonial.

"El objetivo de mi trabajo es crear un enlace, entre el pasado y el presente, que refleje la mezcla de estéticas pertinente hoy como lo fue hace 400 años", indica la creadora. Agrega que su trabajo "es una conversación continua, que fue iniciada por los artistas peruanos, cuya percepción de la belleza y el gusto fue rechazada por el conquistador español".

Similar apuesta se da en su serie gráfica Cadavers en la que ella misma se retrata en diferentes estilos sobre planchas de aluminio. En este conjunto de trabajos se ve desde desnudos hasta la portada de un falso cómic titulado irónicamente SuPerúvian.

Indica que a través de sus trabajos busca traducir la cultura nacional hacia códigos actuales. Menciona que para ello le ha servido mucho la distancia, pues así ha podido sopesar de otra forma algunas características de nuestra sociedad. "Como los peces que no se dan cuenta del agua, hasta que salen de ella", indica.

jueves, mayo 03, 2012

Galería de un kilómetro en Noche en Blanco de Miraflores

El asfalto de la avenida Larco servirá, el sábado 12 de mayo, como una inusual vitrina en donde se exhibirán cien lienzos de distintos artistas, los cuales se podrán apreciar, incluso, desde los edificios cercanos. 


En las 13 calles de esta vía se colocarán estos trabajos como parte de la segunda edición de la Noche en Blanco, jornada en la que los principales espacios públicos del distrito de Miraflores serán tomados por distintas actividades artísticas.

Como se recordará, en 2008, en el marco de los numerosos eventos paralelos a la Cumbre del Foro de APEC, se efectuó la primera edición de la Noche en Blanco en Miraflores. Ahora se repite esta experiencia, con propuestas que van desde el videoarte, fotografía, escultura y juegos de luces y conciertos, pasando por esta singular mezcla de pintura e instalación que ha sido bautizada como Mil metros de pintura peruana.

Variedad de propuestas
Consultados algunos artistas participantes convocados por el curador de esta inusual muestra, Cristian Bendayán, explicaron que se sintieron motivados por la peculiaridad del encargo. Por ejemplo, Fernando Olivos comentó que es una experiencia singular el compartir espacio con tantos artistas. "Quizá la colectiva más extensa en la que haya estado", agregó.

Por su parte Luz Letts, otra de los cien artistas invitados a participar, destacó también el hecho que por las dimensiones de los cuadros –cada lienzo mide dos metros por cinco– y el estar puestos sobre el suelo se podrán apreciar desde altura, dando una experiencia nada habitual.

Otra participante, Diana Riesco, artista pucallpina que presentará un trabajo inspirado en el arte shipibo conibo, mencionó que es una oportunidad para que se vean las propuestas de distintas partes del país y se pueda tener una idea de la escena artística más allá de Lima.

miércoles, febrero 01, 2012

Fernando Bryce: Retratando la historia


Una de las mejores muestras que se han presentado en Lima últimamente ha sido la retrospectiva dedicada al peruano Fernando Bryce, la cual está en sus últimos días. El artista, radicado hace bastante tiempo en Europa, exponía en el país luego de varios años. Su estilo se caracteriza por reproducir a través de dibujo documentos históricos como diarios, folletos y demás. Conversamos con él aprovechando que ayer se presentaba un libro sobre su obra.

¿Cómo llegó a esta propuesta?
- Fue un proceso de búsqueda. En los ochenta, estando en Berlín, pintaba pero estaba descontento con lo que hacía. Faltaba contenido al trabajo. Empecé a dibujar. En mis libretas de apuntes había ideas que tenían más que ver con aquello que yo me imaginaba que podía ser lo mío. Cosas relacionadas a temas que no estaban en la pintura. El dibujo me ha acercado a los temas que siempre me interesaron. Historia, política, etc. Luego ha sido un proceso de sistematización.

¿Luego de haber llegado a este método, no extraña un trazo más libre?
- En realidad no lo extraño. Antes tenía un trazo más libre, aunque en esa época no tenía clara mi idea. Cuando tenía clara la idea, se volvió más sistemático, manierista incluso. Lo que sí me gustaría es explorar otras vetas del dibujo. Pero no necesariamente hacer algo libre que sea abstracto, desligado de algún tipo de contenido, no me interesa tanto.

Por lo que cuenta que busca explorar otras vetas del dibujo, asumo que es para no repetir una propuesta exitosa y estancarse.
- En parte sí. Pero en parte también pienso como principio que el medio debe adecuarse a una idea, adecuarse al fin. Este tipo de dibujo tiene sentido con el trabajo que estoy haciendo. Hubiera sido absurdo hacer todo esto en pintura. La pintura tiene sus especificidades. Una construcción de la imagen distinta que la efectividad que me da el dibujo. Este dibujo también tiene una parte pictórica, al trabajar con claroscuros. La relación con las imágenes originales es un uno a uno algo extraño, no son las mismas. Para lo que estoy haciendo, está muy bien. Pero se me plantea otro tipo de ideas, siempre bajo la lógica de trabajar con el archivo y la historia. Allí pienso que puedo explorar otras variantes del dibujo, no tanto sólo por cambiar. Los medios están sujetos a la dirección por la que uno va.

En una columna de hace unas semanas Vargas Llosa mencionaba que ahora la teoría ha pasado de explicar a reemplazar a las obras de arte. ¿Qué opina?
- En parte tiene razón, aunque es muy esquemático. El arte contemporáneo es muy variado. Sí, ciertamente cuando hay que conocer una teoría para apreciar una obra de arte, es un poco tonto. Pero también la extensión del concepto arte tiene cosas interesantes. En mi caso hay una paradoja en tanto trabajo con un medio tan tradicional como el dibujo. Pero la práctica artística no es tradicional, porque utilizo métodos de investigación que puede ser de historiador o de periodista. Pensar en los géneros clásicos canónicos sería un poco limitado hoy en día. Hay que meterse en el mundo del arte contemporáneo para tener un criterio más ajustado a lo que realmente es.

Además se van adecuando a los tiempos.
- Claro. Ahora se usa mucho el video. Y cómo no, es un medio de nuestro tiempo. Eso no invalida los géneros más antiguos. Ahora hay un renacimiento del dibujo, por ejemplo. Siempre habrá quién se queje que ya no hay un Leonardo Da Vinci. Ese es un cliché de una crítica conservadora al arte contemporáneo. Puedes encontrar excelentes artistas que aplican el dibujo como William Kentridge.

lunes, octubre 17, 2011

Espacio y color

La obra de Miguel Ángel Velit tiene dos tendencias. Por un lado, están las esculturas de grandes dimensiones hechas con desechos y metal. Por otro, son los lienzos en los que intenta recrear el mapa de la ciudad a través de líneas y abstracciones. Aunque no son pocas ni infrecuentes las muestras en las que participa, no había habido oportunidad en que estas dos vertientes se vieran en un mismo espacio. Para acabar con este pendiente, se inauguró este mes la exposición “Mapas y ecuaciones matemáticas en el espacio”.


El pintor y escultor reconoce que hay en ambos tipos de trabajo vasos comunicantes. La inquietud por el espacio donde se mueve uno es el principal. Los lienzos que presenta, fiel a su estilo, son cartografías surrealistas e íntimas de las calles y plazas que Velit ha recorrido. De forma lúdica, incluso sus cuadros aluden a la galería donde están expuestos.

Pero la ciudad que ve el artista no sólo se expresa a través de estos singulares planos. También se puede ver esta inquietud en esas esculturas de grandes dimensiones, casi su sello de fábrica, que han sido expuestas en varias muestras fuera de nuestras fronteras.

“Yo me inspiro cuando recolecto objetos de desechos en algunas zonas de Cárcamo o El Agustino”, confiesa.

En estas piezas de más de dos metros de alto recicla chatarras de metales diversos, dándole un significado nuevo. Por ejemplo, una escultura ha sido bautizada como Transformer. Con este nombre se hace un obvio homenaje a una película de la cual el hijo del artista es fan. Pero también se alude a la manera en que los resortes y demás objetos utilizados en la escultura adquieren una nueva función a través de la intermediación de Velit.  

El escultor comenta que quiere imprimir movimiento en sus piezas, por eso evita que se vean rectas. Juega con las posibilidades que le da el material a su disposición. Para que se entienda su forma de trabajo, ha considerado pertinente incluir en la muestra un video en el que se le filma desde el momento en que escoge los lienzos que pintará y las piezas que luego darán vida a una escultura. Va hasta el 27 de octubre.

miércoles, julio 13, 2011

Fernando de Szyszlo: La pintura es cómo la música

Ayer fue condecorado Fernando de Szyszlo, tal vez el mayor referente vivo de la pintura peruana. Son días agitados para el artista, quien hace pocos días inauguró una gran retrospectiva en el Museo de Arte de Lima. Aprovechando un descanso en su trabajo, aprovechamos para conversar con él sobre sus inicios, el arte y su relación con la música.

¿Ha sido distinta la emoción con esta muestra a una exposición normal?
- Esta ha sido especialmente agitada. No porque yo la haya hecho. Me ha demandado menos trabajo físico. Es una exposición más grande y ha tenido un eco mucho mayor. Más reportajes, idas al museo, etc. En ella está desde el primer cuadro que expuse en 1945 hasta pinturas de este año.


¿Cómo vivió la venta de sus primeros cuadros?
- Vender el primer cuadro fue una emoción verdadera. Era saber que para una persona que no era yo, algo hecho por mí tenía valor económico y real. Porque yo era un pintor pobre. Eso me ayudaba a vivir. En esa exposición en los años 40 vendí tres cuadros. Lo curioso es que seguí familiarizados con ellos, pues dos de ellos lo compraron amigos míos – los arquitectos Córdova y Williams – y el otro el psiquiatra Carlos Alberto Seguín. Los he tenido a la vista, en cambio el resto, mil y pico no sé dónde andan. El primer cuadro lo vendí a 300 soles, y creo que el dólar estaba a 14 soles. No era mucho.

¿Cuál cuadro le ha costado más hacer?
- Todos me han hecho trabajar mucho. Pero hay algunos que me han hecho poner más trabajo que otros, sin que signifique que sean mejores. Hay cuadros que salen muy fácilmente, en dos o tres días, y son mejores que otros que me han demandado semanas. No tiene nada que ver el tiempo que uno le pone con su calidad. Cuando pinta, uno pasa más tiempo mirando que haciendo el cuadro. Al mirar el cuadro es allí que lo estoy pintando, corrigiendo, tratando de chapar, coger la idea.

¿Siempre tratando de llegar a algún concepto?
- Concepto no, sino a una sensación. Salvo el arte más reciente trata de comunicar una idea. Pero el arte real quiere expresar a usted una idea, que el artista la siente y quiere que usted la sienta. Es algo que no va a la cabeza, sino al corazón. Usted no debe comprender un cuarteto de Schubert para sentir su música. Es algo que va directamente a nuestras emociones más profundas. No pasa por una reflexión, un entendimiento.

¿La pintura es cercana a la música?
- Sin duda. Lo que más se parece a la pintura es la música. Es un lenguaje que usa para expresarse elementos que son intraducibles. Los sonidos no puede ponerlos en palabras. Son una serie de notas que lo conmueven a usted profundamente, y no puede expresar qué cosa es, qué misterio, qué sonidos, luces y sombras, lo pueden afectar a uno. No es lo mismo que la literatura, que usted lo puede entender, te abre unos horizontes. Cuando lees a Dostoievski, te encuentra dentro de esas descripciones. El arte en general hay complicidad siempre, entre el que la produce y el que la experimenta. El espectador debe poner una parte de él, o sino, no está completo, no hace click.

¿Sin complicidad no hay arte?
- Debe haber esa complicidad. En algunas artes reclama más de un espectador. En pintura uno está acostumbrado a que la vista identifique los objetos. Pero en la pintura abstracta, si no estás preparado, tal vez no “leas” el cuadro. No hay manera de comprenderlo. Yo siempre cuento una anécdota de Matisse. Una señora le dice que no comprendía sus cuadros, y él le repreguntó si comprendía a las ostras. No hay nada qué comprender. En el placer del arte no hay nada que comprender.

Arguedas y lo occidental
Usted posee una amplia colección de arte prehispánico. ¿Le sirve como inspiración?
- Para trabajar dan ideas. Me enriquecen. Al ser pintor, a uno lo enriquece todo. Un arte visual que todo lo que le toca a uno le puede dar ideas para expresarse. El pintar es una experiencia emocional, no es una reflexión mental. Sobre todo, en el tipo de pintura que yo hago, que es más bien expresionista, que no se fija mucho en el aspecto de la forma, sino en el contenido que pueda provocar.

Uno pensaría que Arguedas podría entender la obra de usted por las referencias prehispánicas, pero ha comentado antes que no era así.
- Yo creo que José María estaba muy metido en el mundo indígena. Yo creo que algo sentía. Uno de los cuadros de la muestra es uno que yo le regalé. Él era una persona inolvidable, valiosísima. Es una persona que han tratado de atrapar los antropólogos. Es un gran poeta. Su prosa es de una belleza increíble. Él ha sido fiel a la circunstancia indígena. Pero eso sólo son los ingredientes que produjeron la obra, esa prosa maravillosa. Es como Proust, que asistía a reuniones sociales, a cosas frívolas, pero que en su obra hay una filosofía tremenda. No lo puedes tomar como un snob. Igual, a Arguedas con la antropología.

Habrá sido emocionante escuchar a Vargas Llosa en Oslo referirse a Arguedas en su discurso ante la academia.
- Esa frase que tiene Mario sobre el invento de la frase “todas las sangres”. Eso somos nosotros. Por eso, los latinoamericanos nos interesamos igual por poesía inglesa, española, francesa. Cosa que no sucede en Europa. Sólo en América Latina se dan esos personajes como Borges, Octavio Paz o Emilio Westphalen, que abarcan todo, que tienen una cultura totalizadora.

¿Somos los más occidentales?
- Sí, somos occidentales de una forma que no se había conocido. Borges es un ejemplo de ello.


Otros enlaces:
La urgencia del lienzo (entrevista de 2009)

martes, marzo 22, 2011

Descubriendo un tesoro

Luego de marchas y contramarchas, el Museo de Arte Contemporáneo, el popular MAC, inauguraría su local antes de fin de año, con lo que el público joven podrá descubrir, después de varias décadas, la colección que atesora el Instituto de Arte Contemporáneo, motor de este museo. Conversamos con su director ejecutivo, Álvaro Roca Rey, sobre dicho proyecto.

¿Qué se ha dado para que este año culmine?
–Aquí había un zoológico abandonado, con una laguna seca. El municipio de Barranco convoca a un concurso para ver quién hace algo para salvarlo. Gana el Instituto de Arte Contemporáneo con una sesión por sesenta años. Pero en las últimas dos alcaldías se nos pusieron trabas. Pero la nueva alcaldesa, Jessica Vargas, entiende el potencial de esto. Hemos llegado a un acuerdo tan favorable que se ha reducido el plazo de entrega a 30 años. Ahora trabajamos en coordinación con la municipalidad.

¿Cómo se está financiando?
–Nosotros lo estamos financiando desde el comienzo. Son varios millones de dólares. El último aporte lo vamos a hacer con el Plan Copesco. Hemos recibido donaciones de varias empresas. Después nos mantendremos como la mayoría de museos, a través de sus miembros, remates y fiestas anuales. No tiene finalidad de lucro.

¿Con qué muestra se va a inaugurar en julio?
–Con la muestra de la colección, que es lo que todo el mundo quiere ver y que hemos acumulado desde la década de 1950. Tenemos casi todos los artistas peruanos que han destacado en alguna época y tendrá la curaduría de Elida Román. Tiene más de veinte años sin ser exhibida. Vamos a mostrar una selección de la colección que incluye a Roberto Matta, Wilfredo Lam, Pablo Picasso, Fernando Botero, Salvador Dalí.

¿Cuánto es el costo total del museo?
–En edificaciones es alrededor de tres millones de dólares. En colección, sería similar. Depende de cómo valoricen las obras en el mercado.
(Foto tomada de Andina - Norman Córdova)

jueves, febrero 03, 2011

Una peruana en Francia


Dentro de poco se llevará a cabo, en el Museo de la Escuela de Bellas Artes de París, la muestra con los trabajos de los mejores alumnos de la última promoción de egresados de esta institución. Entre este selecto grupo estará presente una peruana: Natalia Villanueva.
La obra de ella, una de las cinco elegidas por unanimidad por el jurado de la exposición colectiva, es una singular instalación. Se trata de una pared con varias repisas con los restos de su habitación de soltera. Todos los objetos de su cuarto fueron despedazados y embolsados. Un trabajo, según confiesa, de exploración sobre lo personal del lugar donde uno habita.
Villanueva comenta que ésta y otra instalación aún en proceso es lo que proyecta presentar en junio en el Museo de Bellas Artes parisina, ubicado al frente del famoso Museo del Louvre. Pero ya ha tenido oportunidad antes de mostrar su talento en otras vitrinas. Ha participado en exposiciones en Francia, Italia y Estados Unidos, pero aún no lo hace en el Perú.
Planes futuros
Villanueva indica que le gustaría presentar algunos de sus trabajos en nuestro país, pero aún no concreta esto. Sin embargo, está aprovechando su estadía en Lima para avanzar una compleja obra en la que el protagonista es un material que no consigue en Europa: el triplay.
La artista indica que su interés en la instalación radica en que este género le permite “crear momentos” en los espectadores. La instalación es una vertiente del arte contemporáneo que consiste en acondicionar un espacio determinado, siguiendo una propuesta conceptual, para crear ciertas sensaciones en el público. Uno de los trabajos más aplaudidos de Villanueva, por ejemplo, consiste en varias bolsas de plástico unidas creando un gran bolsón al que ingresan las personas. Dicha obra la ha presentado en Italia y Chicago, utilizando en cada localidad bolsas de los negocios de la zona. Uno de sus deseos es replicar la experiencia en el Perú. Pero mientras esa posibilidad se concrete, sigue trabajando para su cita parisina.

viernes, junio 08, 2007

Un peruano entre góndolas

Federico del Campo, artista plástico


Paisajes venecianos de limeño son bien cotizados por coleccionistas


Su pincel era solicitado por nobleza europea de fines del siglo XIX


Cada cierto tiempo nos enteramos de los altos precios que alcanzan las piezas de arte en las subastas de Nueva York o Europa. Lo que no trasciende mucho es que, junto a los grandes maestros, un nombre frecuente en estos publicitados remates es el de un peruano: Federico del Campo.

Es cierto que sus cuadros no llegan a cifras de siete dígitos que las obras de otros autores logran, pero sí que sus paisajes de Venecia cada vez son más solicitados por los coleccionistas. Sin ir muy lejos, este año la casa de subasta Sotheby’s vendió en abril pasado un lienzo en más de 300 mil dólares. Su precio base había sido menos de la mitad.

Federico del Campo fue un pintor limeño nacido en 1837 y que emigró joven a Europa. Es en el Viejo Continente donde desarrolla prácticamente toda su carrera artística, siendo éste el motivo por el que muy pocas de sus obras están en el Perú. Se sabe que estudió con el pintor español Lorenzo Valles en Madrid, y que posteriormente se trasladó a Italia.

Pinceladas de un peruanoEste artista limeño se especializó en pintar los canales de Venecia y otras vistas de esta peculiar ciudad mediterránea. Otros motivos menos frecuentes de sus lienzos son Nápoles y Capri, y eventualmente retratos de sus clientes.

Su producción estaba destinada tanto para la nobleza italiana como para los visitantes de alcurnia y dinero de Europa y Norteamérica necesitados de un recuerdo de la península. Por ejemplo, en tres semanas se subastará en Londres un paisaje de Venecia perteneciente a la familia del conde de Guaqui.

¿Todos vuelven?
Fue poco lo que llegó al Perú de autoría de Federico del Campo. A diferencia de Ignacio Merino –otro artista peruano del siglo XIX que emigró a Europa, pero que donó su colección al Perú–, resulta difícil encontrar en nuestro país lienzos firmados por Del Campo.Sin embargo, existen excepciones. Algunos coleccionistas privados interesados en rescatar la obra de este compatriota han comprado algunos de sus cuadros. El público puede apreciar un pequeño retrato que expone el Museo de Arte de Lima (MALI) en la muestra permanente.Esto es posible gracias a la donación efectuada décadas atrás por Manuel Cisneros y su esposa. En el depósito del MALI también se encuentra uno de los afamados paisajes venecianos de Del Campo perteneciente a la familia Prado.


Algo más
El martes 26 de junio el lienzo Escena de un canal veneciano se rematará en Londres.

Cifras
312,000 dólares pagaron en abril por un cuadro de su autoría.
120,000 mil libras esterlinas es el precio base por el que se subastará otro lienzo de Del Campo este mes.
2 cuadros suyos superaron el cuarto de millón de dólares al subastarse en Sotheby’s.